Enfermedades en ganadería

Inglaterra refuerza su plan para erradicar la tuberculosis bovina en 2038

Publicado el 07/11/2026 ·

El Gobierno británico formaliza una estrategia que combina vacunación, nuevas pruebas diagnósticas y vigilancia de la fauna silvestre, mientras los indicadores sanitarios muestran una reducción de los rebaños afectados.


Redacción: Redacción Mundo Agropecuario

Editor: Eduardo Schmitz

El Gobierno del Reino Unido anunció el 5 de noviembre de 2026 la adopción formal de una estrategia destinada a erradicar la tuberculosis bovina en Inglaterra para 2038. El programa contempla nuevas herramientas de diagnóstico, el desarrollo de vacunas para el ganado y los tejones, y una mayor vigilancia sanitaria de los animales silvestres que pueden participar en la circulación de la enfermedad.

La decisión, comunicada por el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (Defra), llega acompañada de indicadores que muestran una evolución favorable. Durante los últimos doce meses, el número de rebaños que perdieron su condición de libres de tuberculosis bovina disminuyó aproximadamente una quinta parte respecto al período anterior.

Las autoridades también confirmaron que 2026 será el primer año en más de una década sin sacrificios de tejones como parte de los programas gubernamentales de control de esta enfermedad. El cambio representa una modificación importante en la política sanitaria británica, que pretende reforzar las alternativas preventivas mediante vacunación, vigilancia epidemiológica y diagnóstico.

La tuberculosis bovina sigue provocando pérdidas en las explotaciones

La tuberculosis bovina es una enfermedad infecciosa causada principalmente por la bacteria Mycobacterium bovis. Puede afectar a diferentes especies de mamíferos y representa un problema sanitario y económico para las explotaciones ganaderas debido a las restricciones de movimiento, las pruebas obligatorias y el sacrificio de animales infectados o considerados contactos de riesgo.

En Inglaterra, su persistencia ha obligado a mantener durante años programas de vigilancia y control que generan costos para las administraciones públicas y para los productores. La aparición de un foco puede alterar la comercialización de animales, la planificación reproductiva y la continuidad de determinadas actividades ganaderas.

Las consecuencias económicas de esta infección también se han observado en otros países europeos. En España, por ejemplo, la detección de tuberculosis bovina en tres ganaderías de León durante 2026 puso de manifiesto las dificultades que enfrentan las explotaciones cuando se ordenan sacrificios sanitarios y se intensifican los controles veterinarios.

El Gobierno británico reconoce que la enfermedad continúa ocasionando pérdidas de miles de animales cada año, además de incertidumbre financiera y dificultades para numerosas familias rurales.

Los indicadores oficiales muestran una reducción de los casos

La nueva estrategia se presenta en un contexto de descenso de algunos indicadores epidemiológicos. Según Defra, el porcentaje de rebaños sometidos a restricciones por incidentes de tuberculosis bovina al finalizar junio de 2026 fue del 3,4 %, frente al 4,2 % registrado en junio de 2025.

El número de bovinos retirados por razones de control sanitario también disminuyó. Durante los doce meses terminados en junio de 2026 fueron sacrificados 20.244 animales, frente a 21.126 en el período equivalente anterior, una reducción aproximada del 4 %.

La comparación con años anteriores permite apreciar la evolución del problema. En los doce meses terminados en abril de 2018 se había alcanzado un máximo histórico de 34.518 bovinos sacrificados por motivos relacionados con el control de la tuberculosis.

Estos resultados indican una reducción de la carga sanitaria, pero no significan que la infección esté eliminada. La enfermedad continúa presente en determinadas zonas y exige mantener los procedimientos de detección, investigación epidemiológica y control de movimientos.

La vacunación del ganado es una de las principales apuestas

Uno de los componentes centrales del programa británico es continuar el desarrollo de una vacuna bovina que pueda utilizarse dentro de los sistemas oficiales de control. El Gobierno mantiene como objetivo disponer de una estrategia de vacunación aplicable al ganado hacia 2030.

Para ello resulta necesario combinar la vacuna con una prueba diagnóstica capaz de distinguir entre animales vacunados y animales infectados. Este procedimiento, conocido como DIVA, es especialmente importante porque los programas de erradicación necesitan identificar correctamente las infecciones sin confundirlas con las respuestas inmunitarias provocadas por la vacunación.

La investigación científica ya ha proporcionado resultados relevantes sobre esta posibilidad. Un estudio sobre la vacunación contra la tuberculosis bovina, publicado en 2024, encontró que la inmunización con BCG podía reducir considerablemente la transmisión de la infección en las condiciones examinadas.

Sin embargo, aquellos resultados experimentales no equivalen a la disponibilidad inmediata de un programa nacional de vacunación. La aplicación generalizada requiere procedimientos diagnósticos compatibles, autorizaciones regulatorias y protocolos adaptados a las necesidades de vigilancia sanitaria.

