Provacuno participa en una misión comercial de la Unión Europea para mejorar el acceso a un mercado asiático penalizado por un arancel del 50%
Redactor: Santiago Duarte
Editor: Karem Díaz S.
La carne de vacuno española busca ganar espacio en Tailandia en un momento clave para las relaciones comerciales entre la Unión Europea y el país asiático. La Organización Interprofesional de la Carne de Vacuno, Provacuno, participó del 25 al 29 de mayo en la Misión Comercial de Alto Nivel de la Unión Europea a Tailandia, encabezada por el comisario europeo de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen.
La delegación reunió a un centenar de representantes de empresas e instituciones agroalimentarias europeas. El objetivo fue acercar a las compañías comunitarias al mercado tailandés, reforzar su presencia comercial y aprovechar el contexto de las conversaciones avanzadas entre la Unión Europea y Tailandia para suscribir un Acuerdo de Libre Comercio.
Un mercado de 72 millones de consumidores
Tailandia representa un mercado atractivo para el sector agroalimentario europeo por su población, su dinamismo comercial y su creciente interés por productos de mayor valor añadido. Con unos 72 millones de habitantes, el país aparece como una puerta de entrada relevante para carnes premium y alimentos diferenciados en el sudeste asiático.
Para el vacuno español, la oportunidad existe, pero también enfrenta una barrera decisiva: la carne de vacuno procedente de la Unión Europea está gravada actualmente con un arancel del 50%. Esa carga limita la competitividad frente a otros países que ya cuentan con mejores condiciones de acceso.
La situación afecta directamente a la capacidad de competir en precio, especialmente frente a Australia, que dispone de un acuerdo bilateral de libre comercio con arancel cero y domina actualmente el mercado tailandés de carne premium.
Provacuno pide apoyo para eliminar el arancel
Durante la misión comercial, Provacuno trasladó a las autoridades europeas la importancia de avanzar hacia un marco arancelario más favorable para la carne de vacuno. La eliminación o reducción del arancel del 50% sería un punto clave para que el producto español pueda competir en condiciones más equilibradas.
El equipo de Provacuno estuvo integrado por Alejandro Gutiérrez, director adjunto, y Gema Moguer, del departamento Internacional de la organización. Ambos participaron en reuniones con representantes de la Comisión Europea y defendieron la necesidad de apoyar la internacionalización del sector.
Entre los encuentros señalados estuvieron las reuniones con Christophe Hansen, comisario europeo de Agricultura y Alimentación; Raimondo Serra, Deputy Head of Unit de la Comisión Europea; y Diego Canga Fano, director general adjunto en funciones de la Dirección General de Agricultura y Desarrollo Rural de la Comisión Europea.
La competitividad depende del acceso comercial
La misión en Tailandia muestra que la competitividad ganadera no depende únicamente de la calidad del producto o de la capacidad productiva. En mercados internacionales, los aranceles, acuerdos comerciales, requisitos sanitarios y condiciones logísticas pueden definir si una carne logra entrar con fuerza o queda relegada frente a competidores con ventajas previas.
España cuenta con un sector vacuno que busca reforzar su presencia exterior, pero el acceso a terceros mercados exige negociación institucional, promoción comercial y adaptación a los hábitos de consumo locales. Este punto ya ha sido parte del debate sobre la competitividad de la carne española en un mercado internacional cada vez más disputado.
El caso tailandés es especialmente claro: mientras Australia entra con arancel cero, el producto europeo debe absorber una carga del 50%. Esa diferencia puede desplazar a la carne comunitaria incluso cuando cuenta con calidad, trazabilidad y respaldo sanitario.
Una agenda comercial de alto nivel
La Misión Comercial de Alto Nivel de la Unión Europea en Bangkok incluyó visitas de mercado, reuniones business to business, asistencia a Thaifex Anuga Asia y foros temáticos con presencia de autoridades comunitarias. Ese tipo de agenda busca conectar a empresas europeas con importadores, distribuidores, compradores institucionales y actores de la cadena alimentaria tailandesa.
Para Provacuno, la participación permitió presentar la situación del sector, explicar sus necesidades y solicitar un apoyo más decidido de la administración europea. La negociación del futuro Acuerdo de Libre Comercio entre la Unión Europea y Tailandia aparece como una ventana estratégica para corregir la desventaja arancelaria actual.
La experiencia también se conecta con otros movimientos del comercio global de proteínas animales, donde países exportadores compiten por cuotas, habilitaciones sanitarias y preferencias arancelarias. En América Latina, por ejemplo, el comportamiento de los mercados asiáticos ha sido determinante para las exportaciones de carne bovina.
España busca más presencia en Asia
El mercado asiático es estratégico para muchas cadenas agroalimentarias porque concentra consumidores urbanos, crecimiento del poder adquisitivo y demanda de productos diferenciados. Para la carne de vacuno española, Tailandia puede convertirse en un destino relevante si las negociaciones comerciales reducen las barreras actuales.
La apertura de oportunidades en Asia también exige continuidad. No basta con una misión comercial aislada: los importadores necesitan suministro estable, certificaciones, adaptación de cortes, conocimiento de canales de distribución y promoción sostenida.
En ese contexto, el sector español necesita combinar calidad de producto con una estrategia de posicionamiento exterior. La carne debe competir no solo por precio, sino por origen, seguridad alimentaria, trazabilidad, regularidad y capacidad de responder a los formatos demandados por el mercado tailandés.
La ganadería europea frente a nuevos acuerdos
La negociación entre la Unión Europea y Tailandia forma parte de un escenario más amplio en el que los acuerdos comerciales pueden reordenar oportunidades para el agro. Para la ganadería europea, estos procesos abren posibilidades, pero también obligan a defender condiciones de competencia equilibradas frente a países con estructuras productivas y acuerdos bilaterales ya consolidados.
El sector vacuno europeo enfrenta exigencias ambientales, sanitarias y de bienestar animal que elevan los estándares de producción. Cuando esa carne compite en terceros mercados con productos de países que tienen condiciones arancelarias más favorables, la negociación comercial se vuelve tan importante como la eficiencia productiva.
La evolución de los acuerdos comerciales también influye sobre otros sectores agropecuarios. En los últimos meses, Mundo Agropecuario ha seguido cómo los pactos y barreras de acceso reconfiguran oportunidades para productos como proteínas animales y alimentos exportables en distintos mercados.
Una oportunidad condicionada por el arancel
La participación de Provacuno en la misión europea a Tailandia deja una señal clara: el sector español quiere estar presente en el sudeste asiático, pero necesita condiciones comerciales más equilibradas para competir.
El arancel del 50% es hoy la principal barrera. Si el futuro Acuerdo de Libre Comercio entre la Unión Europea y Tailandia avanza hacia una reducción significativa, la carne de vacuno española podría ganar opciones reales en un mercado donde Australia parte con ventaja.
Para el vacuno español, el desafío será convertir la diplomacia comercial en ventas sostenidas. La calidad del producto, la capacidad exportadora y la acción institucional deberán trabajar juntas si España quiere transformar Tailandia en un destino estable para su carne.
Fuente(s) referenciales
La Voz de Galicia: La carne de vacuno española, a la conquista de Tailandia
