Un balance del programa Saudi Reef, divulgado el 25 de octubre de 2026, registra aumentos superiores al 100 % en dos sectores agrícolas, mientras la producción de miel crece un 94 % y se amplía la actividad de pequeños productores.
Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Eduardo Schmitz
Arabia Saudita informó el 25 de octubre de 2026 de un importante crecimiento en varias actividades agrícolas y rurales apoyadas por el Programa de Desarrollo Rural Agrícola Sostenible, conocido como Saudi Reef. Según el balance divulgado por la Agencia de Prensa Saudita (SPA), la producción de frutas alcanzó las 379.000 toneladas, con un incremento del 108 %, mientras que la producción de café llegó a 7.400 toneladas, un 106 % más. La apicultura también registró un avance considerable, con más de 7.000 toneladas de miel.
Los resultados fueron presentados por Majed Al-Buraikan, portavoz de Saudi Reef, como parte de los avances alcanzados durante 2026 en los sectores productivos atendidos por el programa. Las cifras reflejan una expansión de actividades agrícolas que tienen especial importancia para las comunidades rurales y los pequeños productores del país.
El balance incluye también cultivos de secano, producción pesquera artesanal y establecimiento de nuevas plantas frutales y cafetaleras. La información permite observar cómo Arabia Saudita está impulsando diferentes actividades agroalimentarias, más allá de sus producciones tradicionales de mayor escala.
La producción de frutas alcanza las 379.000 toneladas
Uno de los resultados más destacados corresponde al sector frutícola. Saudi Reef informó que la producción de frutas llegó a 379.000 toneladas, lo que representa un aumento del 108 % según la comparación presentada por el programa.
El informe también señala que el número de plantas frutales alcanzó los 25 millones. Este indicador resulta relevante porque la ampliación de las plantaciones puede contribuir a sostener la capacidad productiva durante los próximos años, aunque la producción efectiva dependerá de la supervivencia de las plantas, su desarrollo y las condiciones de cultivo.
El establecimiento de árboles frutales exige inversiones que no siempre generan ingresos inmediatos. Los agricultores deben atender necesidades de riego, fertilización, sanidad vegetal y manejo de las plantaciones antes de alcanzar rendimientos comerciales.
En un país donde la disponibilidad de agua condiciona numerosas decisiones agrícolas, el aumento de la producción frutícola también plantea la necesidad de mantener una gestión cuidadosa de los recursos hídricos.
Las autoridades sauditas han situado la diversificación de la agricultura entre sus objetivos de seguridad alimentaria. El país ha desarrollado distintas iniciativas para incrementar su producción interna, aunque sigue dependiendo de las importaciones para abastecerse de determinados alimentos básicos.
Esta situación se refleja, por ejemplo, en la evolución de la producción de trigo en Arabia Saudita, un cultivo en el que las políticas de compra y las limitaciones de recursos han influido en las decisiones de siembra.
El café saudita supera las 7.400 toneladas
La caficultura constituye otro de los sectores que registraron un crecimiento superior al 100 %. Según Saudi Reef, la producción alcanzó las 7.400 toneladas, con un incremento del 106 %.
El programa también informó de la existencia de aproximadamente 4,4 millones de plantas de café que, una vez alcanzada su madurez productiva, podrían contribuir a elevar la producción por encima de las 20.000 toneladas de cerezas de café.
Esta última cifra corresponde a una proyección de producción potencial futura y no a una cosecha ya obtenida. Además, las cerezas de café son el fruto recolectado antes de su procesamiento, por lo que su peso no debe confundirse con el del café verde comercializado.
El desarrollo de nuevas plantaciones representa una apuesta de mediano plazo. Los cafetos necesitan varios años para alcanzar su capacidad productiva, y sus resultados dependen de factores como el manejo agronómico, la disponibilidad de agua, la fertilidad del suelo y las condiciones meteorológicas.
La expansión saudita muestra una situación diferente de la que enfrentan algunos productores tradicionales de otros países. En Venezuela, por ejemplo, los caficultores han denunciado dificultades relacionadas con los precios que reciben por sus cosechas, lo que recuerda que el aumento del volumen producido y la rentabilidad de las explotaciones son cuestiones distintas.
Para los pequeños agricultores sauditas, el crecimiento de la caficultura puede ampliar las oportunidades de comercialización, pero el resultado económico dependerá de la calidad del producto, los costos de cultivo y la capacidad de acceder a compradores.
La producción de miel crece un 94 %
El balance de Saudi Reef también identifica una expansión significativa de la apicultura. La producción de miel superó las 7.000 toneladas y registró un aumento del 94 %.
El portavoz del programa destacó la incorporación de colmenas modernas, cuya productividad puede superar en más del doble a la de las colmenas tradicionales utilizadas como referencia.
Esta comparación se refiere al potencial productivo de los sistemas de manejo mencionados por el programa y no significa que todas las explotaciones hayan duplicado automáticamente su cosecha.
La productividad de una colmena depende de numerosos factores, entre ellos la fortaleza de la colonia, la disponibilidad de néctar, la sanidad de las abejas, las condiciones climáticas y las prácticas del apicultor.
