El Ministerio de Agricultura presentó un plan para beneficiar a 3.000 familias de nueve municipios, con una estrategia que combina caficultura, producción de cacao, diversificación de cultivos y formación de jóvenes rurales.
Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Eduardo Schmitz
El Gobierno de Colombia presentó una estrategia de transformación agropecuaria para el sur de La Guajira que contempla una inversión estimada de 37.000 millones de pesos colombianos y busca beneficiar a 3.000 familias productoras. La propuesta, anunciada el 2 de octubre de 2026 por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, pretende fortalecer la economía campesina mediante la producción de café, cacao y otros cultivos alimentarios, junto con iniciativas de comercialización y capacitación.
El plan fue presentado en Urumita por el ministro de Agricultura, Indalecio Dangond Baquero, durante una jornada de trabajo con autoridades territoriales, organizaciones y representantes de las comunidades rurales. La iniciativa abarca nueve municipios del sur del departamento y plantea aprovechar las condiciones agrícolas de la región para desarrollar cadenas productivas con mayor capacidad de generar ingresos.
Uno de los datos más significativos es la diferencia entre las superficies actualmente cultivadas y las áreas identificadas como potencialmente aptas para determinados productos. Según las cifras divulgadas por el Ministerio, la región cuenta con unas 4.500 hectáreas de café en producción y aproximadamente 762 hectáreas sembradas de cacao, aunque el potencial territorial identificado para ambos cultivos es considerablemente mayor.
La estrategia no representa todavía una ampliación ejecutada de esas superficies. Los 37.000 millones de pesos corresponden a una inversión estimada para la propuesta y las 3.000 familias constituyen la población que se pretende beneficiar, no un balance de productores que ya hayan recibido recursos.
Nueve municipios forman parte de la estrategia agrícola
La intervención propuesta comprende Urumita, El Molino, San Juan del Cesar, Barrancas, La Jagua del Pilar, Distracción, Villanueva, Fonseca y Hatonuevo.
Estos municipios integran una zona con actividades agrícolas y pecuarias que el Gobierno considera susceptible de fortalecerse mediante una planificación productiva articulada.
El objetivo es que los productores no dependan exclusivamente de la venta de materias primas, sino que puedan participar progresivamente en procesos de transformación, comercialización y acceso a nuevos mercados.
La propuesta también busca conectar a los productores con instituciones públicas, organizaciones privadas y autoridades locales para facilitar la coordinación de los proyectos.
La importancia de este enfoque radica en que la capacidad productiva de una región no depende únicamente de la cantidad de tierra disponible. También intervienen las condiciones de acceso a compradores, la organización de los agricultores, la infraestructura y las posibilidades de agregar valor a las cosechas.
En el caso de La Guajira, la estrategia presentada por el Ministerio propone trabajar sobre esas distintas dimensiones, aunque todavía será necesario definir y ejecutar las intervenciones concretas que permitan alcanzar los objetivos anunciados.
El café del Perijá dispone de 4.500 hectáreas productivas
La primera línea del plan está dedicada a fortalecer la caficultura del sur de La Guajira bajo la denominación Café Perijá.
El Ministerio informó que la región dispone actualmente de cerca de 4.500 hectáreas de café en producción y de más de 6.600 hectáreas con potencial para ampliar el cultivo.
La propuesta pretende aprovechar las características del café producido en esta zona para desarrollar una identidad comercial vinculada con su procedencia y calidad.
La denominación Café Perijá constituye uno de los ejes de posicionamiento que las autoridades desean impulsar en los mercados nacionales e internacionales.
Sin embargo, la superficie identificada como potencial no equivale a nuevas hectáreas sembradas ni demuestra que toda esa extensión pueda incorporarse inmediatamente a la producción.
La ampliación efectiva dependerá de evaluaciones agronómicas, disponibilidad de recursos, condiciones de los predios y decisiones de los productores.
En Colombia, la diferenciación territorial del café ya desempeña un papel relevante en otras regiones productoras. El caso del liderazgo cafetero del Huila muestra la importancia económica de vincular producción, origen y acceso a mercados especializados.
Para el sur de La Guajira, la apuesta consiste en fortalecer una actividad existente y buscar nuevas oportunidades comerciales sin presentar todavía resultados de expansión o incrementos de productividad.
