La fumigación aérea y los controles terrestres sobre más de 87.000 hectáreas no han impedido que continúe la reproducción de la langosta del desierto en varias regiones del país.
Redactor: Valentina Ríos
Editor: Eduardo Schmitz
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura advirtió sobre la continua propagación de la langosta del desierto en distintas regiones de Marruecos, pese a las operaciones de control realizadas durante junio de 2026.
Las autoridades trataron una superficie total de 87.363 hectáreas para frenar la plaga. De esa extensión, 33.500 hectáreas fueron intervenidas mediante fumigación aérea, pero las medidas no lograron impedir por completo que los insectos continuaran agrupándose y reproduciéndose.
La situación mantiene bajo presión a las zonas agrícolas y obliga a reforzar la vigilancia durante las próximas semanas. La langosta del desierto es una plaga migratoria capaz de desplazarse a grandes distancias y concentrarse en enjambres que consumen rápidamente la vegetación disponible.
Enjambres y ninfas en varias regiones
La FAO informó de la presencia de grandes grupos de langostas adultas inmaduras que continúan reuniéndose en pequeños enjambres. Estos insectos todavía están en proceso de maduración y podrían dar lugar a una nueva fase reproductiva.
También se han observado ninfas y concentraciones de langostas en Guelmim, en el corredor situado entre Tiznit y Agadir, así como en Foum El Hisn, Foum Zguid y las áreas cercanas a Merzouga y Errachidia.
La región de Tan-Tan figura igualmente entre las zonas afectadas. La dispersión de los focos dificulta las tareas de control, porque exige mantener equipos terrestres y aéreos operando sobre superficies amplias y en territorios con características diferentes.
El comportamiento colectivo de estos insectos es uno de los factores que complica su seguimiento. Investigaciones recientes han mostrado que las langostas toman decisiones dinámicas dentro del enjambre y no se limitan a seguir mecánicamente a los ejemplares que tienen alrededor.
La vegetación favorece una nueva reproducción
La persistencia de vegetación en varias zonas de Marruecos ofrece alimento y condiciones favorables para el desarrollo de los insectos. Mientras estos recursos continúen disponibles, las poblaciones pueden seguir madurando y completar nuevos ciclos reproductivos.
La FAO advirtió sobre la posibilidad de que eclosionen más huevos y aparezcan nuevos enjambres, especialmente en el noreste del país. Este escenario requiere detectar con rapidez las áreas de cría y actuar antes de que los grupos jóvenes alcancen la fase adulta y aumenten su movilidad.
Las condiciones ambientales influyen directamente en la magnitud de los brotes. La disponibilidad de humedad, las precipitaciones, la temperatura, el viento y el crecimiento repentino de la vegetación pueden favorecer la reproducción y posterior concentración de los insectos.
El vínculo entre el clima y las plagas de langostas constituye una preocupación creciente para las regiones áridas. Un análisis internacional determinó que las lluvias extremas y los patrones meteorológicos erráticos pueden favorecer brotes más extensos y difíciles de controlar en África y Oriente Medio.
El desplazamiento podría continuar durante julio y agosto
Las previsiones apuntan a que las langostas seguirán desplazándose por varias regiones marroquíes durante julio y agosto de 2026. La evolución dependerá de la maduración de los grupos existentes, las condiciones de la vegetación y la eficacia de las nuevas operaciones de control.
Después de atravesar Marruecos, algunos grupos podrían dirigirse hacia Argelia y Mauritania. La naturaleza migratoria de la plaga convierte la vigilancia regional en una necesidad, ya que los enjambres pueden cruzar fronteras y establecer nuevos focos de reproducción.
La FAO pidió mantener un alto nivel de observación sobre el terreno y continuar las intervenciones destinadas a limitar la propagación. La rapidez con la que se localicen y traten los grupos será determinante para evitar que aumenten de tamaño o se dispersen hacia nuevas áreas agrícolas.
La fumigación aérea no basta por sí sola
El tratamiento aéreo permite cubrir grandes superficies en poco tiempo, pero su eficacia depende de la localización precisa de los enjambres y de la fase de desarrollo de los insectos. Los grupos dispersos, las nuevas eclosiones y los movimientos posteriores pueden mantener activa la plaga incluso después de una campaña extensa.
La intervención debe combinarse con recorridos terrestres, vigilancia continua y detección temprana de zonas de puesta. También resulta necesario actualizar la información sobre la dirección de los desplazamientos y las áreas donde permanece vegetación suficiente para sostener nuevas generaciones.
Las estrategias de control de langostas incluyen además enfoques preventivos relacionados con el manejo agrícola. Un estudio desarrollado con productores de Senegal mostró que ciertas mejoras del suelo consiguieron reducir la presencia de langostas y los daños en los cultivos, aunque ese método fue evaluado frente a brotes locales y no sustituye las operaciones necesarias ante enjambres migratorios de gran escala.
Riesgo para cultivos y seguridad alimentaria
La langosta del desierto puede dañar cultivos, pastizales y otra vegetación en periodos muy cortos. Cuando los grupos aumentan de tamaño, la demanda diaria de alimento se multiplica y puede afectar directamente a productores agrícolas y ganaderos.
La amenaza no se limita a la pérdida inmediata de las cosechas. Los brotes prolongados también elevan los costos de control, reducen la disponibilidad de forraje y aumentan la vulnerabilidad de las comunidades que dependen de la agricultura para sus ingresos y alimentación.
Las operaciones realizadas en Marruecos durante junio muestran la escala del esfuerzo necesario, pero la continuidad de los enjambres y ninfas confirma que la campaña deberá mantenerse durante julio y agosto. La prioridad será intervenir sobre los nuevos focos antes de que las poblaciones maduren y comiencen su desplazamiento hacia otras regiones del norte y oeste de África.
Fuente(s) referenciales
La Razón: La FAO advierte sobre la propagación de la plaga de langostas en Marruecos

