Equinos

Utah retira 257 caballos salvajes por escasez de pastos y agua

Publicado el 01/11/2026 ·

La Oficina de Administración de Tierras de Estados Unidos completó una operación en el área de Sulphur, donde la población equina superaba el rango de manejo establecido. Los animales capturados serán examinados por veterinarios antes de ingresar a programas de adopción o venta.


Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Eduardo Schmitz

Las autoridades federales de Estados Unidos completaron la retirada de 257 caballos salvajes de una extensa zona de pastizales del oeste de Utah, después de constatar una presión creciente sobre la vegetación y las fuentes de agua utilizadas por las manadas. La operación, desarrollada entre el 2 y el 17 de octubre de 2026, estuvo a cargo de la Oficina de Administración de Tierras (BLM), organismo responsable de gestionar millones de hectáreas de terrenos públicos estadounidenses.

El procedimiento se realizó en el Área de Manejo de la Manada Sulphur, una región donde las autoridades estimaban la presencia de aproximadamente 560 caballos, frente a un rango de manejo establecido de entre 165 y 250 ejemplares. La diferencia llevó al organismo a intervenir ante el deterioro de los recursos forrajeros y las dificultades de los animales para encontrar alimento y agua suficientes.

El BLM comunicó oficialmente los resultados el 26 de octubre. Según la institución, numerosos caballos retirados presentaban una condición corporal deficiente, circunstancia que relacionó con la reducción del forraje disponible y las condiciones de sequía.

Los ejemplares fueron trasladados a instalaciones federales, donde recibirán atención veterinaria antes de ser incorporados, cuando corresponda, a los mecanismos de adopción y venta previstos por el programa nacional de manejo de caballos y burros salvajes.

Una manada que superaba la capacidad de manejo establecida

El área de Sulphur comprende aproximadamente 230.000 acres de tierras públicas, equivalentes a unas 93.000 hectáreas. Se trata de un territorio extenso, pero sometido a limitaciones naturales relacionadas con la disponibilidad de agua y la productividad de la vegetación.

El organismo federal considera que la población estimada de 560 caballos excedía ampliamente el intervalo de manejo definido para la zona. Ese rango se utiliza como referencia administrativa para determinar cuántos animales pueden mantenerse en el territorio bajo las condiciones consideradas por las autoridades.

La situación se agravó por la sequía, que redujo la disponibilidad de recursos y afectó el estado físico de parte de los ejemplares.

Christina Price, directora estatal interina del BLM en Utah, explicó que la salud de los caballos depende de la conservación de los pastizales y que la presión existente en Sulphur había superado lo que, a juicio del organismo, el territorio podía sostener.

La funcionaria defendió la reducción de la manada como una medida destinada a mejorar el acceso al alimento y al agua para los animales que permanecen en libertad, además de facilitar la recuperación de la vegetación.

La relación entre cantidad de herbívoros y disponibilidad de recursos constituye un componente fundamental de la gestión de pastizales. Los efectos del aumento de la presión de pastoreo en regiones áridas dependen de factores como el clima, las características del suelo, la diversidad vegetal y la intensidad con la que los animales consumen la vegetación.

Sin embargo, el anuncio sobre Sulphur no presenta mediciones comparativas de recuperación del suelo posteriores a la captura. La mejoría de los pastizales constituye un objetivo declarado de la intervención, no un resultado ecológico ya demostrado.

Los caballos capturados presentaban problemas de condición corporal

Uno de los aspectos que motivó la intervención fue el estado físico observado en numerosos animales. El BLM informó que muchos de los ejemplares capturados mostraban una condición corporal deficiente, compatible con dificultades prolongadas para acceder a alimento suficiente.

La condición corporal es un indicador utilizado en medicina veterinaria y manejo equino para evaluar las reservas de grasa de un caballo. Su valoración permite identificar animales excesivamente delgados, con reservas adecuadas o con acumulación excesiva de tejido adiposo.

En condiciones de escasez de forraje, los caballos pueden perder peso y reservas energéticas. Cuando esa situación se prolonga, aumenta la vulnerabilidad de los ejemplares, especialmente de aquellos con mayores necesidades nutricionales.

Las yeguas lactantes, los potros y los animales de edad avanzada pueden requerir una atención particular cuando los recursos son limitados.

La información oficial no proporciona un diagnóstico individual de los 257 caballos ni establece cuántos presentaban desnutrición severa u otras enfermedades. Por ello, no corresponde atribuir a todos los animales capturados una misma condición clínica.

Las autoridades indicaron que cada ejemplar será evaluado por profesionales veterinarios y recibirá los cuidados necesarios antes de su eventual incorporación a los programas federales de reubicación.

Los animales fueron trasladados a dos instalaciones federales

Después de la operación, los caballos fueron enviados a los corrales federales de Axtell y Sutherland, situados fuera del territorio donde vivían en libertad.

En estos establecimientos se realizan procedimientos de recepción, observación y atención sanitaria. El objetivo anunciado es estabilizar a los animales que lo necesiten y determinar las condiciones apropiadas para su posterior destino.

El BLM señaló que las operaciones de captura estuvieron a cargo de personal capacitado y se desarrollaron bajo las disposiciones de su Programa Integral de Bienestar Animal.

