Agricultura

Argentina: exportaciones de girasol crecen 159,5% e impulsan inversiones

Publicado el 19/06/2026 · REDACCION

La cadena girasolera argentina alcanzó US$1327,6 millones en ventas externas durante el primer cuatrimestre de 2026, con récord de molienda y nuevos proyectos industriales por más de US$400 millones.


Redactor: Santiago Duarte
Editor: Karem Díaz S.

La cadena del girasol en Argentina atraviesa uno de sus momentos más fuertes de los últimos años. Con exportaciones por US$1327,6 millones en el primer cuatrimestre de 2026, una suba interanual del 159,5%, récords de molienda y anuncios de inversión industrial, el cultivo volvió a ocupar un lugar central dentro de la agroindustria nacional.

El crecimiento forma parte de un escenario que ya venía mostrando señales favorables para el girasol en Argentina, impulsado por una combinación de demanda internacional, mayor industrialización y expectativas positivas para las próximas campañas.

Un salto exportador para la agroindustria argentina

De acuerdo con datos del Indec citados por el Consejo Agroindustrial Argentino, el complejo girasolero exportó US$1327,6 millones entre enero y abril de 2026. Ese monto representó el 7,9% de todas las exportaciones agroindustriales del país y marcó una expansión interanual del 159,5%.

El informe de coyuntura elaborado por el economista Jorge Ingaramo y difundido por la Asociación Argentina de Girasol destacó que este desempeño ocurre en un contexto de fuerte demanda mundial y pese a que continúan vigentes los derechos de exportación para la semilla y el aceite crudo.

La dinámica exportadora también se vincula con el comportamiento del mercado mundial del aceite de girasol, donde los valores internacionales, la demanda de destinos clave y la competencia con otros aceites vegetales siguen influyendo sobre las decisiones comerciales e industriales.

Récord de molienda y más compras de materia prima

El impulso exportador fue acompañado por una mayor actividad industrial. En marzo de 2026 se registró un récord histórico de molienda mensual de girasol, con 565.000 toneladas procesadas. En el primer cuatrimestre, el crushing acumuló 1,774 millones de toneladas, un 39% más que en el mismo período del año anterior.

La Secretaría de Agricultura informó además que las compras de girasol de la campaña 2024/25 alcanzaron 3,94 millones de toneladas, un 38% más que en el ciclo previo. Para la campaña 2025/26 ya se registran adquisiciones por 4,17 millones de toneladas, con un incremento interanual del 47,5%.

Este proceso refuerza el peso de los cultivos oleaginosos dentro de la matriz productiva y comercial argentina, especialmente en un escenario donde la industria busca mayor disponibilidad de materia prima para sostener la molienda y ampliar la oferta exportable.

Inversiones industriales en Santa Fe y Bahía Blanca

Las inversiones son otro indicador del momento que atraviesa la cadena. En 2026 comenzó a operar la ampliación de la planta de Molinos Agro en San Lorenzo, provincia de Santa Fe. La obra demandó US$12 millones y permitió elevar la capacidad de molienda de la empresa hasta 500.000 toneladas anuales.

A esa ampliación se suma el anuncio de Louis Dreyfus Company, que invertirá US$400 millones para construir una nueva planta de procesamiento de girasol y soja en Bahía Blanca. El proyecto tendrá capacidad para procesar 4000 toneladas diarias y estará integrado a la infraestructura logística y portuaria de la compañía.

El movimiento inversor se produce mientras siguen vigentes derechos de exportación del 4,5% para la semilla y el aceite de girasol. Para Asagir, estas decisiones empresariales reflejan confianza en el potencial productivo e industrial de la cadena.

Perspectivas productivas para la próxima campaña

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos proyectó que la producción argentina de girasol crecería 8,1% en el ciclo 2026/27, hasta alcanzar 8 millones de toneladas, frente a los 7,4 millones estimados para la campaña actual.

A escala global, el USDA prevé una cosecha récord de 62,06 millones de toneladas, un 12,3% superior a la del ciclo anterior. También anticipa un aumento del 11,2% en el procesamiento mundial, con Ucrania, Rusia y la Unión Europea como actores relevantes de esa expansión.

En aceite de girasol, el organismo elevó sus estimaciones para las exportaciones argentinas: 1,925 millones de toneladas para la campaña 2025/26 y 2,05 millones de toneladas para el ciclo siguiente. Sin embargo, el crecimiento de competidores del hemisferio norte podría reducir levemente la participación argentina en el comercio mundial, del 14,3% al 13,1%.

Una cadena con mayor peso económico

El avance del girasol argentino combina superficie, molienda, comercio exterior e inversión industrial. Ese comportamiento confirma que la oleaginosa dejó de ser una alternativa secundaria en varias zonas productivas y volvió a posicionarse como una cadena con peso económico propio.

La evolución del cultivo también se inserta en una tendencia más amplia de diversificación oleaginosa, donde alternativas como camelina, carinata y colza en Argentina ganan espacio por su relación con biocombustibles, rotaciones agrícolas y nuevas demandas industriales.

Para los productores, la señal principal está en la combinación de demanda externa, capacidad de procesamiento y proyectos de inversión. Para la agroindustria, el desafío será sostener el crecimiento en un mercado global competitivo, con mayor producción esperada en otros países y con una participación argentina que deberá defenderse con eficiencia, calidad y escala.

Fuente(s) referenciales

LA NACION: Tiene gran demanda mundial: las exportaciones de un cultivo se dispararon un 159,5% y avanzan inversiones millonarias