Ciencia y Tecnología

Reino Unido logra producir proteína cárnica en lechugas

Publicado el 10/08/2026 · REDACCION

Investigadores del Imperial College London modificaron cloroplastos de lechuga y tabaco para obtener mioglobina, un ingrediente que podría mejorar el color, el sabor y el aporte de hierro de los sustitutos vegetales


Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Eduardo Schmitz

Un equipo científico del Reino Unido consiguió que plantas de lechuga y tabaco produjeran mioglobina porcina, una proteína presente en el tejido muscular que influye en el color, el sabor y las propiedades nutricionales de la carne. El experimento, dirigido desde el Imperial College London, presenta a los cultivos como posibles biofábricas para elaborar ingredientes destinados a alimentos alternativos.

La investigación fue publicada el 6 de agosto de 2026 en la revista Frontiers in Plant Science. Se trata de una prueba de concepto realizada bajo condiciones controladas, no de un sistema disponible para la producción comercial ni de una nueva variedad de lechuga autorizada para el consumo.

Una pistola genética llevó la mioglobina a los cloroplastos

Los investigadores emplearon transformación biolística, una técnica conocida como “pistola de genes”, para introducir secuencias optimizadas de mioglobina en los cloroplastos. El procedimiento utiliza partículas microscópicas de oro recubiertas con material genético y las impulsa hacia las células vegetales.

Los cloroplastos, responsables de la fotosíntesis, poseen un genoma propio y existen en numerosas copias dentro de cada célula. Esa característica permite producir determinadas proteínas en concentraciones superiores a las obtenidas cuando el gen se incorpora al genoma nuclear de la planta.

Las plantas modificadas llegaron a la etapa adulta, florecieron y produjeron semillas. Su descendencia heredó el rasgo introducido, lo que demostró que la transformación era estable. La estrategia se relaciona con otros desarrollos de agricultura molecular, como la soja modificada para producir proteínas de origen porcino.

Cuánta mioglobina produjeron la lechuga y el tabaco

Las mediciones situaron la acumulación de mioglobina en aproximadamente el 2,7 % de la proteína soluble total del tabaco y el 1,5 % en la lechuga. En peso seco, los rendimientos fueron de 800 ± 110 miligramos por kilogramo de tabaco y 810 ± 60 miligramos por kilogramo de lechuga.

Al considerar el peso fresco, las concentraciones fueron de 94 ± 12 miligramos por kilogramo en tabaco y 48 ± 2,6 miligramos por kilogramo en lechuga. La producción obtenida en los cloroplastos del tabaco fue al menos tres veces superior a la registrada cuando la secuencia se integró en el genoma nuclear.

Los resultados abren otra vía dentro del desarrollo de proteínas alternativas. Investigaciones anteriores han recurrido a materias primas como el girasol para formular un sustituto vegetal de textura firme y alto valor nutricional, mientras que el nuevo trabajo utiliza la planta como plataforma productora de un componente animal específico.

Por qué la mioglobina interesa a los sustitutos cárnicos

La mioglobina es una hemoproteína que almacena oxígeno en las células musculares de los vertebrados. El hierro presente en su estructura participa en el color rojizo de la carne y contribuye a sus notas metálicas y umami, además de intervenir en los cambios de aroma y color que ocurren durante la cocción.

Según los autores, la proteína obtenida de las hojas podría extraerse y purificarse mediante procesos industriales para incorporarla posteriormente a formulaciones de carne vegetal. El objetivo no sería utilizar toda la lechuga como sustituto cárnico, sino aprovechar el cultivo como una plataforma para fabricar el ingrediente.

Este enfoque forma parte de una transición alimentaria más amplia hacia las proteínas alternativas y sistemas de producción con menor impacto ambiental. No obstante, la huella real de una aplicación comercial dependerá del rendimiento agrícola, la extracción, la purificación, el transporte y el consumo energético de toda la cadena.

El rendimiento y la disponibilidad de hemo limitan el avance

Los científicos advirtieron que las concentraciones obtenidas todavía necesitan optimización para aproximarse a las presentes en el músculo animal. La carne contiene entre 8,1 y 11,2 miligramos de mioglobina por gramo de peso seco, una proporción considerablemente mayor que la alcanzada en las plantas del experimento.

Otra limitación apareció durante el análisis de la proteína purificada. La mioglobina producida en tabaco mostró alrededor de un 35 % de unión al grupo hemo, frente al 80 % observado cuando fue expresada en la bacteria Escherichia coli. El resultado indica que la disponibilidad de hemo dentro de la planta podría constituir un cuello de botella.

El estudio deberá continuar con ajustes genéticos, nuevas condiciones de cultivo y métodos que aumenten tanto la producción como la incorporación de hemo. También serán necesarias evaluaciones de inocuidad, calidad nutricional, escalabilidad y viabilidad económica antes de considerar una aplicación alimentaria.

Una plataforma agrícola pendiente de regulación y escala

El trabajo reunió a especialistas del Imperial College London, el Bezos Centre for Sustainable Protein, la empresa británica Kyomei, la Universidad de California en Los Ángeles y un laboratorio conjunto de la Universidad de Nanchang y el Imperial College. Parte de la investigación doctoral de la autora principal, Alexia Groff, recibió financiación de Kyomei y del Engineering and Physical Sciences Research Council.

Dos de las autoras estaban empleadas por Kyomei durante el estudio, una relación declarada en el artículo científico. La empresa también proporcionó materiales vegetales y participó en la conceptualización del proyecto.

La posibilidad de cultivar proteínas animales en plantas se suma a la búsqueda de nuevos ingredientes procedentes de hojas, hongos y otras fuentes biológicas. Entre esas líneas se encuentra el aprovechamiento de proteínas presentes en hojas y subproductos vegetales, aunque cada tecnología presenta requisitos distintos de procesamiento y regulación.

Antes de llegar al mercado, cualquier ingrediente producido mediante plantas genéticamente modificadas deberá superar los procedimientos regulatorios correspondientes al país donde pretenda comercializarse. La investigación demuestra que la producción estable de mioglobina en plantas superiores es técnicamente posible, pero no establece todavía su seguridad alimentaria ni su competitividad frente a la ganadería, la fermentación de precisión u otras fuentes proteicas.

Fuentes referenciales:
La Razón
Imperial College London
Frontiers in Plant Science



Mundo Agropecuario
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.