Estas normas establecen criterios para reducir riesgos durante el manejo de animales que no están acostumbrados al contacto cercano con personas.

La captura y el traslado de caballos salvajes requieren precauciones específicas porque los ejemplares pueden reaccionar con miedo ante cercados, vehículos y situaciones desconocidas.

Los estudios sobre la relación entre manejo cotidiano y comportamiento de los caballos muestran que las experiencias con las personas y las condiciones de alojamiento se asocian con diferencias conductuales, aunque esas asociaciones no permiten establecer por sí solas relaciones causales.

En el caso de Sulphur, el organismo federal no publicó en su comunicado un balance detallado de incidentes veterinarios durante la captura ni los resultados clínicos finales de los animales trasladados.

Adopción y venta: los destinos previstos para los ejemplares

El destino anunciado para los caballos retirados de Sulphur es el Programa de Adopción y Venta de Caballos y Burros Salvajes del BLM. Este mecanismo permite que determinados animales procedentes de tierras públicas sean entregados a particulares que cumplan las condiciones correspondientes.

La adopción y la venta son procedimientos diferentes. El programa contempla requisitos específicos para quienes reciben los animales y establece restricciones destinadas a evitar determinados usos posteriores.

El BLM ofrece habitualmente ejemplares mediante actividades presenciales y a través de su plataforma digital Online Corral. También organiza visitas a instalaciones federales para informar sobre el funcionamiento del programa.

El organismo aclaró que no envía caballos o burros salvajes al matadero y que las normas federales prohíben que los animales adoptados o comprados sean revendidos, directamente o mediante intermediarios, con destino al sacrificio.

El comunicado del 26 de octubre no establece fechas individuales de disponibilidad para los caballos capturados en Sulphur. Tampoco identifica cuántos serán destinados a adopción y cuántos podrían ofrecerse mediante venta.

Por tanto, la operación no debe interpretarse como una venta inmediata de los 257 ejemplares. La evaluación veterinaria y la preparación de los animales forman parte de las etapas anunciadas antes de su posible entrega.

La sequía y el sobrepastoreo condicionan el manejo de las tierras públicas

La intervención de Sulphur forma parte de un conjunto más amplio de actuaciones federales destinadas a gestionar poblaciones de caballos y burros salvajes en el oeste estadounidense.

En septiembre de 2026, el BLM anunció nuevas operaciones ante la combinación de sequía y poblaciones que, según sus estimaciones, superaban los niveles de manejo previstos para distintas áreas.

La institución calculaba entonces que más de 85.000 caballos y burros salvajes habitaban tierras públicas del oeste de Estados Unidos, frente a una capacidad de manejo agregada de aproximadamente 25.500 animales. Estas cifras corresponden a las estimaciones oficiales del organismo y no representan un censo independiente de todas las poblaciones equinas del país.

El manejo de pastizales requiere considerar que el consumo de vegetación puede tener consecuencias diferentes según la disponibilidad de agua, las características del terreno y la cantidad de animales presentes.

La investigación sobre los efectos del pastoreo en las zonas más áridas ha identificado diferencias importantes entre regiones, lo que desaconseja aplicar una misma interpretación ecológica a todos los territorios.

En Sulphur, la justificación principal presentada por el BLM fue la combinación de una población superior al rango establecido, una disponibilidad decreciente de forraje y agua, y el deterioro de la condición corporal de numerosos animales.

La operación no aporta por sí sola información suficiente para cuantificar cuánto mejorará la vegetación ni cuánto tiempo necesitarán los pastizales para recuperarse.

Una intervención amparada en la legislación federal

El manejo de los caballos y burros salvajes que viven en determinadas tierras públicas estadounidenses está regulado por la Ley de Caballos y Burros Salvajes de Libre Deambulación de 1971.

Esta legislación establece un marco de protección y administración para los animales comprendidos en su ámbito de aplicación. El BLM utiliza ese marco para organizar actuaciones de seguimiento poblacional, captura, atención y reubicación.

Las operaciones de retirada de caballos salvajes forman parte de un debate más amplio sobre cómo compatibilizar la protección de los animales, el estado de los ecosistemas y los distintos usos de las tierras públicas.

La posición del organismo federal es que reducir poblaciones superiores a los niveles de manejo establecidos puede contribuir a conservar los recursos disponibles para los animales que permanecen en libertad.

Al mismo tiempo, cualquier evaluación completa de estas actuaciones debe considerar el bienestar de los ejemplares capturados, las condiciones de alojamiento y el seguimiento de sus destinos posteriores.

En el caso de Sulphur, los datos confirmados corresponden a la retirada de 257 caballos entre el 2 y el 17 de octubre, su traslado a las instalaciones de Axtell y Sutherland y la preparación de evaluaciones veterinarias previas a los programas de adopción o venta.

El seguimiento posterior permitirá conocer cuántos animales completan los procedimientos sanitarios, cuáles son finalmente reubicados y cómo evoluciona la situación de la manada que permanece en el territorio.

Fuentes referenciales:
Bureau of Land Management — Comunicado oficial sobre la captura de caballos en Sulphur, 26 de octubre de 2026
Bureau of Land Management — Medidas de manejo de caballos y burros salvajes ante la sequía, 23 de septiembre de 2026
Clarín — Información sobre los 257 caballos salvajes retirados en Utah