El Senasa convocó a las empresas interesadas en comercializar cebada, trigo, soja, sorgo y maíz; las solicitudes podrán presentarse hasta el 6 de septiembre de 2026
Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Karem Díaz S.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria de Argentina abrió el registro destinado a las empresas que buscan exportar cebada, trigo, soja, sorgo y maíz a la República Popular China. La convocatoria comenzó el 24 de agosto y permanecerá disponible hasta el 6 de septiembre de 2026 inclusive.
Las compañías interesadas deberán completar su inscripción o renovar la presentación correspondiente dentro del plazo establecido. El procedimiento es obligatorio para integrar el registro de exportadores habilitados en el marco de los acuerdos bilaterales que regulan el comercio de granos entre ambos países.
El registro responde al calendario anual del Senasa
La convocatoria forma parte del calendario anual de actualización administrado por el Senasa. El organismo sanitario explicó que el proceso también responde a los acuerdos que establecen los requisitos aplicables a los cargamentos agrícolas destinados al mercado chino.
La inscripción no constituye por sí sola una garantía de ventas ni sustituye las demás condiciones exigidas para cada operación. Su función es mantener actualizada la nómina de empresas interesadas y facilitar la verificación del cumplimiento de los protocolos acordados con las autoridades del país comprador.
Las exportadoras deberán prestar especial atención al vencimiento del 6 de septiembre. La omisión del trámite o una presentación fuera del periodo habilitado podría impedir que una empresa quede incorporada en la actualización anual correspondiente.
Cinco cultivos estratégicos para el comercio argentino
La convocatoria comprende algunos de los productos más relevantes del sector agrícola argentino. El maíz, la soja y el trigo ocupan posiciones centrales dentro de las ventas externas, mientras la cebada y el sorgo aportan alternativas comerciales para distintos mercados y sistemas productivos.
Durante el primer semestre de 2026, el maíz desplazó a la soja en el volumen de ventas externas declarado, con 23 millones de toneladas registradas mediante Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior. El trigo alcanzó 9,4 millones de toneladas, mientras la cebada y el sorgo aportaron 2,2 millones y 600.000 toneladas, respectivamente.
El peso de estos granos convierte el acceso a China en una cuestión estratégica para las empresas exportadoras. El país asiático posee una elevada demanda de materias primas destinadas a alimentación animal, molienda, elaboración de alimentos y abastecimiento de sus cadenas agroindustriales.
El maíz argentino amplía su presencia en China
La apertura del registro coincide con un crecimiento reciente de los embarques argentinos de maíz hacia China. El primer cargamento, de aproximadamente 34.000 toneladas, inauguró una ruta comercial que posteriormente comenzó a ganar volumen.
Desde aquella operación, las compras chinas de maíz argentino superaron las 600.000 toneladas, favorecidas por la competitividad del cereal y por la estrategia de Pekín de diversificar sus fuentes de abastecimiento.
Argentina también atraviesa una campaña de fuerte actividad exportadora para el cereal. Las proyecciones sitúan los envíos cerca de 45 millones de toneladas durante el ciclo 2025/26, un volumen que podría permitirle recuperar el segundo puesto mundial entre los exportadores de maíz.
La evolución reciente muestra una elevada concentración empresarial. Según las declaraciones comerciales disponibles, ocho compañías reúnen el 97 % del maíz registrado para exportación, reflejo de las exigencias financieras, logísticas y portuarias asociadas con las operaciones internacionales de gran escala.
El trigo recuperó una ruta comercial de largo alcance
El trigo también dispone de una oportunidad relevante en el mercado asiático. La reanudación de las compras chinas de trigo argentino después de varias décadas amplió las alternativas comerciales para una cadena que depende de la calidad, la disponibilidad exportable y el cumplimiento de los protocolos fitosanitarios.
La inclusión simultánea de trigo, cebada, soja, sorgo y maíz en la convocatoria permite ordenar la participación empresarial en varios segmentos del mercado chino. Sin embargo, la demanda efectiva de cada producto continuará determinada por los precios internacionales, los costos logísticos, la calidad del grano y las decisiones de compra del país asiático.
La competencia regional exige trazabilidad y cumplimiento
China distribuye sus compras entre varios proveedores y ajusta los volúmenes según la disponibilidad, los precios y la situación comercial internacional. Argentina compite principalmente con Brasil y Estados Unidos en soja y maíz, además de enfrentar a otros grandes oferentes en trigo, cebada y sorgo.
En el complejo sojero, la demanda china sigue condicionando los flujos internacionales. El mercado evalúa la evolución de la oferta de soja en Estados Unidos y Sudamérica, junto con los márgenes de procesamiento, los tiempos de entrega y los costos de transporte marítimo.
Para las exportadoras argentinas, la actualización del registro representa el primer paso administrativo de un proceso que también requiere trazabilidad, documentación comercial, control sanitario y cumplimiento de las especificaciones pactadas. Estas condiciones buscan reducir riesgos fitosanitarios y asegurar que los embarques lleguen al destino sin observaciones que puedan demorar o rechazar la carga.
El plazo abierto hasta el 6 de septiembre ofrece a las empresas una ventana limitada para regularizar su situación. La convocatoria mantiene disponible el acceso formal a un mercado decisivo para el comercio agrícola mundial y acompaña la expansión reciente de los granos argentinos en Asia.
Fuente referencial:
Agrofy News

