El Decreto 423/2026 fija un cronograma de reducción hasta diciembre de 2028 para granos, subproductos y biocombustibles
Redactor: Santiago Duarte
Editor: Eduardo Schmitz
Argentina oficializó una nueva reducción de retenciones para el sector agropecuario y puso en marcha un cronograma gradual que se extenderá hasta diciembre de 2028. La medida quedó formalizada mediante el Decreto 423/2026, publicado el miércoles 3 de junio en el Boletín Oficial, y alcanza a productos de las cadenas de soja, maíz, trigo, cebada, sorgo y girasol, además de determinados biocombustibles.
La decisión ordena el esquema en dos velocidades. Por un lado, trigo y cebada reciben una baja inmediata, vinculada a la cercanía de las decisiones de siembra de los cultivos de invierno. Por otro, soja, maíz, girasol y sorgo ingresan en un sendero de reducción progresiva desde enero de 2027, con rebajas escalonadas hasta fines de 2028.
El movimiento tributario se produce en un momento clave para el debate argentino sobre retenciones, porque incide directamente en la rentabilidad esperada, la planificación comercial, la venta futura de granos y la competitividad de las exportaciones agroindustriales.
Trigo y cebada tendrán baja inmediata
El decreto establece que trigo y cebada pasarán de una alícuota del 7,5% al 5,5% para los granos. La reducción comienza a regir de forma inmediata y busca llegar antes de que los productores terminen de definir superficie, inversión, fertilización y estrategia de campaña.
La medida también alcanza a derivados industriales de ambas cadenas. Harinas, sémolas, almidones, malta y otros subproductos quedan sujetos a nuevas alícuotas diferenciadas, con porcentajes que varían según la posición arancelaria y el tipo de mercadería.
Para la campaña fina argentina, la baja de dos puntos porcentuales puede mejorar el ingreso neto esperado, aunque no elimina otros factores que pesan sobre la decisión productiva. Costos de insumos, disponibilidad de financiamiento, expectativas de precios, clima y márgenes regionales seguirán definiendo cuánto trigo y cebada se sembrará en cada zona.
La soja tendrá reducción gradual
La soja concentra uno de los cambios más relevantes del Decreto 423/2026. El poroto, que durante 2026 tributa una alícuota del 24%, comenzará a reducir sus derechos de exportación desde enero de 2027. El cronograma prevé que llegue al 21% en diciembre de 2027 y al 15% en diciembre de 2028.
El esquema también alcanza a aceites, harinas, pellets y otros derivados industriales de la oleaginosa. Estos productos atravesarán una reducción escalonada durante 2027 y 2028, con niveles finales inferiores a los vigentes en 2026.
El impacto no se limita al productor primario. La soja es una cadena central para la industria aceitera, la molienda, los exportadores, el ingreso de divisas y la logística portuaria argentina. Por eso, cualquier modificación en derechos de exportación influye sobre decisiones de venta, almacenamiento, cobertura de precios y planificación comercial.
En una campaña donde la soja argentina vuelve a ocupar un lugar central en la oferta agrícola, el cronograma de retenciones incorpora una señal de mediano plazo. La clave será si esa previsibilidad logra traducirse en mayor dinamismo comercial sin afectar el equilibrio fiscal que el Gobierno declara como condición para sostener las rebajas.
Maíz, sorgo y girasol entran al cronograma
El maíz y el sorgo también quedan incorporados al esquema progresivo. Algunas posiciones arancelarias quedarán exentas, mientras que otras reducirán sus alícuotas durante 2027 y 2028. En determinados productos, las tasas pasarán de 8,5% en 2026 a 7,5% hacia fines de 2027 y a 5,5% desde diciembre de 2028.
Para el girasol, el decreto fija reducciones escalonadas en semillas, aceites y otros derivados. Algunas variedades específicas quedarán sin retenciones, mientras que ciertos aceites pasarán de alícuotas de entre 2,5% y 4,5% en 2026 a niveles de entre 1% y 3% hacia fines de 2028.
