Dos acuerdos anunciados el 1 de octubre de 2026 buscan reforzar las condiciones laborales, la protección forestal y la competitividad de los productores y empacadores de Michoacán y Jalisco
Redacción: Redacción Mundo Agropecuario Editor: Karem Díaz S.
México ha anunciado dos nuevos acuerdos para fortalecer la cadena productiva y exportadora del aguacate, con medidas dirigidas a las condiciones laborales y la protección de los bosques en los estados de Michoacán y Jalisco. La iniciativa fue presentada el 1 de octubre de 2026 por el Gobierno federal, en coordinación con la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM).
Una de las novedades más relevantes es la incorporación del aguacate al Certificado Laboral para la Agroexportación (CLA), un mecanismo de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social destinado a acreditar el cumplimiento de obligaciones laborales y de seguridad social dentro de las cadenas exportadoras. Según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, se trata del primer producto agrícola incorporado a este instrumento.
La medida añade una dimensión laboral a los controles que tradicionalmente han condicionado la comercialización internacional de la fruta, como los requisitos fitosanitarios, la inocuidad y las inspecciones de los huertos y establecimientos de empaque.
El aguacate inaugura un nuevo mecanismo de certificación laboral
El Certificado Laboral para la Agroexportación busca establecer un procedimiento de acreditación del cumplimiento de las obligaciones relacionadas con las personas que trabajan en las cadenas agrícolas destinadas al comercio exterior.
La incorporación del aguacate representa un cambio para un sector que depende de numerosas actividades realizadas en campo y en instalaciones de empaque, desde el mantenimiento de los huertos y la cosecha hasta la selección y preparación de los frutos para su distribución.
El anuncio oficial identifica la certificación como un instrumento para fortalecer las condiciones laborales y la seguridad social. Sin embargo, su incorporación no significa que todas las explotaciones y empresas aguacateras hayan obtenido automáticamente el reconocimiento.
El alcance efectivo dependerá de los procedimientos de acreditación, los requisitos aplicables y la capacidad de verificar su cumplimiento dentro de la cadena productiva.
La nueva exigencia se suma a un contexto en el que México ya ha ampliado los sistemas de reconocimiento de buenas prácticas agrícolas. Recientemente, Senasica informó de la certificación de 5.916 unidades de producción y empaque primario mediante diferentes esquemas de inocuidad durante 2026.
Ambos mecanismos tienen objetivos distintos: mientras los sistemas de inocuidad buscan reducir riesgos de contaminación de los alimentos, la certificación laboral se concentra en el cumplimiento de las obligaciones relacionadas con los trabajadores.
Michoacán y Jalisco deberán reforzar la protección de los bosques
El segundo componente de los acuerdos establece un compromiso para erradicar la deforestación en las huertas de aguacate destinadas a la exportación en Michoacán y Jalisco, los dos principales territorios vinculados con esta actividad comercial.
El compromiso responde a una preocupación persistente por la transformación de superficies forestales en terrenos agrícolas. La elevada demanda internacional de aguacate ha generado oportunidades económicas para productores y empacadores, pero también ha incrementado la presión sobre determinados territorios.
La Secretaría de Agricultura plantea que el crecimiento exportador debe avanzar acompañado de la protección de los recursos naturales. No obstante, el anuncio del acuerdo constituye un compromiso de actuación y no demuestra, por sí mismo, que la deforestación asociada al cultivo haya desaparecido.
El problema cuenta con antecedentes documentados. Un análisis sobre la expansión del aguacate en Michoacán y sus consecuencias ambientales examinó cómo el crecimiento de los monocultivos puede afectar los bosques, el agua y las comunidades rurales.
La eficacia del nuevo compromiso dependerá de su aplicación en las explotaciones participantes y de los mecanismos utilizados para comprobar el origen de la producción destinada al comercio internacional.
La exportación exige combinar sanidad vegetal y nuevas responsabilidades
La producción mexicana de aguacate destinada a los mercados internacionales está sometida a controles fitosanitarios destinados a impedir la propagación de plagas y enfermedades agrícolas.
En este ámbito, la Secretaría de Agricultura y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) desempeñan funciones esenciales para verificar las condiciones que permiten comercializar la fruta en otros países.
Los nuevos acuerdos no sustituyen esas obligaciones. Incorporan compromisos adicionales relacionados con el trabajo agrícola y la conservación forestal, ampliando los aspectos que deberán atender los participantes en la cadena exportadora.
La experiencia del sector demuestra que las exigencias comerciales pueden influir en las decisiones adoptadas dentro de los huertos. Una investigación sobre los controles estadounidenses y la contaminación por nitrógeno en regiones aguacateras mexicanas examinó la relación entre los requisitos fitosanitarios de exportación y determinadas prácticas de manejo agrícola.
Ese antecedente permite distinguir los diferentes objetivos de la regulación. Las inspecciones sanitarias se orientan a reducir riesgos de plagas, mientras los compromisos ambientales y laborales requieren instrumentos de seguimiento específicos.
Los productores afrontan nuevas condiciones de acceso al mercado
Para los agricultores y empacadores de Michoacán y Jalisco, los acuerdos representan una nueva etapa en la organización de una cadena agroexportadora de gran importancia económica.
El sector deberá prestar atención tanto a las condiciones de producción y comercialización como a los compromisos relacionados con sus trabajadores y con el territorio donde se establecen los huertos.
La relevancia de estas medidas se explica por la posición que ocupa México en el abastecimiento internacional de aguacate. Michoacán y Jalisco sostienen una parte fundamental de las exportaciones, especialmente hacia Estados Unidos.
La importancia comercial de ambas entidades ya había quedado reflejada en el análisis del liderazgo mexicano en las exportaciones de aguacate al mercado estadounidense, donde se destaca el papel de sus redes productivas, de empaque y distribución.
El anuncio del 1 de octubre no incluye resultados cuantificados sobre mejoras laborales o reducción de la deforestación derivadas de los nuevos acuerdos. Esos efectos deberán evaluarse a medida que se implementen los compromisos.
Una nueva etapa para la cadena aguacatera mexicana
Los acuerdos con APEAM sitúan las condiciones laborales y la protección forestal entre los asuntos que deberán acompañar el desarrollo de la agroexportación mexicana.
La incorporación del aguacate al Certificado Laboral para la Agroexportación constituye el cambio institucional más concreto anunciado hasta ahora, mientras el compromiso contra la deforestación plantea una responsabilidad adicional para las huertas exportadoras de Michoacán y Jalisco.
Para los productores, el desarrollo de estas medidas será relevante por su relación con el cumplimiento de requisitos comerciales, la organización del trabajo y la continuidad de la actividad agrícola en territorios donde la producción de aguacate constituye una importante fuente de ingresos rurales.
La siguiente fase estará determinada por la puesta en práctica de los acuerdos y por la información que las autoridades y los representantes del sector publiquen sobre su cumplimiento.
Fuente referencial:
Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de México — Aguacate mexicano: calidad, sanidad y trabajo digno para conquistar al mundo, 2 de octubre de 2026


