Sus compuestos volátiles pueden alterar el comportamiento de ciertos insectos, aunque su eficacia depende de la especie objetivo, la preparación y las condiciones de aplicación
Redactor: Luis Ortega
Editor: Javier Morales O.
El tanaceto común, identificado científicamente como Tanacetum vulgare, está ganando atención como planta auxiliar para el manejo de determinadas plagas en huertos y jardines. Su follaje intensamente aromático y sus flores amarillas contienen compuestos volátiles con actividad repelente o antialimentaria frente a algunos insectos.
La especie puede utilizarse como planta acompañante o como materia prima de preparados vegetales. Sin embargo, describirla como un plaguicida capaz de dejar cualquier jardín completamente libre de hormigas y moscas exagera su alcance: los resultados dependen del insecto, la concentración del producto y el grado de infestación.
La investigación ha encontrado efectos del aceite esencial de T. vulgare frente a plagas concretas, como adultos del escarabajo de la papa. Esa evidencia no permite asegurar automáticamente el mismo grado de protección contra todas las hormigas, moscas, pulgones o mosquitos.
Una especie perenne de aroma alcanforado
El tanaceto pertenece a la familia de las asteráceas. Desarrolla tallos verticales, hojas profundamente divididas y agrupaciones de pequeñas flores amarillas con apariencia de botones que suelen abrirse durante el verano.
Al frotar el follaje libera un olor penetrante, descrito habitualmente como balsámico o alcanforado. La composición química varía entre plantas y durante el ciclo de crecimiento, pero puede incluir tuyona, alcanfor, 1,8-cineol y otros compuestos volátiles.
Estas sustancias intervienen en la defensa natural de la planta y pueden modificar la alimentación, orientación o permanencia de determinados insectos. No todos reaccionan de la misma manera y algunos organismos pueden mostrar escasa respuesta.
La utilización de plantas aromáticas forma parte de una estrategia más amplia de asociación vegetal. En el caso de la menta como planta repelente, por ejemplo, el aroma también puede interferir con las señales utilizadas por algunos insectos, aunque tampoco sustituye por sí solo el manejo de una infestación.
Las flores pueden atraer insectos beneficiosos
El aporte del tanaceto no se limita a sus posibles efectos repelentes. Durante la floración puede proporcionar alimento a sírfidos, crisopas, mariquitas y otros insectos que participan en el control biológico dentro del huerto.
Las larvas de sírfidos y crisopas, así como las mariquitas en distintas etapas, consumen pulgones y otros artrópodos pequeños. Favorecer su presencia puede reducir la velocidad con la que crecen algunas poblaciones perjudiciales.
Esta función coincide con el uso de flores que protegen el huerto mediante asociación y control biológico. Caléndulas, tagetes, capuchinas y aromáticas pueden diversificar el espacio cultivado y ofrecer refugio o alimento a organismos útiles.
En plantaciones comerciales, las franjas florales para controlar plagas en manzanos han reducido daños provocados por pulgones en determinados años. Estos resultados respaldan el valor de la biodiversidad funcional, pero no convierten cualquier especie floral en un insecticida universal.
Cómo integrar el tanaceto en el huerto
La planta prefiere lugares soleados o con semisombra y suelos bien drenados. Una vez establecida, tolera periodos secos y temperaturas bajas, características que facilitan su permanencia durante varios años.
Puede ubicarse en los bordes del huerto, cerca de zonas donde interese sostener insectos auxiliares o dentro de recipientes que limiten su expansión. Antes de plantarla directamente en el suelo conviene comprobar su comportamiento en el clima local.
El tanaceto se propaga mediante semillas y rizomas, por lo que puede extenderse rápidamente y competir con otras plantas. En algunas regiones de Norteamérica está clasificado como maleza nociva o invasora y existen restricciones para cultivarlo o transportarlo.
La opción más prudente consiste en mantenerlo controlado, retirar las inflorescencias antes de que dispersen semillas cuando sea necesario y evitar su introducción cerca de hábitats naturales donde pueda escapar del jardín.
Los extractos caseros no son inocuos
Algunos horticultores preparan extractos fermentados con material fresco o seco de tanaceto, agua y varios días de reposo. La mezcla se filtra y diluye antes de pulverizarse, pero una receta doméstica no ofrece una concentración estandarizada ni garantiza su seguridad sobre cualquier cultivo.
La cantidad de principios activos puede cambiar según la variedad, la fase de desarrollo, la parte recolectada y el tiempo de fermentación. Aplicar una concentración excesiva puede quemar hojas, afectar organismos no objetivo o dejar residuos indeseados.
Antes de tratar una superficie amplia resulta necesario probar el preparado en pocas hojas y observarlas durante al menos 24 o 48 horas. La aplicación debe evitar las horas de calor, los días ventosos y las flores abiertas visitadas por polinizadores.
El extracto tampoco debe pulverizarse sin identificar previamente la plaga. Las hormigas presentes en una planta pueden estar atraídas por la melaza de los pulgones; en esa situación, limitar solamente su tránsito no resuelve el origen del problema.
La tuyona exige medidas de precaución
El tanaceto común contiene tuyona y otros compuestos biológicamente activos. Que una sustancia proceda de una planta no significa que sea inocua para personas, animales domésticos, ganado, insectos beneficiosos o vegetación sensible.
No debe ingerirse ni emplearse como remedio medicinal casero. Al manipular extractos concentrados conviene utilizar guantes, evitar el contacto con ojos y piel y mantenerlos fuera del alcance de niños y animales.
También debe evitarse confundir el tanaceto común con el llamado tanaceto azul, Tanacetum annuum. Son especies diferentes y sus aceites esenciales presentan composiciones químicas distintas, por lo que un producto no puede sustituirse automáticamente por el otro.
En huertos destinados a producir alimentos, cualquier preparado con finalidad plaguicida debe ajustarse a la legislación local. La autorización de una planta ornamental o aromática no implica necesariamente que un extracto elaborado con ella esté aprobado para aplicarse sobre cultivos comestibles.
Una herramienta complementaria dentro del manejo integrado
La presencia de tanaceto puede contribuir a diversificar el huerto, ofrecer recursos a insectos auxiliares y alterar el comportamiento de ciertas plagas. Su utilidad será mayor cuando se combine con inspecciones frecuentes, identificación correcta del organismo perjudicial y eliminación temprana de los focos.
Otras medidas incluyen retirar material muy infestado, utilizar barreras físicas, evitar excesos de nitrógeno que favorezcan tejidos tiernos y proteger a depredadores naturales. En cultivos como el tomate, la asociación con plantas que atraen insectos beneficiosos puede formar parte de este enfoque preventivo.
Si el daño supera niveles tolerables, corresponde recurrir a productos autorizados y seguir su etiqueta. Incluso los insecticidas de origen vegetal pueden afectar polinizadores y fauna auxiliar si se aplican indiscriminadamente.
El tanaceto no garantiza un jardín sin insectos, objetivo que tampoco sería deseable en un ecosistema funcional. Su valor agronómico reside en ayudar a mantener determinadas poblaciones bajo control mientras se conserva la diversidad necesaria para la polinización y el equilibrio biológico.
Fuentes referenciales:
OKDIARIO
NC State Extension
Bulletin of Entomological Research

