Ciencia y Tecnología

Drones y riego inteligente transforman el café de Brasil

Publicado el 31/07/2026 · REDACCION

Una finca de Espírito Santo combina inteligencia artificial, mecanización y prácticas regenerativas para reducir el uso de agua e insumos


Redactor: Raúl Méndez C.
Editor: Eduardo Schmitz

Productores de café conilon del estado brasileño de Espírito Santo están incorporando riego gestionado mediante inteligencia artificial, drones, compostaje, sistemas agroforestales y cosechadoras autopropulsadas para elevar la eficiencia de las fincas y responder a una creciente variabilidad climática.

Una experiencia presentada en una explotación de 310 hectáreas situada en Linhares mostró cómo esas herramientas pueden intervenir en diferentes etapas, desde el cálculo de las necesidades hídricas y la aplicación localizada de insumos hasta la recolección, el secado y la clasificación del grano.

La finca, administrada por una tercera generación de caficultores, cuenta con más de 1,2 millones de plantas. Desde 2016 participa en el programa agrícola Nescafé Plan, impulsado por Nestlé, y está clasificada por la compañía dentro de su nivel avanzado de adopción de prácticas productivas.

Inteligencia artificial para decidir cuánto regar

El sistema de irrigación empleado en la explotación calcula diariamente la demanda de agua a partir de las condiciones meteorológicas, las precipitaciones registradas y los requerimientos de los cafetos. Según los datos difundidos durante la presentación, esta gestión permitió ahorrar hasta un 36 % de agua frente a sistemas convencionales.

La automatización también busca disminuir la pérdida de nutrientes causada por aplicaciones excesivas o realizadas en momentos inadecuados. Al ajustar la irrigación a las condiciones de cada jornada, el productor puede evitar tanto el déficit hídrico como el suministro innecesario de agua.

Esta herramienta adquiere especial importancia en Espírito Santo, donde aproximadamente el 90 % de las plantaciones de conilon utiliza irrigación, de acuerdo con el Instituto Capixaba de Investigación, Asistencia Técnica y Extensión Rural, Incaper.

La necesidad de administrar mejor el recurso quedó expuesta durante la sequía de 2015, cuando numerosas fincas de la región perdieron capacidad de riego y sufrieron una fuerte reducción de la cosecha. La experiencia de otros países productores también muestra cómo los caficultores adaptan sus prácticas ante la disminución de las precipitaciones.

Drones y mecanización en las labores del cafetal

Los drones se utilizan para aplicar insumos con mayor precisión sobre las áreas que requieren tratamiento. Su capacidad para desplazarse sobre las hileras permite intervenir sin el tránsito constante de maquinaria terrestre, aunque la eficacia y el costo de la operación dependen del tamaño de la finca, la topografía y las condiciones locales.

Durante el recorrido también se presentaron cosechadoras autopropulsadas adaptadas al café conilon. Los datos proporcionados por el programa señalaron una eficiencia operativa hasta un 47 % superior a la de sistemas semimecanizados y una disminución de hasta el 45 % en el costo de recolección por bolsa.

Estas cifras corresponden a una explotación grande y tecnificada, por lo que no pueden trasladarse automáticamente a todos los caficultores. La agricultura familiar, las parcelas ubicadas en pendientes y las fincas con menor acceso a capital requieren soluciones ajustadas a su escala productiva.

La adopción de maquinaria avanzada forma parte de un proceso más amplio en el que las explotaciones agrícolas automatizan el riego, la fertilización y la cosecha. Sin embargo, la rentabilidad de cada herramienta debe evaluarse según los ahorros reales, la capacidad técnica y las necesidades del cultivo.

Compostaje y sistemas agroforestales

La gestión del suelo combina compostaje orgánico con asesoramiento agronómico. De acuerdo con los resultados presentados por la empresa, estas prácticas elevaron hasta un 57 % la eficiencia en el uso del nitrógeno y generaron un ahorro de hasta el 19 % frente a esquemas convencionales de fertilización.

El objetivo consiste en aprovechar mejor los nutrientes, sostener la materia orgánica y reducir pérdidas. La fertilización debe basarse en análisis del suelo y de los tejidos vegetales, ya que una aplicación insuficiente puede limitar el rendimiento y una dosis excesiva eleva los costos y aumenta el riesgo de contaminación.

