Teagasc destaca los resultados de un ensayo con bovinos de engorde: aumentar la superficie disponible de 2 a 3 metros cuadrados por animal elevó el peso de las canales después de 105 días. La institución también documentó mejoras productivas al utilizar suelos recubiertos de goma.
Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Eduardo Schmitz
La autoridad irlandesa de investigación y asesoramiento agropecuario Teagasc ha difundido en octubre de 2026 nuevos datos de referencia para mejorar el alojamiento del ganado bovino de carne durante el invierno. Entre los resultados científicos destacados figura un ensayo en el que los animales de engorde alojados con tres metros cuadrados de superficie por cabeza produjeron canales 20 kilogramos más pesadas que aquellos que disponían de solamente dos metros cuadrados, después de 105 días.
La información, incorporada a las recomendaciones ganaderas publicadas el 7 de octubre, pone de relieve una relación directa entre las condiciones de alojamiento y el desempeño productivo de los bovinos durante la fase de terminación.
El organismo también recuperó los resultados de otra investigación desarrollada en su centro experimental de Grange, donde el recubrimiento de los pisos de hormigón con alfombras de goma permitió mejorar la eficiencia alimentaria y obtener canales más pesadas en novillos destinados al sacrificio.
Ambos estudios fueron realizados con anterioridad y sus resultados se presentan ahora como evidencia para orientar las decisiones de los productores antes del próximo período de estabulación invernal.
Un metro cuadrado adicional puede modificar el rendimiento
Uno de los resultados más relevantes difundidos por Teagasc corresponde a la comparación de bovinos alojados con diferentes superficies disponibles dentro de los corrales.
Durante 105 días, los animales que contaron con tres metros cuadrados por cabeza alcanzaron un peso de canal 20 kilogramos superior al de aquellos alojados con dos metros cuadrados.
La diferencia resulta importante porque el peso de la canal constituye uno de los principales indicadores comerciales utilizados en la producción de carne bovina.
La investigación también identificó un límite en los beneficios del aumento de superficie. En las condiciones del ensayo, proporcionar más de tres metros cuadrados por animal no generó mejoras productivas adicionales.
Por tanto, el resultado no significa que aumentar indefinidamente el tamaño de los corrales produzca mayores ganancias de peso.
La conclusión coincide con otras investigaciones sobre la relación entre densidad de alojamiento, bienestar y productividad de los bovinos, que muestran la importancia de considerar la superficie disponible sin asumir que existe una relación lineal entre espacio y rendimiento.
Las necesidades concretas también dependen del peso, la edad y la categoría productiva de los animales, así como de las características de las instalaciones.
Teagasc calcula el valor económico de las diferencias
Para ilustrar la importancia comercial del resultado, Teagasc utilizó un precio de referencia de 7,20 euros por kilogramo de canal.
Con ese valor, los 20 kilogramos adicionales representarían 144 euros más por animal.
En un corral con nueve bovinos, el incremento bruto del valor de las canales alcanzaría 1.296 euros.
La institución aclara que estas cantidades representan ingresos potenciales adicionales por el peso de las canales, no beneficios netos garantizados.
Para determinar la rentabilidad real deben considerarse los costos de las instalaciones, la alimentación, la mano de obra y la cantidad de animales que pueden alojarse y terminarse durante el período productivo.
El aumento del espacio individual también puede reducir el número de bovinos que caben en una instalación determinada, por lo que la evaluación económica debe realizarse sobre el conjunto de la explotación.
La capacidad del corral debe calcularse antes del invierno
Teagasc presentó un ejemplo práctico para ayudar a los ganaderos a revisar la capacidad de sus instalaciones.
Un corral con una superficie útil de 5,6 metros de largo por 4,8 metros de ancho dispone de 26,88 metros cuadrados.
Si se alojan nueve animales, cada uno cuenta aproximadamente con tres metros cuadrados.
Sin embargo, cuando el mismo espacio se utiliza para mantener 13 bovinos, la superficie individual disminuye hasta poco más de dos metros cuadrados.
La diferencia puede tener consecuencias sobre el descanso, la movilidad y el comportamiento de los animales, además de afectar su desempeño productivo.
El organismo recomienda medir los corrales antes del ingreso del ganado y calcular su capacidad teniendo en cuenta el tamaño que alcanzarán los bovinos al finalizar el invierno.
