Agricultura

Identifican dos especies de trips en cultivos de frijol de Estados Unidos

Publicado el 15/10/2026 ·

Investigadores de la Universidad de Nebraska-Lincoln estudian los insectos presentes en los campos de frijol seco y buscan determinar si los tratamientos insecticidas realmente evitan pérdidas de rendimiento que justifiquen su costo.


Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Eduardo Schmitz

Una investigación agrícola desarrollada en el oeste de Nebraska, Estados Unidos, ha identificado dos especies de trips que se alimentan habitualmente de las plantas de frijol seco. El trabajo, presentado el 6 de octubre de 2026 por la Universidad de Nebraska-Lincoln, busca resolver una cuestión importante para los productores: determinar si la presencia de estos pequeños insectos provoca pérdidas de cosecha suficientemente importantes como para justificar las aplicaciones de insecticidas.

Los investigadores han comprobado que los trips de las flores occidentales, identificados científicamente como Frankliniella occidentalis, y los trips de la cebolla, Thrips tabaci, se encuentran entre las especies que colonizan los cultivos de frijol de la región. La primera es la predominante y puede permanecer en los campos durante toda la temporada de crecimiento.

El hallazgo procede de muestreos realizados durante 2024 y 2025 dentro de un programa de investigación que continúa desarrollándose en el Panhandle Research, Extension and Education Center, una instalación de la universidad situada en Scottsbluff.

La investigación no ha establecido todavía cuánto rendimiento se pierde por la actividad de estos insectos. Precisamente, esa falta de información es uno de los problemas que el equipo científico pretende resolver para mejorar las decisiones de manejo fitosanitario.

Los trips pueden pasar inadvertidos hasta que aparecen daños en las hojas

Los trips son insectos diminutos, generalmente de pocos milímetros de longitud, que poseen cuerpos alargados y alas estrechas con flecos. Su tamaño dificulta detectarlos durante las inspecciones habituales de los cultivos.

En los campos de frijol seco, los agricultores pueden advertir su presencia cuando comienzan a observar hojas deformadas o curvadas, un síntoma relacionado con la alimentación de estos insectos.

Aarju Aryal, estudiante de maestría de la Universidad de Nebraska-Lincoln e investigadora del laboratorio de entomología del centro de Scottsbluff, explicó que los trips dañan las plantas al alimentarse y depositar huevos en sus tejidos.

Su actividad puede afectar hojas, flores y vainas. Algunas especies también tienen capacidad para transmitir virus vegetales, aunque esa característica no significa que todas las infestaciones observadas en Nebraska estén provocando enfermedades virales.

Las condiciones meteorológicas influyen en el comportamiento de estos insectos. Según la investigadora, las primaveras cálidas y secas favorecen el crecimiento de sus poblaciones y pueden incrementar la presión sobre los cultivos.

La necesidad de identificar correctamente los organismos presentes en las parcelas forma parte del manejo integrado de plagas, una estrategia que combina observación, conocimiento de los insectos y evaluación del daño antes de decidir las intervenciones.

Dos especies aparecen en los muestreos de Nebraska

El equipo de investigación comenzó sus trabajos en 2024 para responder a diferentes interrogantes sobre los trips que habitan los campos de frijol seco del oeste y suroeste de Nebraska.

Los muestreos de campo realizados durante las campañas de 2024 y 2025 permitieron identificar dos especies habituales: Frankliniella occidentalis y Thrips tabaci.

Los investigadores encontraron que Frankliniella occidentalis, conocida como trips occidental de las flores, es la especie predominante y está presente durante todo el período de desarrollo del cultivo.

La identificación resulta importante porque los diferentes trips pueden presentar comportamientos distintos, utilizar diferentes plantas hospedadoras y responder de manera desigual a las medidas de control.

Además de identificar las especies, Aryal está comparando clases comerciales y variedades de frijol para establecer cuáles albergan poblaciones mayores o menores de estos insectos.

El objetivo es determinar si existen diferencias que puedan ayudar a orientar las decisiones agronómicas. Sin embargo, los resultados disponibles todavía no permiten recomendar una variedad específica como resistente a los trips.

Los insecticidas se aplican sin conocer su rentabilidad real

Uno de los aspectos más relevantes de la investigación es la evaluación de prácticas que los productores ya utilizan para proteger sus cultivos.

En el suroeste de Nebraska, numerosos agricultores siembran semillas tratadas preventivamente con insecticidas neonicotinoides. Posteriormente, cuando aparecen deformaciones en las hojas asociadas con la alimentación de los trips, pueden realizar aplicaciones foliares de acefato.

El problema identificado por los especialistas es que esas decisiones suelen adoptarse sin disponer de información suficiente sobre la magnitud real de las pérdidas que provocarían los insectos si no se aplicara ningún tratamiento.

Tampoco se conoce con precisión cuánto reducen las diferentes aplicaciones las poblaciones de trips, los daños visibles y las eventuales pérdidas de producción bajo las condiciones locales.

Por esa razón, el equipo está evaluando tratamientos de semillas y aplicaciones foliares utilizados habitualmente para comprobar sus efectos sobre la abundancia de insectos y el daño en las plantas.

