Avicultura

Países Bajos detecta gripe aviar en dos granjas con 96.000 gallinas

Publicado el 02/11/2026 ·

El primer foco de la temporada 2026-2027 apareció en Lutjegast, provincia de Groningen. Una segunda explotación de Grootegast también figura en los registros oficiales, mientras las autoridades refuerzan las restricciones y la vigilancia sanitaria.


Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Karem Díaz S.

Países Bajos ha comenzado la temporada 2026-2027 de influenza aviar altamente patógena con infecciones confirmadas en explotaciones comerciales de gallinas ponedoras de la provincia de Groningen. El primer foco se detectó el 26 de octubre en Lutjegast, donde había 45.000 aves, y el registro actualizado de Wageningen University & Research incorpora una segunda explotación en Grootegast, con otras 51.000 gallinas, identificada el 28 de octubre.

Ambas explotaciones suman aproximadamente 96.000 animales sujetos a las medidas sanitarias de eliminación de aves infectadas o expuestas. Las detecciones representan una nueva amenaza para la producción avícola neerlandesa en un momento en que el regreso de las aves acuáticas migratorias incrementa el riesgo de introducción del virus en las granjas.

El Laboratorio Nacional de Referencia de Influenza Aviar de Wageningen Bioveterinary Research (WBVR) confirmó la infección en Lutjegast. El organismo forma parte de Wageningen University & Research y es responsable de realizar análisis especializados para identificar los virus de influenza aviar presentes en territorio neerlandés.

La actualización epidemiológica disponible hasta el 29 de octubre también incluye una detección en Middelie, correspondiente a una instalación no comercial. Los registros clasifican los episodios dentro de la influenza aviar altamente patógena, aunque la tipificación específica de los virus de los dos establecimientos comerciales continuaba bajo investigación.

El primer brote afecta a una explotación de 45.000 gallinas

El episodio inicial fue identificado en Lutjegast, una localidad rural de la provincia de Groningen, en el norte de Países Bajos. La explotación estaba dedicada a la producción de huevos y contaba con 45.000 gallinas ponedoras.

Tras la confirmación del virus, la Autoridad Neerlandesa de Seguridad Alimentaria y de Productos de Consumo (NVWA) activó el procedimiento de sacrificio sanitario de los animales para impedir que la infección permaneciera dentro del establecimiento.

La institución también inició una investigación de trazabilidad destinada a identificar posibles contactos epidemiológicos y movimientos relacionados con la explotación afectada.

El Ministerio de Agricultura, Pesca, Seguridad Alimentaria y Naturaleza (LVVN) estableció una prohibición de transporte dentro de un radio de diez kilómetros alrededor de la granja.

En los tres kilómetros más próximos al establecimiento no se encontraban otras explotaciones avícolas. Sin embargo, dentro de la zona de diez kilómetros había 21 granjas con aves, lo que obligó a reforzar los controles para prevenir una posible propagación.

La actuación neerlandesa se produce pocos días después de que Inglaterra confirmara su primer brote de gripe aviar H5N1 del otoño en una explotación comercial de Northumberland, donde también se establecieron zonas de protección y vigilancia.

Una segunda granja eleva el número de aves afectadas

El registro epidemiológico de Wageningen Bioveterinary Research, actualizado el 29 de octubre, incorpora un segundo foco comercial detectado el 28 de octubre en Grootegast, también en la provincia de Groningen.

En este establecimiento había 51.000 gallinas ponedoras. La inclusión del caso en el seguimiento oficial confirma que el comienzo de la temporada no se limita al episodio inicial de Lutjegast.

La información publicada por Wageningen indica que las autoridades sanitarias aplican medidas de eliminación de aves en las explotaciones afectadas por influenza aviar altamente patógena.

No obstante, los registros consultados no permiten establecer si existe una conexión epidemiológica directa entre los dos establecimientos ni identificar con certeza la vía de introducción del virus en cada uno.

La cercanía geográfica de los focos hace especialmente relevante la investigación de contactos, pero no constituye por sí sola una prueba de transmisión entre granjas.

También es importante distinguir el número de animales presentes en los establecimientos afectados del número de aves cuyo sacrificio sanitario ya se había completado en el momento de las comunicaciones oficiales.

La llegada de aves migratorias aumenta el riesgo sanitario

La nueva temporada neerlandesa de influenza aviar comenzó oficialmente el 1 de octubre de 2026, coincidiendo con el período de llegada de numerosas aves acuáticas que pasan el invierno en el norte de Europa.

