Agricultura

Colombia libera parasitoides contra el barrenador de la caña panelera

Publicado el 23/09/2026 · REDACCION

El ICA, Cenicaña y productores de Valle del Cauca aplican Cotesia flavipes y Trichogramma para reducir poblaciones de Diatraea, con tres liberaciones programadas y seguimiento técnico en los lotes


Redactor: Santiago Duarte
Editor: Eduardo Schmitz

Productores de caña panelera de Versalles, en el departamento colombiano de Valle del Cauca, participan en un programa de control biológico contra Diatraea spp., un grupo de barrenadores del tallo capaz de provocar daños importantes en el cultivo. La iniciativa reúne al Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), el Centro de Investigación de la Caña de Azúcar de Colombia (Cenicaña), el sector panelero y otros actores de la cadena para liberar insectos parasitoides directamente en los campos afectados.

La intervención se desarrolla por primera vez bajo este esquema conjunto en el municipio y forma parte de la Estrategia de Extensión Fitosanitaria del ICA. La comunidad fue priorizada después de identificarse una alta incidencia de la plaga en cultivos de caña destinados a la producción de panela, lo que dio paso a un proceso de acompañamiento técnico y control biológico dirigido principalmente a pequeños productores rurales.

Dos parasitoides atacan diferentes fases de Diatraea

La estrategia utiliza dos tipos de enemigos naturales con funciones complementarias. Cotesia flavipes actúa como parasitoide de las larvas de Diatraea, mientras Trichogramma parasita los huevos. De esta manera, el programa busca intervenir en diferentes etapas del ciclo del barrenador antes de que una mayor cantidad de larvas pueda desarrollarse y penetrar en los tallos.

El empleo de parasitoides forma parte de las herramientas consolidadas del control biológico. Experiencias con otros cultivos muestran igualmente el potencial de las avispas parasitoides para reducir poblaciones de insectos perjudiciales cuando existe una relación suficientemente específica entre el enemigo natural y la plaga que se pretende manejar.

En Versalles, los organismos benéficos utilizados en el programa fueron entregados a los agricultores mediante la articulación entre el ICA, Ingenio Providencia y Cenicaña. La intervención contempla tres liberaciones, acompañadas de visitas técnicas destinadas a medir la presencia de la plaga y evaluar la respuesta del control biológico en cada lote.

El barrenador se protege dentro del tallo de la caña

Diatraea representa un desafío particular porque sus larvas perforan los tallos y forman galerías en su interior. Una vez que avanzan hacia esos tejidos, quedan físicamente protegidas frente a determinadas medidas de control externo, una característica que aumenta la importancia de intervenir oportunamente sobre huevos y larvas jóvenes.

Documentos técnicos de Cenicaña señalan que el manejo de Diatraea en Colombia se apoya principalmente en el control biológico mediante parasitoides de huevos y larvas. La presencia de caña en diferentes fases de desarrollo durante el año y las condiciones climáticas de la zona favorecen la superposición de generaciones del insecto, mientras las larvas comienzan su actividad barrenadora después de sus primeros estadios.

Esta forma de utilizar enemigos naturales se inscribe dentro del manejo integrado de plagas, un enfoque que Mundo Agropecuario ha abordado al analizar el uso de insectos beneficiosos como alternativa frente a plagas resistentes a los pesticidas. La identificación correcta de la especie perjudicial y de sus enemigos naturales es fundamental para seleccionar una estrategia biológica adecuada.

Los primeros seguimientos registran menos presencia de la plaga

El programa de Versalles ya completó su segunda liberación. Marta Yazmín Sánchez Roncancio, ingeniera agrónoma responsable del proyecto de caña en Valle del Cauca, informó que los primeros seguimientos han mostrado una menor población de Diatraea. La expectativa técnica expresada por la especialista es alcanzar después de las tres liberaciones un control de al menos 50 %, aunque el resultado definitivo deberá establecerse mediante la evaluación prevista al terminar el ciclo de intervenciones.

El dato constituye por ahora un objetivo del programa y no un porcentaje final de eficacia. Las poblaciones de insectos, el momento de las liberaciones, la disponibilidad de hospederos, las condiciones ambientales y la continuidad de los organismos benéficos en el campo pueden modificar el desempeño del control biológico.

El principio de actuar antes de que el barrenador quede protegido dentro de la planta también se utiliza en otros sistemas agrícolas. En Alemania, por ejemplo, agricultores liberan insectos benéficos contra el barrenador europeo del maíz mediante cápsulas distribuidas con drones, otra aplicación de parasitoides orientada a interrumpir el ciclo de una plaga perforadora.