La modernización de las instalaciones puede facilitar determinadas labores, pero también exige capacitación y seguimiento técnico.
La importancia de combinar productividad y comercialización aparece en otros mercados apícolas. En Bolivia, productores denunciaron dificultades para vender unas 50 toneladas de miel almacenada, un ejemplo de cómo la capacidad de colocar la cosecha puede ser tan importante como el volumen obtenido.
En Arabia Saudita, el crecimiento comunicado por Saudi Reef indica una mayor producción dentro de los sectores atendidos, aunque el balance divulgado no permite establecer por sí solo cuánto han aumentado los ingresos netos de los apicultores.
Los cultivos de secano también aumentan su producción
El programa informó que la producción de cultivos de secano llegó a 71.000 toneladas, un incremento del 36 %.
Este tipo de agricultura depende principalmente de las precipitaciones y de la humedad disponible en el suelo, en lugar de utilizar el riego como fuente principal de abastecimiento hídrico.
Su desarrollo resulta especialmente interesante en territorios donde el agua constituye un recurso limitado. Sin embargo, la viabilidad de los cultivos de secano depende de la distribución de las lluvias, las características de los suelos y la selección de especies adaptadas a las condiciones locales.
Saudi Reef también destacó experiencias desarrolladas en explotaciones modelo que mostraron la posibilidad de incrementar los rendimientos aproximadamente un 250 %.
Es importante distinguir este resultado de la evolución general del sector: el porcentaje comunicado corresponde al potencial demostrado en esas experiencias y no debe interpretarse como un aumento de productividad alcanzado por todas las explotaciones agrícolas del país.
Para trasladar resultados de una finca modelo a otras unidades productivas es necesario considerar diferencias de suelo, disponibilidad de recursos, inversión, conocimientos técnicos y condiciones ambientales.
La pesca artesanal forma parte del desarrollo rural
El balance también incorpora a los pescadores de pequeña escala, cuya producción aumentó hasta alcanzar las 16.000 toneladas.
Esta actividad forma parte de los sectores apoyados por Saudi Reef y amplía el alcance del programa más allá de la agricultura terrestre.
La inclusión de la pesca artesanal responde a una concepción del desarrollo rural que contempla distintas fuentes de ingresos para las comunidades productoras.
En zonas costeras, la actividad pesquera puede desempeñar un papel importante en el empleo local y en el abastecimiento de alimentos. No obstante, su crecimiento debe analizarse junto con la conservación de los recursos marinos y las condiciones de comercialización.
La información publicada no detalla la distribución regional de las 16.000 toneladas ni los cambios específicos en los ingresos de los pescadores beneficiarios.
Un programa que busca fortalecer las economías rurales
Saudi Reef forma parte de las iniciativas sauditas orientadas al desarrollo de actividades agrícolas y productivas en las comunidades rurales.
Su actuación comprende diferentes sectores, entre ellos la producción de frutas, café, miel, cultivos de secano y actividades pesqueras de pequeña escala.
El enfoque busca ampliar las oportunidades económicas de los productores y contribuir al abastecimiento alimentario nacional mediante actividades adaptadas a distintas regiones.
El programa está vinculado con los objetivos de Saudi Vision 2030, la estrategia nacional que incluye la diversificación económica y el fortalecimiento de sectores productivos distintos de los hidrocarburos.
La expansión de estas actividades también exige prestar atención a la comercialización, la capacitación y la continuidad de las explotaciones.
Un incremento de la producción puede generar mayores oportunidades para las comunidades rurales, pero su impacto económico depende de que los productores encuentren mercados, mantengan la calidad de sus productos y puedan cubrir sus costos.
Qué muestran realmente los resultados de 2026
El anuncio del 25 de octubre aporta cifras concretas sobre la evolución de varios sectores atendidos por Saudi Reef durante 2026.
Los incrementos del 108 % en frutas, del 106 % en café y del 94 % en miel indican una expansión considerable de la producción comunicada por el programa.
Sin embargo, el balance difundido no presenta en todos los casos el período de comparación utilizado ni una metodología estadística detallada que permita extrapolar esos porcentajes a la totalidad de la agricultura saudita.
Por ello, las cifras deben interpretarse como resultados reportados por Saudi Reef para sus sectores objetivo y no como tasas de crecimiento de toda la producción nacional de frutas, café o miel.
También es necesario diferenciar los volúmenes efectivamente producidos de las previsiones asociadas a plantas jóvenes que todavía no han alcanzado su madurez.
La información más reciente confirma, en cualquier caso, que Arabia Saudita está registrando avances productivos en distintas actividades rurales. El desarrollo posterior de estas explotaciones permitirá evaluar hasta qué punto el crecimiento de los volúmenes se traduce en ingresos sostenidos para los agricultores, apicultores y pescadores participantes.
Fuente referencial:
Agencia de Prensa Saudita (SPA) — Saudi Reef Program Reports over 100% Growth in Some Key Agricultural Sectors, 25 de octubre de 2026


