Agricultura

Riego eficiente: menos agua y más rendimiento agrícola

Publicado el 19/06/2026 · REDACCION

En Alemania, agricultores adaptan sus sistemas de riego ante sequías más frecuentes, con técnicas que permiten ahorrar agua, estabilizar cosechas y mejorar la calidad de los cultivos.


Redactor: Javier Morales O.
Editor: Karem Díaz S.

El cambio climático está aumentando la frecuencia de los períodos secos y la escasez de agua, un problema cada vez más visible para la agricultura. En Alemania, varios productores están ajustando sus sistemas de riego para proteger cultivos sensibles, reducir pérdidas y mantener rendimientos más previsibles en campañas marcadas por calor y falta de lluvias.

La experiencia recogida por Susanne Henn, de SWR, para Tagesschau muestra que el desafío no consiste solo en regar más, sino en regar mejor. La diferencia entre un sistema de aspersión convencional y una técnica localizada puede determinar cuánta agua llega realmente a la planta, cuánta se evapora y qué impacto tiene el riego sobre la calidad del cultivo.

Agua almacenada para resistir las fases secas

En Vaihingen an der Enz, en el estado alemán de Baden-Württemberg, el agricultor Michael Kinzinger utiliza un lago de riego propio para afrontar los períodos de calor. El depósito se llena principalmente durante los meses de invierno con agua de lluvia recogida desde los techos de la explotación y conducida mediante tuberías hacia una zona central de almacenamiento.

El sistema funciona como una gran reserva agrícola: tiene 9,5 metros de profundidad y capacidad para 2,3 millones de litros de agua. Esa disponibilidad permite regar campos de patata y cebolla durante fases de calor intenso, cuando la falta de humedad puede reducir tanto la cantidad cosechada como la calidad comercial del producto.

La adaptación hídrica se ha vuelto una cuestión estratégica para la agricultura frente a la sequía, especialmente en cultivos donde el estrés hídrico afecta calibre, rendimiento y estabilidad de la producción.

La aspersión ayuda, pero pierde parte del agua

Cuando las semanas son demasiado secas, Kinzinger riega sus campos de patata con aspersores circulares. Lo hace dos veces, con diez días de diferencia, durante seis horas cada jornada, siempre de noche o temprano en la mañana para reducir la evaporación.

El productor no utiliza este sistema en sus campos de cereal porque el esfuerzo sería demasiado alto. Además, la aspersión tiene límites claros: de acuerdo con la Agencia Federal de Medio Ambiente de Alemania, citada en el reportaje, las técnicas de aspersión alcanzan en promedio una eficiencia de uso del agua de solo 60% a 70%, porque parte del recurso se evapora o termina regando zonas no productivas, como caminos o espacios entre cultivos.

Por eso, regar durante la noche mejora el aprovechamiento. A esas horas hay menos evaporación y los vientos cercanos al suelo son más débiles, lo que permite que una mayor proporción del agua llegue al cultivo.

El riego por goteo gana peso en cultivos intensivos

La técnica más eficiente descrita en el caso alemán es el riego por goteo. Kinzinger la utiliza en sus viñedos, mientras que en patata y cebolla considera que el esfuerzo de instalación no compensa porque esos cultivos no requieren riegos tan regulares.

En Neuhausen auf den Fildern, también en Baden-Württemberg, el agricultor Bernhard Bayer usa riego por goteo desde hace años en todos sus cultivos. Produce fresas, distintos frutos de arbusto, espárragos y tomates, especies que necesitan una disponibilidad de agua más constante.

Este tipo de riego por goteo aplica el agua directamente cerca de la planta, de forma lenta y localizada. En el caso de las fresas cultivadas en sustrato bajo protección, el sistema está automatizado y responde a sensores que miden la radiación solar: cuanto mayor es la insolación, mayor es la frecuencia de riego.

Menos humedad sobre la planta y mejor sanidad

El cambio de aspersores elevados a riego por goteo redujo dos problemas en la explotación de Bayer. Primero, disminuyó el consumo de agua. Segundo, evitó que el cultivo permaneciera húmedo de manera constante, una condición que favorece el desarrollo de hongos en la fruta.

Al mantener más seca la parte aérea de la planta, el productor también redujo la necesidad de fitosanitarios. Cuando hace falta controlar plagas, trabaja con organismos beneficiosos que se alimentan de los insectos dañinos y ayudan a mantener sanos los cultivos.

La relación entre manejo del agua, sanidad vegetal y producción también aparece en otros cultivos, como ocurre con las prácticas de riego en plantas de tomate, donde la forma de aplicar el agua puede influir en el desarrollo y la resistencia de las plantas.

Una inversión alta que puede sostener la cosecha

El riego por goteo exige planificación y costos iniciales. En los cultivos al aire libre de Bayer, como moras, arándanos y frambuesas, el sistema debe instalarse antes de plantar los arbustos. Una máquina forma los caballones y coloca al mismo tiempo las mangueras de goteo. El costo señalado por el productor ronda los 10.000 euros por hectárea.

Aun así, el sistema resulta rentable para su explotación. La Agencia Federal de Medio Ambiente de Alemania estima que el riego por goteo puede alcanzar hasta 90% de eficiencia en el uso del agua. Bayer afirma que ahora consume aproximadamente la mitad del agua que utilizaba antes con aspersores bajo techo.

La mejora no se limita al ahorro hídrico. Al aplicar agua de forma más precisa, la cosecha se vuelve más calculable, la campaña puede extenderse y el productor puede seguir recolectando incluso durante el riego. En un contexto de cambio climático, esa estabilidad se convierte en una ventaja productiva directa.

El riego eficiente como adaptación agrícola

La experiencia alemana deja una señal práctica para otras regiones agrícolas: frente a períodos secos más frecuentes, el riego no puede evaluarse solo por la disponibilidad de agua, sino también por su eficiencia, momento de aplicación, cultivo objetivo y efecto sobre la sanidad vegetal.

Las técnicas disponibles no son iguales para todos los sistemas productivos. La aspersión puede seguir siendo útil cuando se aplica en horarios de menor evaporación, mientras que el goteo ofrece ventajas claras en cultivos intensivos, frutales, hortalizas y producciones donde el agua debe llegar directamente a la raíz.

La búsqueda de eficiencia también se conecta con otras soluciones de riego agrícola eficiente, desde tuberías mejor diseñadas hasta sistemas de control y almacenamiento que ayudan a usar cada litro con mayor precisión.

Fuente(s) referenciales

Tagesschau: Wie weniger Wasserverbrauch in der Landwirtschaft mehr Ertrag bringen kann