La finca también utiliza sistemas agroforestales y medidas de control que, según los datos compartidos durante la visita, pueden reducir hasta un 80 % la incidencia de las principales plagas del café. La combinación de cafetos con otras especies vegetales modifica el microclima, proporciona refugio para organismos beneficiosos y puede proteger el suelo.

Los beneficios de este modelo han sido documentados en otras regiones productoras. En Colombia, por ejemplo, el cultivo de café bajo sombra mostró ventajas para la fertilidad, la erosión y la calidad del grano, aunque su funcionamiento depende de las especies utilizadas y del manejo de la cobertura.

Espírito Santo fortalece su producción de conilon

Espírito Santo es el principal productor brasileño de café conilon. Las estimaciones oficiales para 2026 situaron su cosecha en 14,9 millones de sacos, alrededor del 67 % de la producción nacional de esta variedad, con una productividad media prevista de 55,2 sacos por hectárea.

El estado reúne aproximadamente 286.000 hectáreas plantadas de conilon y unas 49.000 propiedades dedicadas al cultivo en 68 municipios, según el Incaper. Linhares figura entre los mayores municipios productores, junto con Rio Bananal, Jaguaré, Vila Valério y Nova Venécia.

La importancia regional del cultivo explica la inversión sostenida en genética, irrigación, asistencia técnica y mecanización. El conilon, perteneciente a la especie Coffea canephora, posee características productivas diferentes al arábica y se utiliza ampliamente en mezclas y café soluble.

La adaptación de las plantaciones resulta prioritaria ante las sequías, las temperaturas extremas y la expansión de enfermedades. Distintos equipos científicos trabajan en estrategias para proteger el café frente a las amenazas climáticas, desde el desarrollo de materiales vegetales resistentes hasta el manejo de la sombra y la conservación del agua.

Capacitación y renovación de las plantaciones

El informe de progreso 2025 del Nescafé Plan indicó que más de 100.000 familias productoras de 15 países recibieron capacitación en agricultura regenerativa, gestión de fincas y cuestiones sociales. La asistencia contó con la participación de más de 1.600 agrónomos y trabajadores del programa.

La empresa informó además que durante 2025 distribuyó 20,3 millones de plantas de café y promovió la incorporación de 5,5 millones de árboles. La renovación de los cafetales busca sustituir ejemplares envejecidos por materiales con mayor productividad y tolerancia frente a enfermedades y condiciones climáticas adversas.

Según el mismo reporte corporativo, el 53 % del café adquirido por la marca durante 2025 procedió de productores que aplicaban prácticas de agricultura regenerativa. Otro 94,3 % fue clasificado como abastecimiento responsable conforme a los criterios de trazabilidad, certificación o verificación establecidos por la compañía.

Estos porcentajes describen la cadena de suministro de una empresa y no representan por sí solos el conjunto de la caficultura mundial. Su relevancia agrícola radica en mostrar la escala alcanzada por prácticas que combinan asistencia técnica, manejo del suelo, renovación vegetal y seguimiento de los recursos.

Tecnología condicionada por la realidad de cada finca

La experiencia de Linhares muestra que la digitalización puede reducir consumos y mejorar operaciones cuando existe infraestructura suficiente. No obstante, los productores necesitan comparar la inversión inicial, los gastos de mantenimiento, la capacitación requerida y el retorno obtenido durante varios ciclos agrícolas.

El acceso desigual constituye una limitación central. Buena parte del café mundial procede de pequeñas explotaciones familiares que no pueden adquirir individualmente drones, cosechadoras o sistemas complejos de irrigación. En estos casos, las cooperativas, los servicios compartidos, el crédito rural y la asistencia pública pueden determinar si la innovación llega efectivamente al campo.

La tecnología tampoco sustituye el conocimiento agronómico. Los sensores generan datos, pero las decisiones continúan dependiendo de la variedad cultivada, el suelo, el clima, la disponibilidad de agua, la presión de plagas y los objetivos económicos de cada productor.

Fuentes referenciales:
Infobae
Nestlé – Informe de progreso del Nescafé Plan 2030
Instituto Capixaba de Investigación, Asistencia Técnica y Extensión Rural
Compañía Nacional de Abastecimiento de Brasil



Mundo Agropecuario
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