También advierte que la superficie disponible no es el único factor determinante: los animales necesitan espacio suficiente para alimentarse y acceder al agua sin restricciones excesivas.
Los pisos recubiertos de goma también mejoraron la producción
La segunda investigación destacada por Teagasc examinó el efecto del tipo de suelo sobre el crecimiento, el comportamiento y el bienestar de los bovinos alojados en instalaciones de engorde.
El estudio se desarrolló en el centro de investigación de Grange y comparó pisos de hormigón emparrillado con superficies similares recubiertas mediante alfombras de goma.
Participaron 140 novillos cruzados de las razas Charolais y Limousin, con un peso vivo inicial medio de 597 kilogramos.
Los animales fueron distribuidos en dos tratamientos durante 120 días, con una superficie disponible de 2,89 metros cuadrados por cabeza.
En uno de los tratamientos permanecieron sobre pisos convencionales de hormigón emparrillado. En el otro se utilizaron alfombras de goma de 22 milímetros de espesor colocadas sobre las rejillas.
Los investigadores mantuvieron condiciones de alimentación comparables para evaluar las diferencias asociadas con el tipo de superficie.
Los novillos sobre goma ganaron más peso diariamente
Los resultados mostraron diferencias significativas en el crecimiento de los animales.
Los novillos alojados sobre hormigón registraron una ganancia media diaria de 0,98 kilogramos, mientras que los mantenidos sobre goma alcanzaron 1,15 kilogramos.
La diferencia fue de 170 gramos diarios de peso vivo a favor de los animales alojados sobre la superficie recubierta.
También se observaron cambios en la eficiencia de conversión alimentaria.
Los animales sobre hormigón necesitaron 12,40 kilogramos de materia seca por kilogramo de ganancia de peso vivo, frente a 10,60 kilogramos en los alojados sobre goma.
Teagasc describió esta diferencia como una mejora aproximada del 17 % en la eficiencia alimentaria.
El consumo diario de materia seca fue semejante entre tratamientos, con valores de 12,10 y 12,25 kilogramos, respectivamente.
Esto indica que, en las condiciones del ensayo, los animales alojados sobre goma aprovecharon mejor el alimento consumido para aumentar su peso.
Las canales resultaron 11 kilogramos más pesadas
La diferencia productiva también se reflejó en los resultados obtenidos al sacrificio.
Los novillos alojados sobre hormigón convencional alcanzaron un peso medio de canal de 403 kilogramos.
En cambio, los mantenidos sobre las alfombras de goma registraron 414 kilogramos.
La diferencia fue de 11 kilogramos por animal.
Utilizando el precio ilustrativo de 7,20 euros por kilogramo empleado por Teagasc en sus recomendaciones de octubre, esos 11 kilogramos equivaldrían a 79,20 euros adicionales de valor bruto por canal.
Sin embargo, esta cifra no descuenta la compra, instalación, mantenimiento o eventual sustitución de los recubrimientos.
Tampoco debe interpretarse como una rentabilidad asegurada para cualquier explotación, porque los resultados pueden variar según el manejo, las instalaciones y las condiciones comerciales.
El descanso de los animales cambió con el tipo de superficie
Además de medir el crecimiento, los investigadores estudiaron el comportamiento de los bovinos durante su permanencia en los corrales.
Para ello utilizaron cámaras infrarrojas que permitieron registrar los movimientos y los períodos de descanso.
Los animales alojados sobre goma permanecieron acostados durante más tiempo y presentaron una mayor frecuencia de movimientos para levantarse y echarse.
Estos resultados fueron interpretados como indicadores compatibles con un mayor confort durante el descanso.
El comportamiento de los bovinos constituye una dimensión relevante del bienestar animal, especialmente en los sistemas intensivos donde pasan períodos prolongados dentro de instalaciones cerradas.
La influencia del ambiente sobre el descanso, el bienestar y el crecimiento del ganado de engorde también ha sido documentada en investigaciones realizadas bajo otras condiciones productivas.
En el ensayo irlandés, el recubrimiento del suelo produjo cambios favorables en determinados indicadores de comportamiento, aunque no todos los parámetros sanitarios mostraron diferencias.
Los investigadores también identificaron limitaciones
La evaluación no encontró lesiones en las pezuñas de los animales de ninguno de los dos tratamientos.