La distinción entre presencia de una plaga y daño económicamente importante es fundamental. Un cultivo puede albergar insectos y presentar síntomas visibles sin que necesariamente se produzca una reducción del rendimiento que compense el costo de una intervención.

Este principio también se utiliza en otros sistemas agrícolas. En el control de insectos en la colza, por ejemplo, la evaluación de poblaciones y daños permite orientar las aplicaciones hacia situaciones en las que existe un riesgo productivo significativo.

Las malezas podrían actuar como refugio para los trips

La investigación de Nebraska no se limita a examinar los insectos presentes directamente sobre las plantas de frijol.

Los especialistas también están estudiando las especies de malezas que crecen dentro y alrededor de las parcelas agrícolas para identificar cuáles pueden funcionar como hospedadoras alternativas.

Estas plantas podrían permitir que determinadas poblaciones de trips se desarrollen antes de desplazarse hacia los campos comerciales.

Conocer esos posibles reservorios ayudaría a comprender mejor el momento en que aparecen las infestaciones y las condiciones que favorecen su establecimiento.

El estudio de la vegetación que rodea los cultivos forma parte de una visión más amplia del manejo de plagas. Los bordes de las parcelas pueden albergar tanto insectos perjudiciales como organismos que contribuyen a regular sus poblaciones.

Una experiencia desarrollada en los Países Bajos sobre los trips de la cebolla y sus enemigos naturales mostró que la composición de las franjas florales puede influir en la presencia de insectos perjudiciales y beneficiosos.

En Nebraska, sin embargo, todavía no se han presentado resultados definitivos que permitan identificar qué malezas son las principales fuentes de infestación en los cultivos de frijol seco.

Buscan establecer cuándo realmente conviene intervenir

La siguiente etapa de la investigación consiste en relacionar la cantidad de trips presentes en las plantas, el daño que producen y las posibles pérdidas de rendimiento.

Con esa información, los especialistas esperan desarrollar umbrales económicos de intervención, es decir, criterios que permitan determinar cuándo la presión de una plaga justifica el costo de aplicar medidas de control.

También se pretende mejorar los métodos de monitoreo e identificar las etapas de crecimiento del frijol que presentan mayor vulnerabilidad.

Estos resultados podrían permitir a los agricultores sustituir parte de las aplicaciones preventivas por decisiones fundamentadas en observaciones de campo y estimaciones de riesgo productivo.

No obstante, todavía sería prematuro afirmar que los productores pueden eliminar los tratamientos insecticidas contra los trips. El estudio continúa y aún no ha determinado cuáles son las condiciones en que las aplicaciones resultan necesarias o innecesarias.

La investigación tampoco ha demostrado que los tratamientos evaluados sean ineficaces. Su propósito es comprobar su desempeño y establecer cuándo ofrecen beneficios productivos y económicos.

Un cultivo de importancia económica para Nebraska

El frijol seco ocupa un lugar importante en la agricultura del oeste de Nebraska, donde las condiciones climáticas y la especialización productiva han favorecido el desarrollo de este sector.

Según los datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos recopilados por la Universidad de Nebraska-Lincoln, en 2023 el estado cosechó aproximadamente 92.000 acres de frijol seco, equivalentes a unas 37.200 hectáreas.

La producción generó un valor estimado de 82,4 millones de dólares durante ese año.

Nebraska se situaba entonces en el primer lugar nacional en producción de frijoles de tipo Great Northern, segundo en frijoles pintos y tercero en frijoles rojos pequeños.

La importancia económica de estas variedades explica el interés por mejorar las prácticas de protección fitosanitaria y evitar gastos que no produzcan beneficios comprobables.

En los sistemas de producción de leguminosas, las decisiones sobre insecticidas también deben considerar la presencia de organismos beneficiosos. Las estrategias de conservación de enemigos naturales constituyen una herramienta complementaria que puede contribuir a disminuir determinadas poblaciones de insectos perjudiciales.

La investigación continuará con ensayos de campo y laboratorio

El trabajo está siendo desarrollado por el Crop IPM Entomology Lab del Panhandle Research, Extension and Education Center, bajo una línea de investigación en la que participan Aarju Aryal y la entomóloga de extensión Pin-Chu Lai.

Desde 2024, el programa combina experimentos de campo con estudios de laboratorio para conocer mejor las especies presentes, sus plantas hospedadoras y las consecuencias de su alimentación.

Los próximos trabajos buscarán establecer relaciones cuantificables entre la abundancia de trips, los síntomas observados y el rendimiento del frijol seco.

Los investigadores también esperan perfeccionar las técnicas de inspección y determinar los períodos del cultivo en que resulta más importante vigilar las poblaciones.

La principal aportación disponible hasta ahora es la identificación de dos especies frecuentes en los campos de Nebraska y la constatación de que existe una falta de información sobre sus consecuencias económicas.

Resolver esa incertidumbre permitiría establecer recomendaciones de manejo más precisas para los agricultores, especialmente en una región donde el frijol seco representa una actividad productiva relevante.

Fuentes referenciales:
Universidad de Nebraska-Lincoln, CropWatch — Unraveling the Mystery of a Perceived Pest: Thrips in Dry Beans, 6 de octubre de 2026
Universidad de Nebraska-Lincoln — Nebraska Dry Bean Production