Ensayos realizados durante dos campañas agrícolas en Cataluña muestran que la colza alto oleica y la erúcica pueden alcanzar rendimientos similares a los de las variedades convencionales. El proyecto HOLL-HEAR también evaluó la extracción de aceite y el aprovechamiento de sus subproductos en alimentación animal.
Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Eduardo Schmitz
Un proyecto de investigación desarrollado en Cataluña, España, ha obtenido resultados favorables con dos tipos de colza destinados a mercados diferentes de los habituales. El Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) presentó el 14 de octubre de 2026 los resultados del grupo operativo HOLL-HEAR, que evaluó la adaptación agronómica de colzas alto oleicas y erúcicas, su rendimiento productivo y las posibilidades de aprovechamiento de sus semillas.
Los ensayos, realizados durante las campañas 2024-2025 y 2025-2026, indican que estos materiales pueden comportarse en campo de manera similar a las variedades convencionales, pero producen aceites con composiciones de ácidos grasos diferentes. Esa característica permite orientar su producción hacia usos alimentarios especializados o aplicaciones industriales.
La investigación responde a una preocupación concreta de los agricultores: la dependencia de un mercado convencional de colza cuyos precios pueden experimentar oscilaciones importantes entre campañas.
El objetivo no es sustituir inmediatamente las variedades actuales, sino comprobar si los productores pueden incorporar cultivos con destinos comerciales diferenciados sin asumir necesariamente mayores dificultades agronómicas.
Dos tipos de colza con características y destinos diferentes
La colza es una oleaginosa utilizada principalmente para obtener aceite vegetal. En Cataluña forma parte de las rotaciones agrícolas con cereales de invierno y constituye una alternativa productiva para numerosas explotaciones de secano.
El proyecto HOLL-HEAR ha estudiado dos tipos de colza que se distinguen por la composición de su aceite.
El primero corresponde a la colza alto oleica, conocida como HOLL, caracterizada por una mayor proporción de ácido oleico. Este perfil puede resultar interesante para determinados usos alimentarios, entre ellos aplicaciones que requieren una mayor estabilidad del aceite durante el calentamiento.
El segundo tipo es la colza erúcica, denominada HEAR, que presenta concentraciones elevadas de ácido erúcico. Su aceite está orientado a aplicaciones industriales, como la elaboración de lubricantes, detergentes y determinados productos cosméticos.
La distinción resulta fundamental porque el aceite de colza erúcica no está destinado al consumo humano. Su composición responde a necesidades industriales diferentes de las que determinan la calidad del aceite alimentario convencional.
La investigación catalana aporta información de campo sobre materiales que hasta ahora contaban con una experiencia productiva limitada en las principales zonas agrícolas de la región.
Ensayos durante dos campañas en cuatro localidades catalanas
Los investigadores establecieron parcelas experimentales en La Tallada d’Empordà, Vilobí d’Onyar, Olius y Sucs, localidades que representan distintas condiciones agrícolas de Cataluña.
Las pruebas incluyeron zonas de secano y una localización de regadío, lo que permitió observar el comportamiento de las variedades en ambientes productivos diferentes.
Se evaluaron cinco híbridos de colza alto oleica, ocho híbridos de colza erúcica de invierno y un híbrido erúcico de primavera. Todos ellos se compararon con variedades convencionales utilizadas como referencia.
Los especialistas analizaron aspectos como la emergencia de las plantas, el desarrollo vegetativo, la floración, la altura y el rendimiento final del cultivo.
Los resultados mostraron un comportamiento agronómico generalmente semejante al de las variedades convencionales.
Esta observación es importante porque permite considerar su incorporación a sistemas agrícolas existentes sin que los resultados disponibles indiquen diferencias productivas sistemáticas desfavorables.
La colza ya se utiliza en diferentes regiones como alternativa para diversificar las rotaciones agrícolas. En Argentina, por ejemplo, evaluaciones del INTA han estudiado el papel de distintas oleaginosas invernales dentro de secuencias productivas que incluyen soja y maíz.
En Cataluña, el interés del nuevo proyecto se concentra especialmente en añadir valor comercial al cultivo mediante características específicas del aceite.
Los resultados confirman diferencias importantes en la composición del aceite
Las variedades alto oleicas presentaron, en promedio, una proporción de ácido oleico aproximadamente 15 puntos porcentuales superior a la registrada en las variedades convencionales de referencia.
Este resultado confirma que los materiales evaluados pueden producir aceites con un perfil diferente sin que ello haya supuesto, en conjunto, un deterioro significativo de su comportamiento agronómico durante los ensayos.
En las variedades erúcicas, la concentración de ácido erúcico superó el 40 % y alcanzó un promedio del 47 %.
Los investigadores comprobaron además que el híbrido erúcico de primavera mostró una adaptación favorable. Aunque se sembró más tarde, presentó una floración más temprana, plantas de menor altura y rendimientos comparables con los materiales convencionales.
Estos resultados amplían las posibilidades de selección para agricultores interesados en adaptar sus calendarios de siembra y cosecha.
Sin embargo, las diferencias de composición no implican automáticamente una mayor rentabilidad. El resultado económico dependerá de los contratos comerciales, los precios obtenidos, los costos de producción y la existencia de compradores especializados.
El prensado en frío también fue objeto de investigación
El proyecto no se limitó a estudiar el cultivo en las parcelas. También examinó cómo procesar las semillas para obtener aceite y aprovechar los materiales restantes.
