Enfermedades en ganadería

Venezuela inicia nueva vacunación contra la fiebre aftosa en su ganadería

Publicado el 04/11/2026 ·

La segunda campaña sanitaria de 2026 comenzó el 1 de noviembre y se extenderá hasta el 15 de diciembre. En Zulia se anunciaron 84.000 dosis gratuitas, mientras Monagas se propone inmunizar a más de 350.000 bovinos y búfalos.


Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Eduardo Schmitz

Venezuela puso en marcha el segundo ciclo nacional de vacunación contra la fiebre aftosa de 2026, una campaña destinada a proteger el rebaño bovino y bufalino y reforzar los controles sanitarios de la ganadería. Las actividades comenzaron el 1 de noviembre y, según el calendario anunciado por las autoridades agrícolas, se desarrollarán hasta el 15 de diciembre.

El operativo contempla la participación de organismos públicos, asociaciones ganaderas, profesionales veterinarios y estudiantes universitarios. Su ejecución coincide con nuevas iniciativas regionales para ampliar la cobertura de vacunación y actualizar la información sobre los animales existentes en las unidades de producción.

El ministro para la Agricultura Productiva y Tierras, Vladímir Padrino López, confirmó el 2 de noviembre el inicio del ciclo nacional y señaló que la vacunación constituye una obligación sanitaria para los productores.

La campaña forma parte de los esfuerzos de Venezuela por avanzar hacia el reconocimiento internacional de un estatus libre de fiebre aftosa. No obstante, el comienzo de una nueva jornada de inmunización no equivale a la obtención de esa certificación, que requiere cumplir criterios epidemiológicos y procedimientos establecidos por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).

Zulia anuncia 84.000 dosis para comenzar la campaña

En el estado Zulia, una de las principales regiones ganaderas de Venezuela, el segundo ciclo comenzó con un despliegue anunciado desde el municipio La Cañada de Urdaneta.

El gobernador Luis Caldera informó que la primera etapa dispone de 84.000 dosis destinadas a pequeños productores, mediante una iniciativa coordinada con el Ministerio de Agricultura y las autoridades regionales.

Según el anuncio oficial, esas dosis serán suministradas gratuitamente a los ganaderos beneficiarios del programa.

La cifra corresponde a la disponibilidad comunicada para el inicio del operativo regional. No representa el número de animales ya vacunados ni permite establecer por sí sola la cobertura alcanzada en todo el estado.

Para evaluar el resultado sanitario será necesario conocer cuántos animales recibieron efectivamente la vacuna, cuántas explotaciones fueron atendidas y qué proporción del inventario ganadero quedó protegida.

La campaña también se desarrolla en una región donde la producción bovina y bufalina tiene importancia para el abastecimiento de carne y leche, por lo que la prevención de enfermedades contagiosas constituye una necesidad permanente para los establecimientos pecuarios.

Monagas establece una meta superior a 350.000 animales

En el oriente venezolano, el estado Monagas anunció un objetivo de vacunación de más de 350.000 bovinos y bufalinos distribuidos en aproximadamente 4.000 unidades de producción.

El despliegue comenzó el 1 de noviembre y comprende los 13 municipios de la entidad.

Las actividades están organizadas mediante la participación de asociaciones pecuarias y organismos públicos nacionales y regionales, con el propósito de ampliar la cobertura durante el período establecido.

El volumen previsto permite dimensionar la importancia de la campaña para la actividad ganadera regional. Sin embargo, los 350.000 animales constituyen una meta anunciada, no un resultado de vacunación ya conseguido.

La diferencia entre población objetivo y animales efectivamente inmunizados es fundamental para interpretar correctamente los avances de una campaña sanitaria.

En las explotaciones ganaderas, además de la aplicación de vacunas, resulta importante mantener registros individuales o colectivos que permitan identificar los animales atendidos y comprobar el cumplimiento de los requisitos establecidos.

La fiebre aftosa representa un riesgo para la producción ganadera

La fiebre aftosa es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a animales de pezuña hendida, entre ellos bovinos, búfalos, porcinos, ovinos y caprinos.

Puede provocar fiebre, lesiones vesiculares en la boca y las extremidades, dificultades para alimentarse y desplazarse, reducción de la producción láctea y pérdidas de peso.

Su importancia económica se relaciona tanto con las consecuencias directas sobre los animales como con las restricciones sanitarias y comerciales que pueden aplicarse cuando se detectan brotes.

La vacunación constituye una herramienta preventiva utilizada en numerosos países, aunque debe acompañarse de vigilancia epidemiológica, controles de movilización y medidas de bioseguridad.

En Venezuela, la cooperación entre autoridades y productores para controlar la fiebre aftosa ya había sido formalizada mediante un acuerdo sanitario presentado en abril de 2026.

