La plataforma digital creada con apoyo de Stanford ayuda a trabajadores pesqueros a entender sus contratos, vigilar pagos y acceder a información confiable
Redactor: Santiago Duarte
Editor: Karem Díaz S.
Las cadenas mundiales de productos pesqueros no solo dependen de barcos, capturas, puertos y mercados. También dependen de miles de trabajadores que pasan largos períodos en el mar, muchas veces lejos de su país, de su comunidad y de mecanismos claros de apoyo. En ese punto se ubica IKAN, una plataforma digital diseñada para mejorar la rendición de cuentas frente a abusos laborales en la industria pesquera.
El proyecto surgió después de que, en 2020, la International Seafood Sustainability Foundation se acercara al Center for Ocean Solutions de Stanford para identificar prioridades de acción en sostenibilidad social dentro de las cadenas de suministro de productos del mar. Tras varios años de colaboración con diferentes socios, el resultado fue IKAN, una herramienta orientada a pescadores migrantes.
La plataforma busca ayudar a estos trabajadores a comprender mejor sus derechos, revisar si los términos de sus contratos se están cumpliendo y acceder a información y apoyo cuando aparecen problemas. Aunque actualmente se concentra en pescadores migrantes indonesios que trabajan en buques atuneros con bandera de Taiwán, fue pensada con suficiente flexibilidad para adaptarse a otros corredores migratorios y pesquerías.
Una herramienta digital nacida de conversaciones con pescadores
IKAN no fue diseñada como una solución tecnológica cerrada desde un escritorio. El proceso incorporó conversaciones con pescadores, investigadores, empresas de productos del mar, organizaciones de la sociedad civil y autoridades de Indonesia y Taiwán. En ese trabajo participaron el Center for Ocean Solutions de Stanford, el Stanford Center for Human Rights and International Justice, la Indonesia Ocean Justice Initiative y FiftyEight, una organización dedicada a crear soluciones tecnológicas.
Las conversaciones con pescadores mostraron preocupaciones repetidas: saber si recibirían los salarios prometidos, entender qué aceptaban al firmar contratos y tener acceso a información confiable si surgían conflictos. También expresaron una demanda más amplia: que sus derechos fueran respetados durante todo el proceso de migración y empleo.
Esa información marcó el diseño de la plataforma. El abuso salarial apareció como una puerta de entrada para abordar problemas más amplios de explotación laboral y derechos humanos dentro de la pesca. No se trata solo de saber cuánto se paga, sino de verificar si el contrato se cumple, si los trabajadores entienden sus condiciones y si existen rutas de ayuda cuando las promesas no se respetan.
Por qué los contratos y los salarios son un punto crítico
En la pesca de larga distancia, los contratos pueden convertirse en una herramienta de protección o en una fuente de vulnerabilidad. Para un trabajador migrante, firmar un documento que no comprende plenamente puede significar quedar atrapado en condiciones muy distintas a las prometidas.
IKAN intenta reducir esa brecha. La plataforma permite a los pescadores revisar términos contractuales, hacer seguimiento de pagos y buscar información relacionada con sus derechos. Para Jessie Brunner, directora de investigación sobre trata de personas del Stanford Center for Human Rights and International Justice, la herramienta busca conectar necesidades e incentivos de distintos actores de la cadena de suministro para avanzar hacia condiciones de trabajo seguras, justas y dignas.
La atención al salario es práctica y estratégica. Si un trabajador no recibe lo acordado, recibe pagos incompletos o no puede comprobar el cumplimiento del contrato, el problema deja de ser administrativo y se convierte en una señal de explotación. Por eso, la plataforma trata el abuso salarial como un punto verificable desde el cual observar otros riesgos laborales.
Pesca, sostenibilidad y derechos humanos
La sostenibilidad pesquera no puede reducirse únicamente a cuotas, especies o conservación marina. También debe incluir a las personas que sostienen la actividad. Esta idea conecta con debates más amplios sobre el papel de la pesca en la seguridad nutricional, especialmente en regiones donde los productos acuáticos son una fuente esencial de alimentos, ingresos y empleo.
Liz Selig, directora gerente del Center for Ocean Solutions, explica que existe una relación directa entre las condiciones de los pescadores y la salud de los océanos. Cuando las pesquerías están sobreexplotadas, los trabajadores deben pasar más tiempo en el mar para capturar la misma cantidad de pescado. Esa dinámica reduce la rentabilidad y aumenta la presión sobre los dos costes principales de la pesca: combustible y mano de obra.
En ese contexto, los abusos laborales pueden facilitar la continuidad de la sobrepesca. Si se reducen costes mediante explotación salarial o condiciones injustas, se sostiene artificialmente una actividad que también puede dañar ecosistemas. La consecuencia es un ciclo perjudicial para las personas y para los recursos marinos.