Tampoco se observaron diferencias relevantes en varios indicadores sanguíneos, metabólicos y hematológicos.
Sin embargo, los novillos alojados sobre goma presentaron mayores niveles de suciedad corporal durante la segunda mitad del período experimental.
Este resultado constituye una consideración importante para el diseño y mantenimiento de las instalaciones.
Las alfombras utilizadas permitían el drenaje a través de aberturas, pero la superficie efectiva de evacuación era menor que en los pisos convencionales de hormigón emparrillado.
Por ello, una mejora en el confort de descanso no elimina la necesidad de mantener condiciones adecuadas de higiene y evacuación de residuos.
El resultado tampoco demuestra que cualquier recubrimiento de goma produzca los mismos beneficios, independientemente de su espesor, diseño o instalación.
Los beneficios no se repitieron en animales más jóvenes
Los investigadores realizaron un segundo experimento con 200 bovinos jóvenes, entre machos y hembras, procedentes de sistemas de cría.
Estos animales tenían un peso vivo inicial medio de aproximadamente 315 kilogramos y fueron evaluados durante 84 días.
Al igual que en el primer ensayo, se compararon pisos de hormigón convencional con superficies recubiertas de goma.
Sin embargo, en esta categoría no se encontraron diferencias significativas en el consumo de alimento, la ganancia diaria de peso o el peso vivo final.
Los animales sobre hormigón registraron una ganancia media de 0,55 kilogramos diarios, frente a 0,53 kilogramos en los alojados sobre goma.
Tampoco se identificaron diferencias significativas en la salud de las pezuñas o en la limpieza corporal.
Esta observación es fundamental porque demuestra que la respuesta productiva depende de la categoría animal.
Los beneficios observados en novillos pesados durante la terminación no pueden extrapolarse automáticamente a terneros o animales de recría.
El alojamiento debe integrarse con la alimentación y la sanidad
Las recomendaciones publicadas por Teagasc para octubre de 2026 también destacan la importancia de preparar las instalaciones antes del ingreso del ganado durante el invierno.
El organismo aconseja revisar los pisos, las barreras, los bebederos, la ventilación y los espacios disponibles para descanso y alimentación.
La alimentación debe planificarse según la categoría productiva y los objetivos de crecimiento.
En los sistemas de engorde, la disponibilidad y calidad del ensilaje utilizado para alimentar bovinos constituye otro factor importante para sostener la producción durante los períodos de estabulación.
Teagasc recomienda pesar los animales al comenzar el alojamiento invernal para disponer de una referencia objetiva de su crecimiento posterior.
También señala la necesidad de mantener una vigilancia sanitaria adecuada y evitar que los cambios de alojamiento coincidan innecesariamente con otras situaciones de estrés.
Estas medidas permiten interpretar mejor los resultados productivos y detectar problemas antes de que comprometan el rendimiento del ganado.
La productividad depende de decisiones concretas de manejo
Los resultados científicos destacados por Teagasc muestran que las condiciones físicas del alojamiento pueden influir en la producción de carne bovina.
En un ensayo, aumentar la superficie disponible de dos a tres metros cuadrados por animal se relacionó con un incremento de 20 kilogramos en el peso de las canales.
En otro, utilizar alfombras de goma sobre pisos emparrillados permitió mejorar el crecimiento y obtener canales 11 kilogramos más pesadas en novillos de terminación.
Las investigaciones también establecieron límites importantes: proporcionar más superficie no produjo beneficios adicionales en determinadas condiciones, mientras que los recubrimientos de goma no mejoraron el crecimiento de los bovinos más jóvenes.
Por tanto, los datos no respaldan una solución única para todas las explotaciones.
La decisión de modificar un corral o instalar un nuevo pavimento requiere evaluar el tipo de animal, la duración del engorde, los costos de infraestructura, las condiciones higiénicas y la capacidad total de producción.
Con la llegada del invierno, Teagasc plantea que revisar estos factores antes de estabular el ganado puede ayudar a proteger tanto el bienestar de los animales como el rendimiento económico de las explotaciones.
Fuentes referenciales:
Teagasc — Recomendaciones de manejo de ganado bovino de carne, octubre de 2026
Teagasc — Investigación sobre pisos de hormigón y superficies recubiertas de goma en bovinos