Patos, gansos y otras especies silvestres pueden transportar virus de influenza aviar y contribuir a su dispersión mediante secreciones y excrementos.

Las condiciones ambientales del otoño y el invierno también pueden favorecer la persistencia de partículas virales en determinados entornos, aumentando las oportunidades de exposición para las aves domésticas.

Evelien Germeraad, especialista de Wageningen Bioveterinary Research, explicó que el incremento estacional del riesgo es un patrón observado durante los últimos años y que obliga a mantener una vigilancia reforzada.

La investigadora señaló además que durante las semanas anteriores se habían detectado brotes en países vecinos, entre ellos Bélgica y Dinamarca.

Esta situación coincide con las evaluaciones realizadas por el Instituto Friedrich-Loeffler de Alemania, que había advertido sobre el aumento previsto de detecciones de gripe aviar durante octubre, especialmente por la circulación del virus entre aves silvestres.

La presencia del patógeno en fauna silvestre no implica necesariamente que todas las explotaciones cercanas vayan a infectarse. El riesgo depende de las oportunidades de contacto, de las condiciones ambientales y de la eficacia de las medidas de bioseguridad.

El virus continuó circulando durante el verano

La aparición de los nuevos focos no significa que la influenza aviar hubiera desaparecido de Países Bajos durante los meses anteriores.

Monika Ballmann, responsable del Laboratorio Nacional de Referencia de Influenza Aviar, recordó que durante el verano de 2026 se detectó circulación viral en aves silvestres, particularmente entre los gansos.

El último brote registrado antes del inicio de la nueva temporada había ocurrido en julio de 2026, en una pequeña explotación avícola no comercial de la provincia de Holanda Meridional.

Aunque el verano presentó una actividad epidemiológica relativamente reducida, los análisis demostraron que el virus seguía presente en el territorio.

Este antecedente resulta importante porque la reaparición de infecciones en explotaciones comerciales puede estar relacionada con una circulación ambiental que continúa entre temporadas, sin que necesariamente exista una interrupción completa de la presencia del patógeno.

Los especialistas consideran que la vigilancia de aves silvestres es una herramienta esencial para identificar cambios en la distribución del virus y anticipar situaciones de mayor exposición para las granjas.

Las restricciones buscan impedir la propagación entre explotaciones

La respuesta sanitaria frente a la influenza aviar altamente patógena combina el sacrificio de las aves de las instalaciones infectadas, la investigación epidemiológica y las restricciones sobre determinados movimientos de animales, productos y materiales.

La normativa de la Unión Europea contempla zonas de protección de al menos tres kilómetros y zonas de vigilancia de al menos diez kilómetros alrededor de los establecimientos donde se confirma la enfermedad.

Estas medidas permiten supervisar los movimientos de aves vivas y otros elementos que podrían contribuir a la transmisión del virus.

También se establecen procedimientos de limpieza, desinfección y tratamiento de materiales contaminados, incluidos equipos, alimentos y residuos de las explotaciones afectadas.

La importancia de estas actuaciones quedó reflejada en otros episodios europeos, como los brotes de H5N1 en granjas de engorde de pavos de Alemania, que requirieron restricciones sanitarias y la eliminación de miles de animales.

Las medidas aplicadas en Países Bajos responden a los procedimientos de control de enfermedades animales de declaración obligatoria. Su objetivo inmediato es reducir las oportunidades de transmisión mientras se determina el alcance de cada foco.

La bioseguridad es decisiva para proteger las granjas avícolas

La influenza aviar puede ingresar en una explotación sin que necesariamente exista contacto directo entre las aves domésticas y las silvestres.

Los virus también pueden transportarse mediante calzado, ropa, vehículos, herramientas, jaulas, materiales y superficies contaminadas.

Por esta razón, los especialistas recomiendan mantener procedimientos estrictos de higiene en todos los puntos de acceso a las instalaciones productivas.

Entre las medidas preventivas más importantes se encuentran:

  • Impedir el contacto directo entre las aves de producción y las aves silvestres.
  • Proteger el alimento y el agua frente a la contaminación ambiental.
  • Limitar y registrar el acceso de trabajadores, visitantes y vehículos.
  • Limpiar y desinfectar regularmente los equipos y las instalaciones.
  • Evitar el traslado innecesario de materiales entre explotaciones.
  • Vigilar diariamente la mortalidad, el consumo de alimento y la producción de huevos.
  • Comunicar inmediatamente cualquier sospecha de enfermedad a los servicios veterinarios.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Comisión Europea reforzaron estas recomendaciones en septiembre de 2026 mediante una campaña preventiva destinada a productores, veterinarios y responsables de pequeñas explotaciones.