El cacao presenta una amplia diferencia entre potencial y superficie sembrada
La segunda línea de la estrategia está orientada al desarrollo de la producción de cacao bajo el concepto Cacao Origen Guajiro.
Las cifras oficiales señalan que en el sur de La Guajira existen aproximadamente 96.652 hectáreas identificadas como aptas para este cultivo, mientras que la superficie actualmente sembrada ronda las 762 hectáreas.
La diferencia revela una oportunidad territorial que el Gobierno desea explorar, pero no constituye por sí misma una garantía de viabilidad económica o productiva para toda la superficie identificada.
El Ministerio propone ampliar y modernizar la producción de cacao fino de aroma, con especial atención a la transformación agroindustrial y a la elaboración de productos de mayor valor agregado.
Entre las posibilidades mencionadas figura el desarrollo de chocolates asociados con el origen regional de la materia prima.
Esta orientación busca que los agricultores puedan vincularse con una cadena productiva que incluya no solamente el cultivo y la cosecha, sino también procesos posteriores capaces de generar nuevas oportunidades económicas.
La propuesta se desarrolla en un contexto en el que el cacao colombiano mantiene presencia en mercados especializados, especialmente por las características de calidad y origen de una parte de su producción.
No obstante, las condiciones comerciales que favorecen a determinadas regiones productoras no pueden trasladarse automáticamente a nuevas zonas de cultivo.
Para consolidar una oferta regional será necesario considerar la adaptación agronómica, la calidad de la cosecha, el manejo poscosecha y la existencia de compradores interesados.
El Gobierno propone asegurar compradores antes de ampliar las siembras
Uno de los planteamientos centrales del componente cacaotero consiste en organizar las oportunidades comerciales antes de promover una expansión significativa de las plantaciones.
El ministro Indalecio Dangond explicó que la estrategia seguirá el principio de identificar primero los mercados y posteriormente avanzar en la siembra.
El enfoque busca evitar que el crecimiento de la superficie cultivada produzca volúmenes adicionales sin canales adecuados para su comercialización.
Esta consideración resulta especialmente relevante para un cultivo permanente como el cacao, cuya producción comercial requiere tiempo y manejo durante las etapas de establecimiento.
Las decisiones de inversión pueden comprometer recursos de los agricultores durante varios años antes de obtener una producción estable.
Por ello, la existencia de compradores, condiciones de calidad y posibilidades de transformación constituye un componente importante de la planificación productiva.
El desarrollo de productos elaborados también plantea necesidades adicionales de infraestructura, organización y conocimiento técnico.
Las experiencias relacionadas con el aprovechamiento de diferentes componentes del cacao ilustran cómo la transformación puede ampliar las posibilidades de comercialización de la materia prima, aunque cada iniciativa debe evaluar sus costos y condiciones de mercado.
En La Guajira, el anuncio oficial establece esa orientación comercial como parte del plan, pero no identifica todavía contratos de compra concretos ni volúmenes de cacao comprometidos con determinados compradores.
La diversificación incluirá plátano, aguacate, coco y maracuyá
El tercer componente de la estrategia está relacionado con la seguridad alimentaria y el fortalecimiento de la economía campesina.
El Ministerio plantea promover sistemas productivos diversificados que combinen café y cacao con cultivos como plátano, aguacate, coco y maracuyá, además de determinadas actividades pecuarias.
La finalidad es ampliar las fuentes de ingresos de las familias y contribuir al abastecimiento de alimentos mediante una producción menos concentrada en un único rubro.
La diversificación puede ofrecer ventajas cuando los cultivos presentan calendarios de cosecha diferentes o responden de manera distinta a las condiciones del mercado.
Sin embargo, su eficacia depende de la selección de especies apropiadas para cada finca, de la disponibilidad de agua y de las posibilidades reales de manejo y comercialización.
El plan anunciado no establece que todos los productores deban incorporar simultáneamente todos los cultivos mencionados.
La propuesta plantea una orientación general hacia sistemas productivos diversificados, cuyo diseño concreto tendrá que considerar las características de los territorios y las necesidades de las familias participantes.
