El Gobierno catalán organizará batidas continuadas en las zonas agrícolas más afectadas, con prioridad para las comarcas de Segrià y Urgell
Redactor: Luis Ortega
Editor: Karem Díaz S.
El Departamento de Agricultura de Cataluña anunció un plan de choque de aplicación inmediata para reducir la elevada población de conejos silvestres que está causando graves daños en explotaciones agrícolas de distintas zonas de la comunidad autónoma española.
La medida fue presentada el 27 de julio de 2026 durante una reunión urgente celebrada en Montblanc, en la comarca tarraconense de Conca de Barberà. El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, se comprometió ante las organizaciones agrarias a organizar batidas en los municipios con mayor densidad de animales.
Los agricultores serán los encargados de identificar las áreas donde la concentración de conejos y las pérdidas en los cultivos resultan más severas. Las comarcas leridanas de Segrià y Urgell figuran entre las primeras zonas donde se concentrarán las actuaciones.
Los conejos amenazan la continuidad de algunas explotaciones
El Gobierno catalán justificó la intervención por la persistencia de daños en campos de toda Cataluña, con especial incidencia en las provincias de Lleida y Tarragona. Las organizaciones agrarias sostienen que la situación compromete cosechas y aumenta los costos de unas explotaciones que llevan años solicitando medidas continuadas.
Los conejos pueden alimentarse de brotes, hojas, cortezas y raíces, además de cortar plantas jóvenes y dañar sistemas de riego. Los perjuicios resultan especialmente importantes durante las primeras etapas de desarrollo de cultivos herbáceos, viñedos, frutales y plantaciones recién establecidas.
La presión no es exclusiva de Cataluña. En otras comunidades españolas se han registrado situaciones similares, como la denominada plaga de conejos que afectó a cientos de municipios de Castilla-La Mancha y generó reclamaciones de compensación por parte de los productores.
El problema catalán se ha extendido a pesar de las acciones de control desarrolladas durante el último año y medio. Según los representantes agrícolas, las capturas realizadas hasta ahora no han sido suficientes para reducir la densidad ni proteger de forma estable los campos.
El plan financiará batidas en los puntos críticos
Las nuevas operaciones se organizarán con recursos públicos y se mantendrán de forma continuada en los municipios seleccionados. El objetivo inmediato es reducir la presencia de animales en las áreas donde los daños agrícolas son más intensos.
Òscar Ordeig aseguró que la administración continuará destinando medios hasta controlar la sobrepoblación. Las intervenciones se coordinarán con los agricultores y las organizaciones profesionales, que aportarán información sobre parcelas afectadas, madrigueras y concentraciones de animales.
El anuncio permitió suspender, al menos temporalmente, las movilizaciones que los agricultores habían previsto para el primer fin de semana de agosto. Las protestas incluían cortes de carreteras coincidiendo con una de las principales operaciones de salida del verano en España.
Las organizaciones convocantes —Unió de Pagesos, Gremi de la Pagesia y Asaja Catalunya— deberán ratificar en sus respectivas asambleas el levantamiento provisional de las protestas mientras evalúan la aplicación efectiva del plan.
Más de 276.000 ejemplares fueron capturados en seis meses
Los datos presentados por Agricultura reflejan la magnitud del desafío. Durante los seis meses anteriores al anuncio fueron cazados unos 276.000 conejos, pero las capturas no consiguieron reducir de manera apreciable la densidad en las zonas más afectadas.
Pere Roqué, representante de Asaja Catalunya, estimó que una extracción de esa magnitud sin descenso visible de la población indicaría la presencia de más de medio millón de ejemplares en el territorio afectado.
En enero de 2025, cuando la administración comenzó a cartografiar conejos y madrigueras en varios municipios de Lleida, algunas zonas ya registraban densidades de aproximadamente 190 animales por kilómetro cuadrado.
Entre enero y marzo de ese mismo año fueron capturados 26.000 conejos únicamente en las comarcas leridanas. Pese a esos resultados, los productores continuaron reportando daños, lo que reforzó las peticiones de pasar de actuaciones puntuales a un programa permanente.
Drones e inteligencia artificial ayudaron a localizar madrigueras
El mapeo iniciado en 2025 incorporó drones y herramientas de inteligencia artificial en algunos municipios. Estos recursos se utilizaron para localizar madrigueras, estimar concentraciones y dirigir las intervenciones hacia los puntos de mayor actividad.
