El sector agropecuario, pesquero y minero cayó 22,2 % interanual en el segundo trimestre de 2026. La menor cosecha de soja fue el principal factor agrícola.
Redactor: Raúl Méndez C.
Editor: Karem Díaz S.
La sequía que perjudicó la cosecha de soja en Uruguay se reflejó en las cuentas económicas del segundo trimestre de 2026. El Banco Central del Uruguay informó que el valor agregado del sector agropecuario, pesquero y minero cayó 22,2 % frente al mismo período de 2025, principalmente por la contracción de los cultivos de verano. En el conjunto de la economía, el producto interno bruto (PIB) bajó 0,5 % interanual.
La comparación con el trimestre inmediatamente anterior, ajustada por estacionalidad, mostró una disminución del PIB de 0,8 %. Son dos mediciones distintas: una compara abril-junio de 2026 con abril-junio de 2025 y la otra con los primeros tres meses de este año.
La mala zafra de soja explica gran parte del retroceso agrícola
El Banco Central vinculó la magnitud de la caída agrícola con el bajo rendimiento de la soja durante la campaña 2025/2026. Además del déficit hídrico, el resultado se compara con una zafra anterior de rendimientos históricamente altos. Las cifras de producción ya habían mostrado una cosecha de soja cercana a la mitad de la obtenida en el ciclo previo.
Según los datos de la Dirección de Estadísticas Agropecuarias difundidos para esa campaña, se produjeron 1.975.817 toneladas de soja. El rendimiento promedio fue de 1.721 kilogramos por hectárea, frente a 3.121 kilogramos en 2024/2025. La diferencia ayuda a entender por qué la sequía que afectó a los cultivos meses atrás aparece ahora con claridad en las cuentas del segundo trimestre.
Las dificultades no comenzaron con la publicación del PIB. A principios de año, productores ya señalaban que las lluvias de alivio habían llegado tarde para parte de las explotaciones. Una mejora posterior de la humedad no recupera el rendimiento perdido durante etapas decisivas del cultivo.
El menor volumen cosechado también redujo las ventas externas
El efecto de la zafra se extendió al comercio. En agosto, las exportaciones uruguayas de soja bajaron 70 % respecto del mismo mes de 2025, de acuerdo con las cifras de Uruguay XXI recogidas en el análisis de las ventas externas afectadas por la sequía. Ese dato corresponde a un mes posterior al trimestre del PIB, pero muestra otra consecuencia de disponer de menos grano para comercializar.
La actividad pecuaria también incidió negativamente en el resultado sectorial del segundo trimestre. El Banco Central señaló una menor extracción de ganado para faena, parcialmente compensada por una mayor remisión de leche a las plantas industriales. Por ello, la caída de 22,2 % corresponde al conjunto de actividades agropecuarias, pesqueras y mineras medido por el organismo; no es una tasa de descenso exclusiva de la soja.
El gobierno espera una mejora en la segunda mitad del año
Otros sectores amortiguaron parte del descenso general de la economía. En la comparación interanual del segundo trimestre, la industria manufacturera creció 1,9 %, la construcción 4,2 % y el comercio 2,8 %.
El ministro de Economía, Gabriel Oddone, sostuvo que la actividad del país sigue «en movimiento» y el gobierno confía en una mejora durante el segundo semestre. Esa expectativa aún debe contrastarse con los próximos datos: el resultado conocido hasta ahora confirma el peso que tuvo una cosecha afectada por la falta de agua sobre la producción rural y el PIB uruguayo.
Fuente referencial:
Infobae