Una experiencia reciente de producción comunitaria diversificada en la Sierra Nevada de Santa Marta muestra otro modelo de integración de cacao con cultivos alimentarios, aunque corresponde a un proyecto distinto, desarrollado por otras instituciones y con objetivos propios.
En el sur de La Guajira, el Ministerio busca aplicar la diversificación dentro de una estrategia territorial más amplia, que combina producción agrícola, comercialización y formación rural.
La capacitación de jóvenes rurales será parte del programa
El plan también contempla iniciativas dirigidas a las nuevas generaciones vinculadas con el campo.
El Ministerio anunció la creación de una Escuela Regional y la incorporación del programa Jóvenes Milagro como mecanismos para fortalecer las capacidades de la población rural.
Las áreas de formación previstas incluyen producción agrícola, asistencia técnica, manejo poscosecha, calidad, liderazgo, gestión empresarial y comercialización.
La intención es que los jóvenes puedan participar en actividades relacionadas con diferentes etapas de las cadenas productivas, no solamente en las labores tradicionales de cultivo.
La formación en poscosecha y comercialización resulta especialmente pertinente para una estrategia que busca diferenciar productos por su origen y ampliar las posibilidades de transformación.
El desarrollo de estas capacidades también puede contribuir a fortalecer las organizaciones productivas y mejorar la gestión de los emprendimientos rurales.
Por ahora, el anuncio no proporciona una cifra específica de jóvenes matriculados, centros de formación habilitados o cursos ya iniciados en el marco de esta estrategia.
La Escuela Regional y el programa de formación deben entenderse como componentes previstos del plan.
La inversión estimada necesita convertirse en proyectos ejecutados
Los 37.000 millones de pesos colombianos anunciados constituyen la estimación financiera general presentada para la transformación agropecuaria del sur de La Guajira.
El comunicado ministerial no ofrece un desglose detallado que permita establecer cuánto dinero se destinaría específicamente al café, al cacao, a la diversificación alimentaria o a los programas de capacitación.
Tampoco presenta un calendario completo de desembolsos ni identifica resultados productivos obtenidos con esos recursos.
Esta distinción es importante para evaluar el alcance del anuncio. Una estrategia de inversión puede definir prioridades y objetivos, pero sus efectos sobre el territorio dependen de la financiación efectiva, la selección de proyectos y su ejecución.
En el caso de los cultivos permanentes, además, los resultados agrícolas no se producen necesariamente durante el mismo ejercicio presupuestario en el que se anuncian los recursos.
Las nuevas plantaciones necesitan etapas de establecimiento y desarrollo antes de alcanzar su potencial productivo.
Las autoridades también deberán coordinarse con alcaldías, la Gobernación de La Guajira, organizaciones de productores y entidades públicas y privadas para llevar adelante las intervenciones previstas.
El sur de La Guajira busca fortalecer su economía campesina
La estrategia presentada en Urumita propone aprovechar las capacidades agrícolas de nueve municipios mediante tres líneas complementarias: fortalecimiento del café, desarrollo del cacao y diversificación de la producción alimentaria.
Su principal característica es que no plantea la expansión de los cultivos como un objetivo aislado, sino que vincula la producción con la transformación, la comercialización y la formación de capacidades locales.
La propuesta parte de superficies productivas ya existentes y de estimaciones de aptitud territorial que podrían orientar decisiones posteriores de inversión.
La diferencia entre las 762 hectáreas actualmente sembradas de cacao y las 96.652 hectáreas consideradas aptas para ese cultivo constituye uno de los datos más relevantes del diagnóstico divulgado por el Ministerio.
Sin embargo, convertir ese potencial en producción comercial requerirá estudios, inversiones, mercados y acompañamiento técnico adaptado a las condiciones de cada zona.
El avance del programa podrá evaluarse mediante indicadores concretos, como las familias efectivamente atendidas, los proyectos financiados, las superficies establecidas, las capacidades de transformación desarrolladas y las oportunidades comerciales obtenidas.
Por el momento, el hecho confirmado es la presentación de una estrategia gubernamental con una inversión estimada de 37.000 millones de pesos y una población objetivo de 3.000 familias, orientada a fortalecer la producción agropecuaria y la economía rural del sur de La Guajira.
Fuente referencial:
Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de Colombia — Plan de transformación económica para el sur de La Guajira, 2 de octubre de 2026


