La producción mundial de arroz casi se duplicó pese al cambio climático


Un estudio de la Universidad de Illinois revela que el riego y las mejoras en el manejo agrícola fueron clave para sostener el crecimiento del cultivo durante más de cinco décadas


Redactor: Valentina Ríos
Editor: Karem Díaz S.

La producción mundial de arroz logró casi duplicarse entre la década de 1960 y la de 2010, a pesar de los efectos negativos del cambio climático. Así lo demuestra una investigación liderada por científicos de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign, que identificó a las decisiones de manejo agrícola como factores decisivos para compensar parte de las pérdidas provocadas por el aumento de las temperaturas y otros cambios ambientales.

El estudio, publicado en la revista Scientific Reports, fue desarrollado por los investigadores Tzu-Shun Lin y Atul K. Jain. Los científicos analizaron cómo distintos factores ambientales y prácticas de manejo influyeron en la producción arrocera mundial entre 1961 y 2015, utilizando modelos avanzados capaces de integrar información climática, agronómica y de uso del suelo.

El clima afectó la producción, pero el manejo agrícola marcó la diferencia

Los resultados muestran que el cambio climático redujo la producción mundial de arroz en aproximadamente un 7 % durante el período más reciente evaluado, principalmente debido al aumento del estrés térmico y a la disminución de la disponibilidad hídrica en importantes regiones productoras.

Sin embargo, estos impactos negativos fueron ampliamente compensados por mejoras en las prácticas agrícolas. Los autores estimaron que las decisiones relacionadas con el manejo del cultivo incrementaron la producción global en un 76 %.

La expansión de las áreas cultivadas representó el principal factor de crecimiento, aportando alrededor del 52 % del incremento total. Dentro de este componente, el desarrollo de superficies bajo riego explicó el 39 %, mientras que las áreas de secano contribuyeron con un 13 %.

Estos hallazgos refuerzan la importancia de seguir desarrollando estrategias de adaptación en un contexto donde el cambio climático está transformando los sistemas tradicionales de cultivo del arroz en distintas regiones del mundo.

El riego y los nutrientes impulsaron los rendimientos

Además del aumento de la superficie cultivada, el estudio identificó que el mayor uso de fertilizantes nitrogenados y estiércol tuvo un papel relevante en la evolución productiva del arroz, aportando cerca del 24 % del incremento observado a escala mundial.

Los investigadores señalaron que la disponibilidad de agua mediante sistemas de riego permitió reducir parte de la vulnerabilidad del cultivo frente a condiciones climáticas adversas. Este aspecto resulta especialmente importante en regiones densamente pobladas de Asia, donde el arroz constituye la base de la seguridad alimentaria.

La relación entre fertilización y productividad continúa siendo objeto de investigación. Trabajos recientes han demostrado que el uso de fertilizantes nitrogenados puede modificar significativamente la dinámica biológica de los arrozales, lo que abre nuevas líneas para optimizar tanto los rendimientos como la sostenibilidad del sistema.

Los autores también analizaron la influencia de distintos sistemas de producción. Los cultivos establecidos mediante trasplante mostraron rendimientos aproximadamente un 25 % superiores a los obtenidos mediante siembra directa, evidenciando cómo las decisiones técnicas adoptadas por los productores pueden modificar significativamente los resultados finales.

El dióxido de carbono también tuvo efectos positivos

Entre los factores ambientales evaluados, el aumento de la concentración atmosférica de dióxido de carbono generó un efecto favorable sobre la productividad del arroz. Según el estudio, este fenómeno contribuyó a elevar los rendimientos en torno al 30 %, al mejorar la eficiencia fotosintética y el uso del agua por parte de las plantas.

Asimismo, la deposición atmosférica de nitrógeno aportó aproximadamente un 1 % adicional al incremento de la productividad. En conjunto, los factores ambientales positivos elevaron la productividad global en un 24 % durante la última etapa analizada.

No obstante, los investigadores advirtieron que estos beneficios no neutralizan completamente los riesgos derivados del calentamiento global. Países como India, Indonesia y China registraron pérdidas significativas asociadas a las altas temperaturas y a la creciente presión sobre los recursos hídricos.

Ante este escenario, la comunidad científica continúa buscando alternativas que permitan mantener la producción minimizando el impacto ambiental. Una de ellas es el desarrollo de nuevas variedades capaces de reducir el uso de fertilizantes sin comprometer los rendimientos.

Productividad y sostenibilidad deberán avanzar juntas

El trabajo destaca que garantizar la producción futura de arroz requerirá encontrar un equilibrio entre productividad y sostenibilidad ambiental. El incremento en el uso de fertilizantes y otros insumos ha permitido sostener la oferta alimentaria mundial, pero también plantea desafíos relacionados con la contaminación, las emisiones y la eficiencia en el uso de recursos.

Atul K. Jain, profesor del Departamento de Ciencias Atmosféricas de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign, señaló que el arroz ocupa una posición estratégica en la intersección entre seguridad alimentaria, desarrollo económico y cambio ambiental.

Los resultados ponen de relieve la importancia de incorporar tanto las variables climáticas como las prácticas de manejo agrícola en las proyecciones sobre el futuro de este cultivo. Aspectos como la disponibilidad de riego, las estrategias de fertilización, los métodos de establecimiento y la capacidad de adaptación regional serán determinantes para responder a una demanda mundial que continúa en aumento.

En este contexto, enfoques más integrados cobran cada vez mayor relevancia. Experiencias recientes han mostrado que los sistemas integrados de producción pueden mejorar la nutrición del arroz inundado y contribuir a una utilización más eficiente de los recursos disponibles.

Al mismo tiempo, nuevas investigaciones están orientadas a incrementar la productividad del cultivo reduciendo la dependencia de fertilizantes sintéticos, uno de los principales desafíos para la agricultura del futuro.

Los investigadores indicaron que futuras líneas de trabajo buscarán identificar estrategias que permitan mantener la producción de arroz bajo escenarios climáticos más exigentes, minimizando al mismo tiempo los impactos ambientales asociados a su cultivo.

Fuente(s) referenciales

Phys.org. «Global rice production has nearly doubled over 50 years despite climate change». Disponible en: https://phys.org/news/2026-06-global-rice-production-years-climate.html

Lin, T.-S.; Jain, A.K. (2026). Scientific Reports. University of Illinois Urbana-Champaign.