El programa busca continuidad después de las primeras liberaciones

Las instituciones involucradas no plantean las tres intervenciones de 2026 como una acción aislada. La recomendación para los productores es mantener las liberaciones durante 2027 con el propósito de sostener la presión de los parasitoides y preservar el estado sanitario de los cultivos.

La continuidad es especialmente relevante porque el control biológico mediante liberaciones aumentativas depende de una adecuada sincronización entre la presencia del enemigo natural y las fases vulnerables de la plaga. Cenicaña ha documentado durante años el uso de parasitoides contra los barrenadores y señala que el éxito de estas estrategias está relacionado con la presencia constante de enemigos naturales en el campo.

La experiencia colombiana tiene antecedentes dentro de una larga trayectoria regional de manejo de Diatraea. El centro de investigación registra el empleo histórico de parasitoides de huevos y larvas en la agroindustria de la caña y señala que diferentes programas del continente han recurrido a estas herramientas para mantener bajo control las poblaciones de barrenadores.

Control biológico y producción de caña pueden integrarse

La intervención fitosanitaria también tiene una dimensión productiva y social. En Versalles, la caña panelera constituye una fuente de ingresos para familias rurales, por lo que reducir el daño provocado por el barrenador significa proteger tanto el cultivo como una actividad económica vinculada directamente con el territorio.

El acompañamiento del ICA incluye visitas y transferencia de conocimientos para que los agricultores aprendan a reconocer la plaga y comprendan el funcionamiento de los parasitoides. Liceth Valencia, agrónoma de la Secretaría de Desarrollo Económico Agropecuario y Ambiental de Versalles, destacó que el trabajo institucional está dirigido a pequeños productores ubicados en las áreas rurales del municipio.

La protección de la caña mediante organismos benéficos también se relaciona con una tendencia más amplia hacia sistemas que intentan reducir intervenciones químicas cuando existen alternativas técnicamente viables. La experiencia con caupí y avispas parasitoides muestra cómo las interacciones biológicas pueden contribuir a la defensa de los cultivos frente a insectos, aunque cada sistema requiere estudiar las especies implicadas y sus condiciones particulares.

El monitoreo determina cuándo y cómo intervenir

La liberación de enemigos naturales no elimina la necesidad de vigilar los lotes. El programa colombiano combina las intervenciones con evaluaciones de campo precisamente para establecer el comportamiento de Diatraea y medir si la presión del barrenador disminuye después de cada liberación.

Cenicaña utiliza la intensidad de infestación como uno de los indicadores para orientar el manejo del barrenador, calculada a partir de la proporción de entrenudos afectados respecto del total evaluado. Sus materiales técnicos establecen diferentes esquemas de liberación de parasitoides de acuerdo con el nivel de infestación y la edad del cultivo.

Este seguimiento resulta esencial dentro del manejo integrado: la presencia de un insecto no determina por sí sola una intervención, sino que deben considerarse su abundancia, distribución, daño y fase de desarrollo. La conservación de enemigos naturales y otros organismos auxiliares también puede contribuir a mantener las poblaciones de plagas bajo presión, como ocurre con las avispas que cumplen funciones de regulación natural de insectos en los agroecosistemas.

La sanidad de la caña exige combinar productividad y manejo fitosanitario

La estrategia contra Diatraea se desarrolla en una región donde la caña posee importancia tanto para la producción de azúcar como de panela. Mantener la sanidad del cultivo es uno de los componentes de un sistema productivo que también depende de la nutrición, disponibilidad de agua, variedades y manejo agronómico.

Investigaciones desarrolladas en el mismo departamento han mostrado, por ejemplo, que ajustar la fertilización nitrogenada a las características de las variedades de caña puede mejorar la eficiencia productiva. El control de barrenadores se incorpora a ese conjunto de decisiones destinadas a mantener rendimiento y calidad sin incrementar innecesariamente el uso de insumos.

La evaluación final de las tres liberaciones permitirá determinar el resultado alcanzado en los lotes de Versalles. Para las instituciones participantes, el siguiente paso será que los agricultores puedan mantener el programa y continuar introduciendo parasitoides en el campo durante 2027, evitando que la estrategia termine una vez concluido el acompañamiento inicial.

Fuentes referenciales:
AgroPages
Instituto Colombiano Agropecuario
Centro de Investigación de la Caña de Azúcar de Colombia



Mundo Agropecuario
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.