Ensayos de campo en China muestran que formulaciones de pyroxasulfone e isoproturon con partículas inferiores a 250 nanómetros pueden actuar con dosis menores
Redactor: Raúl Méndez C.
Editor: Eduardo Schmitz
Un equipo de investigadores evaluó en campos de trigo de Zhenjiang, en la provincia china de Jiangsu, dos herbicidas formulados como nanosuspensiones para combatir malezas gramíneas. Los ensayos mostraron una mayor actividad de pyroxasulfone e isoproturon frente a las formulaciones convencionales, sin síntomas visibles de daño en el cultivo bajo las condiciones estudiadas.
La investigación aborda una presión productiva relevante: las malezas compiten con el trigo por agua, luz, espacio y nutrientes, y una infestación intensa puede reducir el rendimiento entre un 25 % y un 30 %. El cereal constituye, además, una fuente básica de alimentación para cerca de un tercio de la población mundial y aporta aproximadamente una quinta parte de las calorías consumidas por las personas.
Partículas inferiores a 250 nanómetros
Los científicos emplearon molienda húmeda para reducir el tamaño medio de las partículas de los principios activos a menos de 250 nanómetros. El resultado fueron suspensiones acuosas diseñadas para conservar una elevada carga de ingrediente activo sin depender de grandes cantidades de disolventes orgánicos o surfactantes.
El tamaño de las partículas influye en la distribución del producto. Según el estudio, las nanosuspensiones produjeron una cobertura más uniforme sobre las hojas de las malezas y facilitaron el contacto de los ingredientes activos con los tejidos vegetales. Las formulaciones también mantuvieron estabilidad durante el almacenamiento y después de su dilución en el tanque de aplicación.
Esta tecnología no crea un herbicida nuevo: modifica la presentación física de ingredientes ya conocidos. El pyroxasulfone inhibe la formación de ácidos grasos de cadena muy larga y se utiliza antes de la emergencia o durante las primeras etapas de las malezas. El isoproturon actúa sobre el transporte de electrones en el fotosistema II y se aplica principalmente después de la emergencia.
Cómo se realizaron los ensayos en trigo
Las pruebas se desarrollaron entre enero y abril de 2025 en parcelas de trigo de Zhenjiang. Las aplicaciones comenzaron siete semanas después de la siembra, cuando la emergencia del cereal era uniforme.
Los tratamientos se distribuyeron aleatoriamente en parcelas aisladas de 48 metros cuadrados, con cuatro repeticiones por dosis. Los investigadores utilizaron pulverizadores de mochila con boquillas de abanico, una presión de entre 0,30 y 0,45 megapascales y un volumen de aplicación de 450 litros por hectárea.
Las principales malezas presentes fueron el pasto cola de zorro japonés (Alopecurus japonicus), Alopecurus aequalis y Beckmannia syzigachne. El equipo registró las plantas supervivientes a los 30 y 104 días y midió la biomasa fresca al finalizar el periodo de observación.
La evaluación se relaciona con la necesidad de integrar la sanidad dentro del conjunto de factores que determinan el rendimiento del trigo. La variedad, la nutrición y el agua establecen parte del potencial productivo, pero una competencia severa de malezas puede impedir que ese potencial se exprese.
Más actividad herbicida con una concentración menor
Las nanosuspensiones de pyroxasulfone e isoproturon aumentaron la actividad contra las tres especies objetivo y permitieron alcanzar el control con una menor concentración de ingrediente activo por hectárea. Frente a las parcelas sin tratamiento, las áreas tratadas también registraron mejoras en el número de espigas, la cantidad de granos y el rendimiento.
El trigo no presentó síntomas visibles de fitotoxicidad durante la inspección realizada 30 días después de las aplicaciones. Este resultado describe el comportamiento observado en el ensayo y no significa que la formulación sea automáticamente segura para cualquier variedad, dosis, ambiente o sistema de aplicación.
La protección química tampoco constituye el único componente del manejo. El desarrollo de variedades de trigo adaptadas y resistentes, la rotación de cultivos, el monitoreo de los lotes y la alternancia de mecanismos de acción siguen siendo necesarios para reducir pérdidas y limitar la selección de poblaciones resistentes.
Qué falta comprobar antes de una adopción amplia
Los resultados respaldan el potencial de las nanosuspensiones para utilizar los ingredientes activos con mayor eficiencia, pero todavía se requieren evaluaciones en diferentes suelos, climas, variedades de trigo y comunidades de malezas. También será necesario estudiar su comportamiento durante aplicaciones comerciales, donde cambian la calidad del agua, las boquillas, el viento y la uniformidad de la cobertura.
La reducción de la dosis no demuestra por sí sola una disminución proporcional del riesgo ambiental. La movilidad de las partículas, su degradación, la exposición de organismos no objetivo, la persistencia en el suelo y los residuos deben analizarse específicamente. Las autorizaciones regulatorias dependerán de esas evaluaciones y de las normas vigentes en cada país.
Otro aspecto pendiente es la viabilidad económica fuera de las parcelas experimentales. Aunque la molienda húmeda puede reducir el uso de determinados componentes de la formulación, su adopción dependerá del costo industrial, la estabilidad del producto, la compatibilidad con los equipos agrícolas y la ventaja real obtenida por hectárea.
Para los productores, la investigación representa una línea tecnológica en desarrollo y no una recomendación inmediata de aplicación. Cualquier herbicida debe utilizarse únicamente cuando esté registrado para el cultivo y la maleza correspondiente, respetando la etiqueta, la dosis autorizada, los equipos de protección y las restricciones ambientales.
Fuentes referenciales:
AgroXXI
Plants — MDPI


