Un estudio con seis variedades mostró diferencias decisivas en la recuperación del rendimiento y el contenido de almidón tras la fertilización potásica
Redactor: Santiago Duarte
Editor: Eduardo Schmitz
La fertilización con potasio puede reducir las pérdidas ocasionadas por la sequía en el cultivo de papa, pero su eficacia depende considerablemente de las características genéticas de cada variedad. Una investigación realizada por científicos chinos comprobó que algunos genotipos aprovechan este nutriente para mantener la productividad, mientras otros apenas responden a su aplicación.
El hallazgo cuestiona la posibilidad de utilizar una recomendación universal de fertilización potásica en regiones con escasez de agua. Para los productores, esto significa que aumentar la dosis de potasio no garantiza por sí solo la recuperación del cultivo y puede representar un gasto sin retorno cuando la variedad sembrada presenta una baja capacidad de respuesta.
La falta de agua amenaza un cultivo alimentario esencial
La papa (Solanum tuberosum L.) es el principal cultivo alimentario no cerealista del mundo. En China, su superficie cultivada alcanzaba aproximadamente 4,81 millones de hectáreas en 2018. Su potencial productivo, valor nutricional y utilización industrial la convierten en un componente relevante de la seguridad alimentaria.
Sin embargo, la producción enfrenta una presión creciente por la escasez de agua, especialmente en zonas áridas y semiáridas. En Mongolia Interior, una de las regiones consideradas en el contexto de la investigación, las precipitaciones se concentran principalmente entre julio y agosto y el promedio anual es de apenas 463 milímetros.
La sequía puede disminuir el rendimiento de la papa entre un 20 % y un 50 %, dependiendo de la intensidad del estrés y del genotipo. Otros trabajos también han demostrado que la combinación de calor y sequía en el cultivo de papa puede comprometer tanto la productividad como la calidad comercial de los tubérculos.
Seis variedades sometidas a cuatro tratamientos
Los investigadores evaluaron seis variedades comerciales identificadas como V7, DXY, JZS-3, SY-2, JZS-12 y ZJ-7. Las plantas fueron distribuidas en cuatro tratamientos controlados que combinaron dos niveles de disponibilidad de potasio con condiciones de riego normal o déficit hídrico.
El primer tratamiento utilizó una disponibilidad baja de potasio con riego normal; el segundo mantuvo el nivel reducido de potasio bajo sequía; el tercero combinó fertilización potásica y riego normal; y el cuarto aplicó potasio durante el déficit de agua.
La materia seca de raíces, tallos, hojas y tubérculos fue medida periódicamente entre los 50 y los 110 días después de la siembra. El contenido de almidón se examinó entre los 70 y los 110 días, mientras que el rendimiento final se determinó al concluir el ciclo experimental.
Este planteamiento permitió observar la evolución de cada variedad y separar los efectos relacionados con la disponibilidad de agua, la nutrición potásica y la interacción entre ambos factores. La importancia de evaluar conjuntamente el material vegetal y el manejo nutricional también aparece en investigaciones sobre las interacciones entre el potasio y el cultivo de papa.
La sequía redujo hasta un 52,3 % el rendimiento
Cuando las plantas sufrieron sequía sin suficiente apoyo de potasio, el rendimiento cayó entre un 28,6 % y un 52,3 % frente a los ejemplares con riego normal. El contenido de almidón de los tubérculos también descendió entre un 18,5 % y un 35,2 %.
La aplicación de potasio durante el estrés hídrico recuperó entre un 12,8 % y un 41,5 % del rendimiento, según la variedad. Además, permitió que la concentración de almidón alcanzara entre el 82,6 % y el 94,3 % de los valores registrados en las plantas con suministro adecuado de agua.
Los resultados confirman que el potasio puede actuar como una herramienta agronómica contra la sequía, pero también revelan que la magnitud del beneficio no es uniforme. La respuesta depende de la capacidad de cada genotipo para absorber, utilizar y redistribuir el nutriente durante el desarrollo de los tubérculos.
Cuatro respuestas genéticas diferentes
La variedad SY-2 fue clasificada como eficiente en el uso del potasio y tolerante a la sequía. Registró la mayor biomasa y el mejor rendimiento en los diferentes tratamientos, incluso bajo las condiciones de estrés.
DXY fue considerada sensible a la fertilización potásica y tolerante a la sequía. Sus plantas soportaron relativamente bien la falta de agua, pero aumentaron claramente su productividad cuando recibieron potasio.
JZS-12 mostró tolerancia al déficit hídrico, aunque respondió muy poco al aporte adicional del nutriente. En este caso, incrementar la fertilización potásica no generó una recuperación comparable con la observada en otros materiales.
V7 fue clasificada como ineficiente en el uso del potasio y sensible a la sequía. Resultó ser la variedad más afectada por la falta de agua y no consiguió recuperar plenamente su desempeño, incluso después de recibir fertilización.
Estas diferencias coinciden con la necesidad de identificar variedades de papa mejor adaptadas a la sequía, debido a que la resistencia no depende solamente del manejo del suelo o del suministro de nutrientes.
El potasio interviene en la regulación del agua
El potasio es uno de los tres macronutrientes principales de los cultivos y la papa presenta una demanda particularmente elevada. Dentro de la planta participa en la osmorregulación y en el funcionamiento de los estomas, los pequeños poros de las hojas que controlan el intercambio gaseoso y la pérdida de agua.
Las mediciones del contenido relativo de agua en las hojas y de la conductancia estomática confirmaron que todas las variedades estuvieron sometidas a un estrés hídrico profundo. No obstante, la capacidad de regular los estomas cambió entre los genotipos.
SY-2 aprovechó la fertilización para controlar con mayor eficacia la apertura y el cierre de esos poros. De esa manera limitó la evaporación sin interrumpir completamente la fotosíntesis, una respuesta que contribuyó a conservar la biomasa y el rendimiento bajo sequía.
Fertilización ajustada a cada variedad
Los resultados respaldan el desarrollo de recomendaciones de fertilización diferenciadas para cada variedad, especialmente en territorios donde el agua constituye el principal factor limitante. Antes de aumentar las aplicaciones, sería necesario considerar el genotipo, la disponibilidad real de potasio en el suelo y la respuesta productiva esperada.
El manejo también debe evitar aplicaciones indiscriminadas. La elección de la fuente, el momento y la cantidad puede modificar la eficiencia de absorción y la calidad del tubérculo, como muestran estudios sobre el papel del potasio en el rendimiento de la papa.
La clasificación obtenida puede utilizarse para elaborar mapas de fertilización por variedad dentro de sistemas de agricultura de precisión. SY-2, además, fue identificado como un posible recurso genético para programas de selección asistida por marcadores dirigidos a combinar tolerancia a la sequía y eficiencia en el uso del potasio.
Fuente(s) referenciales
AgroXXI: Potasio contra la sequía y respuesta genética de la papa