El maíz llega a este proceso con fuerte peso exportador y una presencia creciente en la estructura comercial argentina. En ese marco, la reducción gradual de derechos de exportación puede modificar expectativas de venta y competitividad, especialmente en un mercado donde el maíz argentino busca sostener su lugar frente a otros proveedores globales.
Biocombustibles con tratamiento diferenciado
El Decreto 423/2026 también introduce modificaciones para biocombustibles. La norma fija una alícuota de 0% para biodiésel elaborado a partir de aceites de colza, cártamo, Brassica carinata y Camelina sativa, además de otros biodiéseles que no contengan aceite de soja.
El biodiésel de soja no queda fuera del esquema, pero tendrá una reducción gradual. La alícuota bajará desde el 21% vigente en 2026 al 18% desde diciembre de 2027 y continuará descendiendo hasta el 13% a partir de diciembre de 2028.
La diferenciación apunta a promover nuevas cadenas vinculadas a biocombustibles y materias primas alternativas. También conecta con el interés oficial por ampliar mercados, diversificar exportaciones y abrir oportunidades en segmentos energéticos donde el agro puede aportar insumos industriales.
Un esquema pensado para exportaciones y divisas
El Gobierno presentó la baja de retenciones como parte de una estrategia para fortalecer la competitividad agroindustrial, simplificar el comercio exterior, reducir impuestos considerados distorsivos y facilitar la apertura de nuevos mercados. La medida también busca estimular la liquidación de divisas, aunque implica un costo fiscal estimado en el corto plazo.
La política tiene una dimensión productiva y otra fiscal. En lo productivo, reduce parte de la carga sobre cultivos y derivados estratégicos. En lo fiscal, establece un sendero gradual que intenta evitar una caída brusca de ingresos públicos. Esa tensión explica por qué las rebajas más amplias se distribuyen hasta 2028.
La decisión llega en un contexto en el que el agro argentino proyecta un fuerte ingreso de divisas, impulsado por la producción de soja y maíz. En ese escenario, el cronograma de retenciones puede convertirse en una señal relevante para exportadores, productores, acopios, industrias y mercados futuros.
Cronograma general de reducción
| Cadena | Situación principal | Horizonte del cambio |
|---|---|---|
| Trigo y cebada | Baja inmediata del 7,5% al 5,5% para granos | Desde junio de 2026 |
| Soja | Poroto baja del 24% en 2026 al 21% en 2027 y al 15% en 2028 | Enero de 2027 a diciembre de 2028 |
| Maíz y sorgo | Reducción progresiva; algunas posiciones quedan exentas | 2027 y 2028 |
| Girasol | Rebajas escalonadas en semillas, aceites y derivados | 2027 y 2028 |
| Biocombustibles | 0% para biodiésel de aceites alternativos; baja gradual para biodiésel de soja | 2026 a 2028 |
Una señal para la campaña agrícola argentina
El nuevo esquema no elimina por completo la discusión sobre retenciones, pero introduce una hoja de ruta formal para los próximos años. Para el productor, el dato relevante será cómo se combina la rebaja con precios internacionales, costos internos, tipo de cambio, financiamiento y clima.
Para las cadenas exportadoras, el cronograma permite anticipar operaciones y planificar negocios futuros bajo nuevas alícuotas. El decreto habilita registrar Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior para embarques a partir de enero de 2027 tributando las alícuotas reducidas correspondientes, un punto importante para ordenar compromisos comerciales.
La medida también se inserta en una discusión más amplia sobre competitividad regional. Argentina produce granos a gran escala, pero su capacidad de competir depende de la relación entre productividad, logística, impuestos y acceso a mercados. En ese tablero, la reducción de derechos de exportación busca aliviar una de las cargas históricamente más discutidas por el sector.
El resultado final dependerá de la continuidad del programa, la respuesta de los productores y la evolución del mercado internacional. Mientras tanto, el Decreto 423/2026 deja establecido un calendario concreto: baja inmediata para trigo y cebada, reducción gradual para soja, maíz, sorgo y girasol, y tratamiento diferenciado para biocombustibles hasta diciembre de 2028.
Fuente(s) referenciales
Perfil: El Gobierno oficializó la baja de retenciones al agro: cómo queda el cronograma hasta 2028
