Agricultura

Enjambres de abejas: cómo nace una nueva colonia

Publicado el 22/06/2026 · REDACCION

Durante la época de enjambrazón, miles de abejas pueden salir al aire en un proceso natural de reproducción de la colmena.


Redactor: Santiago Duarte
Editor: Karem Díaz S.

La presencia repentina de miles de abejas volando juntas puede causar alarma, pero en muchos casos responde a un fenómeno natural: la enjambrazón. Este comportamiento forma parte del ciclo reproductivo de las abejas melíferas y permite que una colonia se divida para dar origen a un nuevo pueblo de abejas.

La llamada época de enjambres suele coincidir con la fase de mayor actividad del año apícola. Con el aumento de las temperaturas, la disponibilidad de néctar y polen, y el crecimiento interno de la colonia, las abejas alcanzan un punto en el que el espacio, la cría y la organización del nido favorecen la división del grupo.

Qué ocurre dentro de la colmena

Antes de que el enjambre salga, la colonia atraviesa una preparación interna. El nido de cría se expande, aumenta la población de obreras y se desarrollan celdas especiales destinadas a nuevas reinas. Este proceso permite que la reina vieja abandone la colmena acompañada por una parte importante de las abejas adultas.

La formación de nuevas reinas es una señal clave de que la colonia se encuentra en fase de reproducción. En la apicultura, reconocer estas señales resulta esencial para anticipar el comportamiento del pueblo y evitar pérdidas no deseadas de abejas.

Cuando el enjambre sale, las abejas pueden formar una nube visible durante algunos minutos. Después, suelen agruparse temporalmente en una rama, una fachada, una cerca u otra superficie cercana mientras las exploradoras buscan un nuevo lugar donde instalar la colonia.

Por qué no siempre es una amenaza

Aunque la imagen de miles de abejas en movimiento puede parecer peligrosa, un enjambre no equivale necesariamente a una colonia agresiva. En esta fase, las abejas no están defendiendo panales con cría o reservas de miel, sino buscando un nuevo sitio para establecerse.

La recomendación general es no intentar destruir el enjambre ni rociarlo con productos químicos. Lo más adecuado es mantener distancia, evitar movimientos bruscos y contactar a un apicultor, asociación apícola o servicio local especializado para que evalúe la captura segura del grupo.

La importancia de las abejas va más allá de la producción de miel. Su papel en la polinización sostiene cultivos, plantas silvestres y ecosistemas agrícolas, por lo que el manejo responsable de los enjambres también tiene valor ambiental y productivo.

Qué deben observar los apicultores

Durante la temporada de enjambrazón, los apicultores deben revisar sus colmenas con atención. La presencia de celdas reales, el crecimiento acelerado de la población y la reducción del espacio disponible pueden indicar que el pueblo se prepara para dividirse.

El manejo depende del objetivo del apicultor. En algunos sistemas se permite la reproducción natural y luego se captura el enjambre. En otros casos se aplican medidas preventivas, como ampliar el espacio de la colmena, formar núcleos o realizar divisiones controladas para conservar la fuerza productiva del apiario.

La sanidad de las colonias también es un factor importante. Una colmena fuerte puede entrar en fase de enjambrazón, pero las enfermedades, parásitos o deficiencias de manejo pueden debilitar el sistema. Por eso, el seguimiento de la sanidad apícola resulta clave para proteger tanto la producción como la función ecológica de las abejas.

Un proceso natural con impacto agrícola

La enjambrazón no es una plaga ni una anomalía. Es la forma natural en que una colonia de abejas se reproduce a nivel colectivo. La salida del enjambre marca el nacimiento potencial de una nueva colonia, mientras el grupo que permanece en la colmena continúa su desarrollo con una reina joven.

Comprender este proceso ayuda a reducir respuestas inadecuadas ante la presencia de enjambres en zonas rurales o urbanas. También permite valorar mejor la relación entre comportamiento natural, manejo apícola y protección de los polinizadores.

En sistemas productivos, el desafío consiste en equilibrar la biología natural de las abejas con las necesidades del apiario. La enjambrazón puede significar pérdida de población si no se gestiona, pero también puede ser una oportunidad para formar nuevas colonias cuando se maneja de forma planificada.

Fuente(s) referenciales

Agrarheute