La estrategia anunciada en noviembre de 2026 mantiene precisamente ese proceso de desarrollo, sin afirmar que la vacuna ya esté disponible para su utilización rutinaria en todas las explotaciones inglesas.

Nuevas pruebas sanguíneas para mejorar la detección

El plan también contempla ampliar las pruebas sanguíneas obligatorias financiadas por el Gobierno y ensayar modalidades adicionales de diagnóstico sufragadas de manera privada.

La finalidad es aumentar las posibilidades de identificar animales infectados y mejorar la información disponible para tomar decisiones sanitarias. Las diferentes pruebas pueden aportar resultados complementarios, aunque su utilidad depende de las características de cada método y del contexto epidemiológico en el que se utilizan.

El diagnóstico representa uno de los mayores desafíos de la tuberculosis bovina porque algunos animales infectados pueden permanecer sin manifestaciones clínicas evidentes durante períodos prolongados.

La búsqueda de procedimientos más accesibles también ha motivado investigaciones internacionales. En Colombia, por ejemplo, científicos de la Universidad Nacional desarrollaron una técnica de detección molecular de tuberculosis bovina basada en amplificación isotérmica, con el propósito de facilitar el diagnóstico en condiciones donde los equipos convencionales resultan difíciles de utilizar.

La estrategia británica no anuncia la incorporación de esa tecnología colombiana. Su enfoque se concentra en ampliar y perfeccionar los procedimientos diagnósticos contemplados por las autoridades veterinarias de Inglaterra.

Los tejones tendrán un papel diferente en el control sanitario

Otra modificación importante corresponde a la gestión de la fauna silvestre. Durante años, el sacrificio de tejones formó parte de las medidas aplicadas en determinadas regiones inglesas debido a su participación en la epidemiología de la tuberculosis bovina.

El Gobierno confirmó que durante 2026 no se realizaron sacrificios de tejones dentro de esos programas de control, cumpliendo su compromiso de poner fin a esta práctica.

La nueva estrategia prioriza la vacunación de tejones en áreas seleccionadas mediante un servicio especializado denominado Badger Vaccination Field Force.

También se establecerá un sistema financiado públicamente para recoger y analizar tejones encontrados muertos. Estas investigaciones permitirán obtener información adicional sobre la presencia de la infección en la fauna silvestre y contribuirán al seguimiento de su distribución territorial.

La vigilancia de animales silvestres resulta importante porque la circulación de Mycobacterium bovis no se limita necesariamente a las explotaciones ganaderas. Las interacciones entre especies domésticas y silvestres pueden dificultar el control de la infección, aunque su importancia epidemiológica varía según el territorio y las condiciones locales.

Una nueva estructura de coordinación entre ganaderos y autoridades

La estrategia contempla establecer un nuevo organismo conjunto entre el Gobierno y el sector productivo para supervisar su aplicación. Esta estructura sustituirá a la actual Bovine TB Partnership for England y reunirá a representantes institucionales y de la industria ganadera.

Su constitución está prevista para 2027, cuando deberá examinar y respaldar el primer plan de ejecución de la estrategia.

Ese documento permitirá definir prioridades operativas y concretar cómo se desarrollarán las medidas previstas, incluyendo los programas de vacunación, los cambios diagnósticos y las actuaciones de vigilancia.

La participación de productores y veterinarios será relevante para adaptar los procedimientos a las condiciones reales de las explotaciones, especialmente cuando las medidas sanitarias implican costos adicionales, restricciones comerciales o cambios en el manejo del ganado.

El objetivo de 2038 dependerá de mantener los avances sanitarios

El horizonte de erradicación establecido por Inglaterra constituye una meta gubernamental y no una garantía de eliminación de la enfermedad en la fecha prevista.

Su cumplimiento dependerá de la evolución epidemiológica, la eficacia de las medidas aplicadas, el desarrollo de las herramientas de vacunación y diagnóstico, y la capacidad de mantener una vigilancia sostenida tanto en el ganado como en la fauna silvestre.

Los resultados anunciados en noviembre muestran que la incidencia y las pérdidas sanitarias han disminuido respecto a períodos anteriores. Sin embargo, la persistencia de explotaciones sometidas a restricciones confirma que todavía existe transmisión y que las medidas de control deberán continuar.

Para los ganaderos ingleses, el aspecto más importante de la nueva estrategia será comprobar si la combinación de prevención, diagnóstico y vacunación permite reducir progresivamente los sacrificios sanitarios y las interrupciones productivas.

El próximo paso institucional será la constitución del organismo de coordinación previsto para 2027 y la definición del primer plan de ejecución. Paralelamente, continuará el desarrollo de las herramientas necesarias para avanzar hacia la vacunación bovina prevista como objetivo para 2030.

Fuentes referenciales: Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales del Reino Unido (Defra), comunicado oficial del 5 de noviembre de 2026