Agricultura

Cómo ayudar a abejas y mariposas durante el calor seco

Publicado el 27/06/2026 · REDACCION

Cuando faltan fuentes naturales de agua, jardines, balcones y huertos pueden ofrecer bebederos simples y seguros para insectos polinizadores


Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Eduardo Schmitz

En días de calor intenso y sequedad prolongada, insectos útiles como mariposas, abejas, abejorros y otros polinizadores pueden tener dificultades para encontrar fuentes de agua accesibles. Jardines, balcones, terrazas y huertos familiares pueden convertirse en pequeños puntos de apoyo si se colocan bebederos seguros.

La medida es sencilla, pero debe aplicarse correctamente. No basta con dejar un recipiente profundo con agua, porque los insectos pueden caer y ahogarse. La ayuda más efectiva consiste en ofrecer una superficie poco profunda, con puntos de apoyo que permitan aterrizar, beber y volver a volar sin riesgo.

Por qué los insectos también necesitan agua

Las abejas, mariposas y otros insectos no dependen únicamente del néctar o del polen. También requieren agua para sobrevivir durante los periodos secos. En el caso de las abejas, el agua ayuda a regular la temperatura dentro de la colmena y a mantener condiciones adecuadas para la cría.

Durante episodios de calor, charcos, gotas de rocío y pequeñas fuentes naturales pueden desaparecer con rapidez. Esa falta de agua se suma a otros factores que presionan a los insectos polinizadores, como la pérdida de hábitat, la reducción de flores disponibles y la simplificación de los paisajes agrícolas.

Cómo preparar un bebedero seguro

La recomendación práctica es utilizar un plato, una bandeja baja o un recipiente poco profundo. Dentro se colocan piedras, ramas pequeñas, cortezas, musgo o materiales naturales que sobresalgan parcialmente del agua.

Esos elementos funcionan como plataformas de aterrizaje. Las abejas y mariposas pueden posarse sobre ellos y acceder al agua sin quedar atrapadas. El nivel de agua debe mantenerse bajo, de modo que las piedras o ramas siempre queden visibles por encima de la superficie.

El recipiente debe ubicarse en un lugar estable, luminoso y protegido del viento fuerte. En balcones y jardines pequeños, esta acción puede complementar otras medidas de apoyo a abejas silvestres en balcones y jardines.

Agua limpia y renovación frecuente

El bebedero debe rellenarse con regularidad, especialmente en jornadas calurosas. También conviene cambiar el agua con frecuencia y limpiar el recipiente para evitar suciedad, larvas de mosquitos o acumulación de materia orgánica en descomposición.

El agua de lluvia puede ser útil si está limpia y disponible. Si se usa agua del grifo, lo importante es mantenerla fresca y accesible. El objetivo no es crear una instalación compleja, sino una fuente constante y segura durante los días de mayor estrés térmico.

Flores, refugio y agua: una ayuda completa

El agua ayuda, pero no sustituye la necesidad de flores. Los insectos polinizadores requieren néctar, polen, refugios y zonas donde completar su ciclo de vida. Por eso, un bebedero funciona mejor cuando se combina con plantas florales, hierbas aromáticas, espacios sin podas excesivas y ausencia de insecticidas innecesarios.

En sistemas agrícolas y periurbanos, la presencia de flores puede marcar diferencias importantes. Experiencias recientes muestran que sembrar flores en tierras en barbecho puede aumentar la presencia de abejas, mariposas y otros insectos beneficiosos para la agricultura.

Un gesto pequeño con valor agrícola

La protección de polinizadores no es solo una preocupación ambiental. También tiene importancia productiva, porque muchos cultivos dependen en mayor o menor medida de la actividad de abejas, mariposas, polillas, moscas, escarabajos y otros insectos que trasladan polen entre flores.

Los jardines domésticos, huertos urbanos y bordes de parcelas pueden actuar como refugios temporales durante periodos de calor. En paisajes agrícolas, esa lógica se amplía mediante setos, franjas florales y corredores biológicos agrícolas que ofrecen alimento, sombra, refugio y continuidad ecológica.

Evitar errores comunes

Un recipiente profundo sin apoyos puede ser peligroso para los insectos. También conviene evitar agua sucia, detergentes, recipientes inestables o ubicaciones donde el bebedero quede expuesto a pisadas, mascotas o calor extremo durante todo el día.

El diseño debe ser simple: poca agua, materiales naturales, puntos de apoyo y revisión frecuente. Esa combinación permite que abejas, mariposas y otros polinizadores encuentren una fuente segura en momentos en que el calor y la sequedad reducen las opciones naturales.

Más allá de abejas y mariposas

Aunque las abejas y mariposas suelen ser los insectos más visibles, no son los únicos aliados de la polinización. También intervienen polillas, moscas, escarabajos y otros grupos que visitan flores y participan en procesos ecológicos esenciales.

Por eso, un bebedero bien diseñado puede beneficiar a distintos insectos útiles, incluidos aquellos que suelen pasar inadvertidos en jardines y huertos. La conservación de estos grupos ayuda a sostener la biodiversidad y los servicios ecológicos que acompañan a la producción agrícola.

Fuente(s) referenciales

Stern