La nueva campaña representa una etapa operativa posterior dentro de ese esfuerzo, con fechas de ejecución y objetivos regionales específicos.

El registro del rebaño acompaña las jornadas de inmunización

Las autoridades agrícolas señalaron que el segundo ciclo se desarrollará paralelamente al proceso de caracterización nacional del rebaño bovino y bufalino.

Este trabajo busca disponer de información sobre los animales existentes y su distribución en las unidades de producción.

Un inventario actualizado permite organizar las jornadas de vacunación, identificar establecimientos pendientes de atención y calcular indicadores de cobertura.

También puede contribuir a mejorar la planificación de los servicios veterinarios y la respuesta frente a posibles eventos sanitarios.

Sin embargo, para determinar el alcance efectivo del programa será necesario disponer de resultados consolidados y verificables una vez que avance la campaña.

La participación de los ganaderos resulta esencial porque la calidad de los registros depende de la información aportada por los establecimientos y de la comprobación realizada por los equipos sanitarios.

La sanidad animal también condiciona la productividad

La prevención de enfermedades transmisibles constituye un componente importante de la sostenibilidad económica de las explotaciones ganaderas.

Un episodio sanitario puede ocasionar pérdidas de producción, gastos veterinarios extraordinarios, restricciones de movimiento y dificultades para comercializar animales.

En el caso de los sistemas lecheros, las enfermedades que afectan el estado general del ganado pueden reducir el rendimiento y alterar el funcionamiento de las unidades productivas.

Por esa razón, la integración de sanidad, nutrición y manejo productivo figuró entre los asuntos abordados por especialistas y empresas durante ExpoAVISA 2026, celebrada en Venezuela.

La vacunación contra la fiebre aftosa forma parte de ese enfoque preventivo, pero no sustituye las demás medidas necesarias para conservar la salud del rebaño.

Entre ellas se encuentran la vigilancia clínica, la higiene de las instalaciones, el control de ingresos de animales y el cumplimiento de las disposiciones de las autoridades veterinarias.

La certificación internacional requiere resultados comprobables

Uno de los objetivos expresados por las autoridades venezolanas es avanzar hacia el reconocimiento internacional del país como territorio libre de fiebre aftosa.

La Organización Mundial de Sanidad Animal establece procedimientos para el reconocimiento oficial del estatus sanitario de los países y zonas respecto de determinadas enfermedades.

En el caso de la fiebre aftosa, existen categorías diferenciadas, entre ellas el reconocimiento de territorios libres con vacunación y libres sin vacunación.

Para alcanzar y mantener esos estatus no basta con anunciar una campaña. Es necesario demostrar que se cumplen los requisitos sanitarios aplicables, incluidos los relativos a vigilancia y control de la enfermedad.

La experiencia regional permite apreciar la importancia de la continuidad. En Colombia, el primer ciclo de vacunación de 2026 alcanzó una cobertura comunicada del 99 % del inventario bovino y bufalino, como parte de las medidas para conservar su estatus sanitario reconocido internacionalmente.

Ese resultado corresponde exclusivamente a Colombia y no debe utilizarse como indicador de la cobertura venezolana.

Para Venezuela, el desempeño del segundo ciclo dependerá de los animales realmente vacunados, la cobertura territorial, la documentación sanitaria y la continuidad de la vigilancia epidemiológica.

La campaña se mantendrá activa hasta mediados de diciembre

El calendario nacional establece el 15 de diciembre de 2026 como fecha prevista de finalización del segundo ciclo.

Durante ese período, las autoridades y los equipos veterinarios deberán avanzar en la atención de los establecimientos ganaderos y en el registro de las dosis administradas.

Los anuncios iniciales de Zulia y Monagas muestran dos dimensiones diferentes del operativo: la disponibilidad de vacunas para determinados productores y la fijación de metas de cobertura animal en las regiones.

Ambos indicadores serán útiles para evaluar el desarrollo de la campaña, siempre que posteriormente se acompañen de información sobre su ejecución efectiva.

La nueva etapa sanitaria se produce mientras Venezuela busca fortalecer la coordinación entre el sector público y las organizaciones ganaderas, con el propósito de proteger la producción de carne y leche y mejorar las condiciones para el reconocimiento sanitario internacional.

Los próximos balances deberán permitir conocer el número de animales vacunados, las unidades productivas atendidas y el porcentaje de cobertura alcanzado antes del cierre del ciclo.

Fuentes referenciales:
Banca y Negocios — Inicio del segundo ciclo nacional de vacunación, 2 de noviembre de 2026
Notiprimicia — Despliegue sanitario en Zulia, 2 de noviembre de 2026
Diario El Oriental — Meta de vacunación en Monagas, 2 de noviembre de 2026