La iniciativa presta especial atención a los contactos indirectos con aves silvestres, una vía de exposición identificada en numerosos brotes europeos.

La aplicación constante de estas medidas es importante incluso cuando las aves permanecen dentro de instalaciones cerradas, porque el virus puede introducirse mediante personas y materiales contaminados.

La identificación del subtipo viral continúa siendo importante

La influenza aviar comprende diferentes virus que pueden clasificarse según su patogenicidad y sus características genéticas.

Las variantes altamente patógenas pueden provocar enfermedades graves y mortalidad elevada en determinadas especies de aves de corral.

Sin embargo, no todos los virus de influenza aviar presentan el mismo comportamiento epidemiológico.

En julio de 2026, por ejemplo, se documentó en Hungría un nuevo genotipo de influenza aviar H9N2 de baja patogenicidad, identificado en varias explotaciones avícolas.

Aquel episodio correspondía a una situación sanitaria diferente de los brotes altamente patógenos registrados ahora en Países Bajos.

En el caso neerlandés, Wageningen confirmó la presencia de influenza aviar en los establecimientos afectados, mientras que el seguimiento publicado hasta el 29 de octubre mantenía pendiente la tipificación específica de los virus.

Por tanto, no corresponde atribuir automáticamente el subtipo H5N1 a ambos focos sin disponer de una confirmación de laboratorio.

Los análisis genéticos pueden ayudar a comparar virus detectados en diferentes lugares y aportar información sobre posibles relaciones epidemiológicas, aunque deben interpretarse junto con los datos de campo.

La producción de huevos enfrenta nuevas exigencias sanitarias

La detección de influenza aviar en granjas de gallinas ponedoras tiene consecuencias directas para los establecimientos afectados.

El sacrificio sanitario supone la pérdida de animales productivos, mientras que las restricciones de movimiento pueden alterar las operaciones habituales de otras explotaciones situadas dentro de las zonas controladas.

Además, los productores deben afrontar procedimientos de limpieza, desinfección, vigilancia veterinaria y eventuales períodos de inactividad antes de reanudar la producción.

En los focos de Lutjegast y Grootegast, la suma de 96.000 gallinas permite dimensionar el número de aves presentes en las explotaciones afectadas, pero no basta para calcular el impacto económico sobre la industria avícola neerlandesa.

Tampoco permite establecer consecuencias generales sobre los precios de los huevos o el abastecimiento nacional sin información adicional sobre producción, inventarios y evolución de los brotes.

Para el sector avícola, la prioridad inmediata continúa siendo contener las infecciones confirmadas y evitar que otros establecimientos queden expuestos.

La vigilancia continuará durante la temporada 2026-2027

Los primeros focos comerciales de la nueva temporada aparecen en un contexto europeo de circulación persistente de influenza aviar y desplazamientos estacionales de aves migratorias.

La experiencia de temporadas anteriores demuestra que la evolución de la enfermedad puede variar considerablemente según las condiciones ambientales, los virus circulantes y las medidas de prevención.

Wageningen Bioveterinary Research mantiene el seguimiento de las detecciones en explotaciones comerciales, instalaciones no comerciales y poblaciones de aves silvestres.

Los resultados de la tipificación viral y de las investigaciones epidemiológicas serán relevantes para comprender las características de los focos de Groningen y determinar si existen relaciones entre las infecciones registradas.

Mientras tanto, las restricciones de transporte, el control de contactos y la vigilancia de las granjas cercanas constituyen los principales instrumentos de respuesta sanitaria.

La situación de Países Bajos confirma que el comienzo de la temporada fría exige una atención especial a la sanidad avícola, tanto en las grandes explotaciones comerciales como en las pequeñas instalaciones donde se mantienen aves domésticas.

Fuentes referenciales:
Wageningen University & Research – Confirmación del primer foco de influenza aviar, 27 de octubre de 2026
Wageningen Bioveterinary Research – Registro de brotes de influenza aviar 2026-2027, actualizado el 29 de octubre de 2026
Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria – Medidas preventivas frente a la influenza aviar, septiembre de 2026
Comisión Europea – Prevención y control de la influenza aviar