La información tecnológica puede mejorar la planificación, pero el control de fauna silvestre exige verificaciones sobre el terreno y seguimiento posterior. Una reducción puntual de ejemplares no garantiza que la población permanezca en niveles compatibles con la actividad agrícola.
El conejo silvestre posee una elevada capacidad reproductiva cuando dispone de alimento y refugio. Además, puede recolonizar rápidamente campos donde existen márgenes, infraestructuras, terraplenes o terrenos sin manejo que funcionan como zonas de protección.
El debate sobre el origen de las poblaciones más dañinas también ha generado interpretaciones contradictorias. Especialistas han señalado que los animales que dañan los cultivos no constituyen necesariamente una población híbrida, sino que pueden ser conejos silvestres desplazados hacia las parcelas por la escasez de alimento natural.
El control deberá ser continuado y coordinado
Las organizaciones agrarias consideran que la falta de una actuación sostenida permitió que la población alcanzara niveles difíciles de manejar. Unió de Pagesos advirtió que las medidas esporádicas aplicadas durante años no consiguieron contener la expansión.
La gestión requiere coordinar administraciones, agricultores, titulares de cotos, cazadores y responsables de infraestructuras. Las madrigueras pueden encontrarse tanto en fincas privadas como en márgenes de carreteras, canales, líneas ferroviarias y espacios gestionados por distintos organismos.
Las batidas constituyen una de las herramientas disponibles, pero su eficacia depende de la frecuencia, la cobertura territorial y la capacidad para actuar simultáneamente en refugios próximos a las parcelas.
También pueden emplearse métodos complementarios, como captura mediante redes o hurones autorizados, protección física de plantaciones, eliminación controlada de refugios y reparación de cerramientos. Cada actuación debe ajustarse a la normativa y a las características del terreno.
La fauna silvestre provoca pérdidas agrícolas crecientes
Los conflictos entre producción agrícola y fauna silvestre se registran en numerosas regiones. Mamíferos y aves pueden alimentarse de cosechas, deteriorar plantas o afectar la infraestructura productiva cuando sus poblaciones aumentan o disminuyen los recursos naturales disponibles.
La identificación correcta de las especies responsables resulta esencial para evitar medidas ineficaces. En Honduras, por ejemplo, el uso de cámaras trampa permitió determinar qué animales dañaban los cultivos de yuca y diferenciar la responsabilidad de conejos, roedores y otros mamíferos.
En Cataluña, los productores reclaman que la vigilancia continúe después de las primeras batidas y que las decisiones se basen en indicadores verificables, como densidad por kilómetro cuadrado, número de madrigueras activas y superficie de cultivo dañada.
El seguimiento también deberá comprobar si la reducción de animales se traduce en menores pérdidas económicas. Una disminución de capturas no siempre indica éxito: puede reflejar menos ejemplares, desplazamiento hacia otras áreas o cambios en su comportamiento.
La Generalitat prepara ayudas para las zonas ZEPA
La reunión de Montblanc también abordó las dificultades de los agricultores que trabajan dentro de zonas de especial protección para las aves, conocidas como ZEPA.
El Gobierno catalán se comprometió a activar ayudas por un valor total de siete millones de euros para los productores más perjudicados en estos espacios. Las organizaciones agrarias sostienen que las restricciones de manejo y la falta de medidas compensatorias han agravado los problemas productivos.
Las ayudas y el plan contra los conejos responden a reclamaciones distintas, pero coinciden en la necesidad de compatibilizar la conservación ambiental con la viabilidad de las explotaciones.
Los agricultores han pedido participar en la definición de las actuaciones, disponer de calendarios concretos y recibir información sobre los recursos destinados a cada comarca.
Segrià y Urgell serán las primeras áreas de intervención
La elección de Segrià y Urgell como comarcas prioritarias responde a las elevadas densidades detectadas y a la intensidad de los daños denunciados por los productores.
Ambas comarcas poseen una importante actividad agrícola, con cultivos de cereal, frutales y otras producciones que pueden resultar vulnerables durante la nascencia, la brotación y el establecimiento de nuevas plantas.
Las autoridades y las organizaciones agrarias deberán delimitar los municipios donde comenzarán las operaciones y coordinar las fechas para evitar que los animales simplemente se desplacen hacia parcelas próximas.
La efectividad del plan dependerá de que las actuaciones urgentes evolucionen hacia un sistema de gestión permanente. Los productores esperan que las batidas reduzcan los daños inmediatos, pero también que se establezcan mecanismos de prevención antes de las próximas campañas.
Fuentes referenciales:
La Vanguardia

