Cereales

China acelera sus compras de maíz argentino y marca un récord histórico

Publicado el 14/07/2026 · REDACCION

Los embarques superaron las 600.000 toneladas desde abril, impulsados por precios competitivos y por la estrategia china de diversificar sus proveedores de granos


Redactor: Luis Ortega
Editor: Karem Díaz S.

Las exportaciones de maíz argentino hacia China alcanzaron durante la campaña comercial 2025/26 su mayor volumen histórico, en una señal de cambio dentro del abastecimiento agrícola del país asiático. El avance fue destacado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos en su informe mundial sobre mercados y comercio de granos de julio de 2026.

Los datos de buques zarpados recopilados por la Agencia Marítima NABSA muestran que COFCO International, el mayor conglomerado agrícola estatal y procesador de alimentos de China, contrató más de 600.000 toneladas de maíz argentino desde abril de 2026.

La cifra continúa siendo pequeña frente al total de las exportaciones argentinas del cereal, pero supera ampliamente los registros de campañas anteriores y confirma que el mercado chino comenzó a adquirir una relevancia que no había tenido hasta ahora.

La expansión coincide con un periodo de fuerte protagonismo comercial para el cereal. Durante el primer semestre de 2026, el maíz lideró las ventas externas del agro argentino por volumen declarado y desplazó a la soja del primer lugar por primera vez desde 2021.

China busca diversificar sus proveedores de granos

El aumento de las compras se inscribe en la estrategia de China de ampliar su base de proveedores y reducir la dependencia de unos pocos orígenes. Durante los últimos años, sus principales suministradores externos de maíz fueron Brasil, Estados Unidos y Ucrania.

Argentina permaneció durante un largo periodo fuera de ese circuito debido, principalmente, a un complejo proceso de aprobación fitosanitaria. Aunque ambos países habían negociado protocolos anteriormente, el acceso efectivo al mercado demoró en convertirse en operaciones comerciales regulares.

Los nuevos protocolos de exportación fueron acordados en 2024. Sin embargo, durante la campaña 2024/25 los envíos resultaron prácticamente inexistentes, en un contexto marcado por una menor cosecha argentina y por la debilidad de la demanda importadora china.

La situación cambió durante el ciclo 2025/26. El crecimiento de los embarques convierte aquella apertura formal en una corriente comercial concreta y amplía las posibilidades de colocación para uno de los principales cereales producidos por Argentina.

Precios argentinos entre 10 y 15 dólares más bajos

La competitividad del precio aparece como uno de los factores centrales del incremento. En los meses recientes, las ofertas argentinas de exportación se ubicaron, en promedio, entre 10 y 15 dólares por tonelada por debajo de las propuestas de otros proveedores.

Esta diferencia proporciona una ventaja importante en un mercado de grandes volúmenes, donde pequeñas variaciones por tonelada pueden modificar de manera sustancial el coste total de una operación.

El precio no es el único elemento considerado por los compradores. También influyen la disponibilidad del grano, la calidad, los requisitos sanitarios, el transporte marítimo, la previsibilidad contractual y la capacidad de entregar los cargamentos dentro de los plazos acordados.

El primer cargamento que materializó la apertura ya había representado un cambio comercial. Aquel primer envío de maíz argentino a China, de aproximadamente 34.000 toneladas, inauguró una ruta que ahora comienza a adquirir una escala significativamente mayor.

Un récord dentro de una campaña exportadora excepcional

El crecimiento de los envíos hacia China ocurre mientras Argentina registra una elevada actividad exportadora. Durante los primeros seis meses de 2026, el país embarcó más de 60,7 millones de toneladas de granos y derivados industriales, el mayor volumen documentado para un primer semestre.

El maíz aportó cerca de 21 millones de toneladas a ese total y fue uno de los principales responsables del récord. La disponibilidad del cereal permitió atender destinos tradicionales y, al mismo tiempo, comenzar a construir una relación comercial con nuevos compradores.

Este desempeño convirtió al cultivo en uno de los ejes de las exportaciones récord del agro argentino, junto con el trigo, el girasol y los productos derivados de la soja.

La mayor demanda también repercute sobre los puertos, los acopios, el transporte terrestre y las terminales de embarque. El ingreso de China como comprador introduce un destino adicional para organizar el flujo de mercadería durante la campaña.

COFCO ocupa un lugar central en las operaciones

COFCO International desempeña un papel decisivo en el aumento de los embarques. La compañía forma parte de COFCO Corporation, el principal grupo estatal chino dedicado a la producción, procesamiento y comercialización de alimentos.