La empresa ROVIROLI, especializada en extracción mecánica mediante prensado en frío, evaluó 20 configuraciones de procesamiento con semillas de colza erúcica.
Los resultados indicaron que la velocidad de prensado es una variable determinante para la cantidad de aceite recuperado.
Cuando la prensa trabajó a velocidades más bajas, aumentó la extracción de aceite y disminuyó la proporción de grasa que permanecía en la torta, el residuo sólido generado durante el proceso.
En las pruebas realizadas, el contenido de grasa de la torta osciló entre el 10 % con velocidades bajas y el 12,8 % a la velocidad máxima.
El contenido proteico de este subproducto se situó aproximadamente entre el 31 % y el 33 %.
Los técnicos observaron también que resulta preferible trabajar con un nivel de llenado inferior al máximo de la prensa para reducir el esfuerzo mecánico del equipo.
El aprovechamiento de los subproductos constituye un aspecto relevante de la transformación de oleaginosas. Existen experiencias de procesamiento de colza para obtener aceite y concentrados proteicos, aunque cada procedimiento genera materiales con características nutricionales diferentes.
La torta de colza erúcica se evaluó en pollos de engorde
Una de las partes más interesantes del proyecto fue el estudio del posible aprovechamiento de la torta de colza erúcica en alimentación animal.
Este subproducto contiene proteínas y otros componentes nutricionales, pero también presenta limitaciones relacionadas con la presencia de ácido erúcico.
Para investigar su utilización, el IRTA realizó ensayos en su centro de Mas Bové, situado en Constantí, con dietas destinadas a pollos de engorde.
Las formulaciones experimentales incorporaron hasta un 12 % de torta de colza erúcica.
Según los resultados comunicados, esos niveles de inclusión no provocaron diferencias estadísticamente significativas en los indicadores productivos ni en la supervivencia de los animales durante las pruebas.
Sin embargo, los investigadores identificaron un efecto que requiere atención: el peso relativo de los riñones aumentó conforme se incrementó la proporción de torta en la dieta.
Esta observación impide interpretar los resultados como una autorización general para incorporar el subproducto a cualquier formulación comercial.
El equipo considera necesarios estudios adicionales para determinar las posibles consecuencias fisiológicas del cambio observado.
Los resultados corresponden a las condiciones específicas del ensayo y no permiten establecer por sí solos la seguridad de todas las concentraciones, edades de sacrificio o sistemas de alimentación.
Una alternativa frente a la volatilidad de los precios agrícolas
La dimensión económica fue uno de los motivos principales para desarrollar el proyecto.
En Cataluña, la colza alcanzó más de 22.000 hectáreas durante la campaña 2021-2022, según los antecedentes utilizados por el IRTA.
En ese período, los precios superaron los 600 euros por tonelada. Durante la cosecha siguiente descendieron hasta aproximadamente 415-420 euros por tonelada, una reducción cercana al 30 %.
Estas cifras corresponden a campañas anteriores y se utilizaron como contexto para justificar la investigación. No representan los precios actuales de noviembre de 2026.
Los promotores consideran que las variedades alto oleicas y erúcicas podrían proporcionar oportunidades comerciales adicionales porque sus aceites responden a necesidades de industrias específicas.
En determinados mercados, esos productos pueden obtener primas de precio respecto a la colza convencional.
No obstante, el proyecto todavía no demuestra que todos los agricultores que adopten estas variedades vayan a conseguir ingresos superiores.
La existencia de compradores, la capacidad de separar las cosechas por calidad y la organización de cadenas de suministro diferenciadas serán factores decisivos para transformar los resultados experimentales en oportunidades comerciales reales.
La comercialización especializada será el siguiente desafío
Los resultados se han difundido mediante jornadas de campo y encuentros técnicos con productores y profesionales agrícolas.
Entre las actividades de transferencia destaca una jornada celebrada en Sucs en mayo de 2025, que reunió a más de 600 participantes.
También se han presentado resultados en encuentros RECOMEX organizados en Calaf, donde los especialistas comparten experiencias relacionadas con cultivos extensivos.
El grupo operativo estuvo integrado por ROVIROLI SL, Agrocomercial Tió SL y el IRTA, que asumió la coordinación científica y técnica.
La investigadora Roser Sayeras, responsable científica del proyecto, destacó que los materiales alto oleicos y erúcicos mostraron un comportamiento de campo semejante al de la colza convencional, lo que facilitaría su integración en las rotaciones existentes.
Los especialistas consideran que el siguiente paso consiste en consolidar las cadenas de comercialización y los destinos industriales y alimentarios de los aceites obtenidos.
El interés por estas variedades debe analizarse junto con los antecedentes de diversificación mediante oleaginosas de invierno, una estrategia que también se está estudiando en otros sistemas agrícolas para ampliar las opciones productivas.
En el caso de Cataluña, la principal aportación del proyecto HOLL-HEAR es haber comprobado durante dos campañas que determinados tipos de colza con composición especializada pueden alcanzar rendimientos comparables a los materiales convencionales.
La investigación también ha identificado oportunidades de procesamiento y aprovechamiento de subproductos, junto con limitaciones que requieren nuevas evaluaciones antes de su aplicación comercial generalizada.
Fuente referencial:
Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) — Resultados del proyecto HOLL-HEAR, 14 de octubre de 2026