La relación entre océanos, trabajo y economía local también aparece en otros enfoques sobre los océanos como aliados de la pesca artesanal, donde la conservación marina se entiende como una cuestión ambiental, social y económica al mismo tiempo.
Una plataforma para corredores migratorios específicos
El primer foco de IKAN está en pescadores migrantes indonesios que trabajan en buques atuneros con bandera de Taiwán. Esta elección responde a una realidad concreta de la pesca internacional: muchos trabajadores se desplazan entre países, empleadores, agencias de contratación y marcos regulatorios distintos.
La distancia entre país de origen, lugar de contratación, bandera del buque y zona de pesca puede dificultar el acceso a apoyo. Un pescador puede quedar lejos de su familia, sin redes comunitarias y con información limitada sobre a quién acudir si se incumplen sus condiciones laborales.
El valor de IKAN está en intentar ordenar esa información para el trabajador. La plataforma no sustituye las responsabilidades de gobiernos, empresas o autoridades laborales, pero puede ayudar a que el pescador tenga más herramientas para comprender su situación, registrar problemas y buscar apoyo.
Cuando la tecnología mejora la rendición de cuentas
La digitalización de la pesca no siempre se orienta a los trabajadores. Muchas herramientas se concentran en trazabilidad, eficiencia operativa, monitoreo de capturas o control ambiental. IKAN introduce otro ángulo: usar tecnología para fortalecer derechos laborales dentro de una cadena alimentaria global.
Esto resulta importante porque las cadenas de productos del mar son complejas. Un pescado puede pasar por buques, intermediarios, plantas de procesamiento, exportadores, compradores internacionales y minoristas. Si los abusos ocurren lejos del consumidor final, se vuelven difíciles de detectar y corregir.
La herramienta también encaja en una discusión más amplia sobre sostenibilidad alimentaria. La acuicultura sostenible y la pesca responsable suelen evaluarse por su impacto ambiental, pero el componente social gana relevancia cuando se habla de alimentos producidos de forma justa.
El testimonio que explica la urgencia
Jessie Brunner recordó una conversación ocurrida casi una década atrás con un pescador indonesio que había sido víctima de trata hacia Sudáfrica. La experiencia de ese trabajador, lejos de su hogar y enfrentado a condiciones extremadamente duras, ayudó a reforzar la importancia de crear herramientas de apoyo para personas expuestas a la incertidumbre de la pesca de larga distancia.
Ese testimonio ilustra una realidad difícil: la vulnerabilidad laboral no siempre se ve desde tierra. En el mar, la distancia, el aislamiento, la falta de control externo y la dependencia del empleador pueden agravar situaciones de abuso.
Por eso, una plataforma como IKAN tiene valor no solo por su función informativa, sino por la posibilidad de hacer más visible lo que ocurre dentro de una cadena donde los trabajadores suelen tener poca voz pública.
Un desafío para toda la cadena pesquera
La experiencia de IKAN muestra que la sostenibilidad social no puede quedar como un agregado decorativo en la pesca. Empresas, gobiernos, organizaciones civiles, investigadores y compradores tienen intereses distintos, pero todos forman parte de una cadena donde las condiciones laborales afectan la legitimidad del producto final.
La pesca también enfrenta transformaciones estructurales por presión ambiental, cambios en capturas y expansión de la acuicultura. En países como Malasia, por ejemplo, se ha observado cómo la pesca salvaje se estanca mientras crece la acuicultura, una señal de que el sector de alimentos acuáticos está cambiando y necesita nuevas formas de gestión.
En ese contexto, la rendición de cuentas laboral se vuelve tan importante como la gestión de recursos. Si una cadena alimentaria quiere ser sostenible, debe poder demostrar que protege ecosistemas, pero también que respeta a quienes trabajan en ellos.
Trabajo digno y océanos sanos van juntos
IKAN plantea una idea de fondo: proteger a los trabajadores y proteger los océanos no son objetivos separados. Si la sobreexplotación reduce capturas y rentabilidad, aumenta la presión sobre el trabajo. Si el abuso laboral permite sostener prácticas económicamente inviables, también puede contribuir al deterioro de ecosistemas marinos.
La plataforma no resuelve por sí sola todos los problemas de explotación en la pesca, pero ofrece una vía concreta para que los pescadores migrantes comprendan sus derechos, sigan el cumplimiento de sus contratos y accedan a información cuando surjan conflictos. Su valor está en poner al trabajador dentro de la conversación sobre sostenibilidad pesquera.
Para el sector agroalimentario, el caso deja una señal clara: la trazabilidad del futuro no solo deberá decir de dónde viene un producto, sino también bajo qué condiciones fue obtenido.
Fuente(s) referenciales
Phys.org. Reeling in labor abuse: Building tools to improve accountability in the fishing industry. Publicado el 12 de junio de 2026. https://phys.org/news/2026-06-reeling-labor-abuse-tools-accountability.html