La contratación de más de 600.000 toneladas desde abril muestra que el avance no se limita a operaciones exploratorias aisladas. Los volúmenes indican una actividad comercial sostenida durante varios meses.

La presencia de COFCO también facilita la conexión entre los centros de producción argentinos y el sistema chino de abastecimiento. La empresa opera en distintas etapas de la cadena, desde la compra y el almacenamiento hasta el transporte y el procesamiento.

Dentro de Argentina, COFCO ya ocupa un lugar relevante en el comercio de granos. Durante el primer semestre de 2026 figuró entre las compañías con mayor volumen de Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior del complejo maicero.

El maíz se suma a otros productos argentinos adquiridos por China

El incremento de los embarques forma parte de una expansión más amplia del intercambio agrícola bilateral. Durante el último año, China también compró volúmenes relevantes de soja, trigo y cebada producidos en Argentina.

La incorporación del maíz amplía la canasta comercial y permite que el país sudamericano aproveche su capacidad para producir distintos granos en grandes cantidades. Para China, esta diversificación proporciona alternativas ante problemas climáticos, conflictos geopolíticos o restricciones comerciales en otros orígenes.

El vínculo también ofrece a Argentina la posibilidad de reducir su dependencia de sus compradores tradicionales. La apertura de destinos puede aumentar las opciones de comercialización y distribuir los riesgos entre diferentes mercados.

Las ventas de soja y maíz ya habían impulsado los ingresos de las exportaciones agropecuarias argentinas durante abril, precisamente cuando comenzaron a acelerarse las contrataciones chinas del cereal.

Brasil y Estados Unidos mantienen una fuerte competencia

El récord no garantiza que el ritmo de compras continúe sin interrupciones. Argentina compite con proveedores de gran escala que también cuentan con abundantes cosechas, infraestructura exportadora y relaciones comerciales consolidadas con China.

Uno de los principales desafíos será la disponibilidad de la segunda cosecha de maíz de Brasil. La entrada de ese grano al mercado internacional puede aumentar la oferta y presionar los precios durante los próximos meses.

Las negociaciones comerciales entre China y Estados Unidos también pueden modificar la distribución de las compras. Cualquier acuerdo que favorezca los productos agrícolas estadounidenses podría influir sobre el volumen adquirido a otros orígenes.

A esto se suma una demanda china de maíz más moderada que la observada en determinados periodos anteriores. El USDA redujo su proyección de importaciones chinas para la campaña 2025/26, lo que aumenta la competencia por una demanda externa más limitada.

La continuidad dependerá de mantener la competitividad

Para consolidar el mercado, Argentina deberá mantener precios atractivos, disponibilidad de mercadería y cumplimiento de los protocolos fitosanitarios. Una interrupción logística o un problema de calidad podría afectar la continuidad de una relación que todavía se encuentra en una etapa inicial.

La producción también será determinante. Un volumen elevado permite atender simultáneamente a compradores tradicionales y a destinos emergentes sin generar tensiones excesivas sobre la oferta interna.

Las estimaciones del USDA sitúan la producción argentina de maíz de la campaña 2025/26 en niveles récord. Esa disponibilidad proporciona la base material para sostener un flujo exportador intenso y responder a pedidos adicionales.

Sin embargo, el crecimiento del mercado chino no debe medirse únicamente por el volumen de una campaña. Su importancia dependerá de la repetición de las operaciones, de la participación de más compradores y de la capacidad de mantener embarques durante distintos ciclos productivos.

Un nuevo capítulo para el comercio maicero argentino

Hasta hace pocos años, China ocupaba un lugar marginal entre los destinos del maíz argentino. El proceso fitosanitario, la competencia de otros proveedores y las variaciones en la demanda impedían que la apertura se transformara en una corriente comercial estable.

Las más de 600.000 toneladas contratadas desde abril modifican ese escenario. Aunque representan una fracción del total exportado por Argentina, constituyen el mayor registro histórico y muestran una aceleración clara frente a las campañas precedentes.

El resultado ofrece una oportunidad para productores, exportadores y operadores logísticos, pero también obliga a mantener una estrategia comercial capaz de competir con Brasil, Estados Unidos y Ucrania.

La evolución durante los próximos meses mostrará si el récord de la campaña 2025/26 fue una respuesta coyuntural a los precios o el comienzo de una presencia argentina más estable dentro del abastecimiento de maíz de China.

Fuente(s) referenciales

Clarín Rural



Mundo Agropecuario
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