Teagasc advierte que el déficit de humedad se aproxima a 100 milímetros en zonas agrícolas del este y sureste, mientras cada aplicación de riego supera los 175 euros
Redactor: Valentina Ríos
Editor: Javier Morales O.
Los productores de papas y hortalizas de Irlanda afrontan una creciente presión económica y productiva debido a la prolongación del tiempo seco y al descenso de la humedad del suelo. Teagasc, la autoridad irlandesa para el desarrollo de la agricultura y la alimentación, advirtió el 20 de agosto de 2026 que los daños afectan el rendimiento, la calidad comercial y los costes de producción.
Shay Phelan, especialista en cultivos y papas de Teagasc, presentó la evaluación durante la Reunión Nacional sobre Forrajes celebrada el 18 de agosto. El encuentro fue convocado por el ministro de Agricultura, Alimentación y Marina, Martin Heydon, y reunió a funcionarios del ministerio, técnicos de Teagasc y representantes de las principales organizaciones agrarias.
El déficit de humedad se acerca a 100 milímetros
Las principales regiones dedicadas a cultivos extensivos en el este y sureste de Irlanda registran déficits de humedad del suelo cercanos a 100 milímetros. Esta situación restringe el agua disponible para las raíces y está perjudicando tanto los cultivos en desarrollo como las nuevas siembras.
La capacidad del terreno para conservar humedad depende de factores como la textura, la materia orgánica, la infiltración, la cobertura y la profundidad del perfil. El comportamiento de estos elementos se explica con mayor detalle al analizar los factores que determinan la retención de agua en los suelos agrícolas.
El impacto de la sequía no se limita a las papas y hortalizas. Teagasc prevé reducciones en el rendimiento del maíz y la remolacha. Algunos agricultores podrían mantener la remolacha durante más tiempo en el campo para intentar recuperar producción durante el otoño, aunque el escaso desarrollo foliar puede elevar las pérdidas cuando se utilizan cosechadoras que extraen las raíces mediante las hojas.
El riego supera los 175 euros por aplicación
Los cultivos hortícolas al aire libre han resultado afectados de manera generalizada. En las explotaciones que disponen de sistemas de riego, cada aplicación de agua está costando más de 175 euros, según los datos presentados por Teagasc.
Incluso después de recibir varias aplicaciones, muchos cultivos mantienen un desarrollo considerado solamente promedio. La repetición del riego eleva el gasto energético, laboral y operativo sin garantizar que la cosecha alcance el volumen o la calidad esperados.
La situación es todavía más difícil para los agricultores que carecen de una fuente estable de agua. Algunos se han visto obligados a transportarla desde lugares alejados, una operación que incrementa los costes y limita la cantidad que puede aplicarse en los momentos críticos.
Donde no se ha utilizado riego, el estado de los cultivos es deficiente y una parte de la cosecha tendrá dificultades para cumplir las especificaciones comerciales. El uso eficiente del recurso es especialmente importante en estas condiciones, incluidos métodos como el riego por surcos adaptado al terreno y al cultivo, aunque la viabilidad de cada sistema depende de disponer de agua suficiente y de una infraestructura adecuada.
Las papas acumulan más materia seca
En los cultivos de papa, Teagasc detectó un aumento del contenido de materia seca. Esta alteración puede elevar las pérdidas durante la cosecha y afectar la capacidad de los tubérculos para satisfacer los requisitos establecidos por compradores y procesadores.
La papa es particularmente sensible al estrés hídrico durante determinadas fases de desarrollo. Periodos relativamente breves sin humedad suficiente pueden limitar la formación y el crecimiento de los tubérculos, como muestran los estudios sobre los efectos combinados del calor y la sequía en el rendimiento de la papa.
La respuesta tampoco es idéntica entre variedades. Investigaciones recientes señalan que la genética condiciona la forma en que el cultivo responde al déficit hídrico y al manejo de nutrientes, incluida la capacidad del potasio para reducir el daño por sequía en diferentes genotipos de papa.
Las brásicas presentan floración prematura
Los productores de brásicas han comunicado problemas de espigado o floración prematura. Este proceso desvía recursos de la planta hacia la producción de flores y semillas, reduciendo la calidad de las partes que se destinan al mercado.
La sequedad y el estrés ambiental pueden acelerar este cambio fisiológico en cultivos como repollo, coliflor y brócoli. Cuando el producto pierde tamaño, uniformidad o apariencia, puede ser rechazado por los canales comerciales aunque conserve parte de su valor alimentario.
La dificultad para alcanzar las especificaciones de supermercados y distribuidores convierte una pérdida agronómica en un problema directo de ingresos. Los agricultores deben asumir los costes de siembra, manejo y riego incluso cuando una proporción de la cosecha no puede venderse por los canales previstos.
La cosecha de cereales queda por debajo de dos millones de toneladas
La cosecha irlandesa de 2026 se encontraba aproximadamente al 90 % de ejecución cuando Teagasc presentó su evaluación. Los rendimientos fueron ligeramente decepcionantes y la producción total probablemente quedará por debajo de dos millones de toneladas.
La calidad de los cereales ha sido variable y el rendimiento de la paja se sitúa entre el 80 % y el 90 % de su nivel normal. Esta menor disponibilidad puede traducirse en precios más elevados a la salida del campo y aumentar los costes de las explotaciones ganaderas que necesitan material para cama o alimentación.
La colza de invierno obtuvo resultados relativamente favorables en numerosas fincas, pero la falta de humedad está retrasando la siembra de la nueva campaña. El mismo problema afecta el establecimiento de cultivos de cobertura y especies intermedias destinadas a producir forraje o proteger el suelo.
La lluvia determinará el establecimiento de cultivos de cobertura
Teagasc considera que el resultado de los cultivos de cobertura dependerá de las precipitaciones que se registren durante las dos semanas posteriores a la reunión. Los ensayos de la institución muestran un descenso constante del rendimiento cuando el establecimiento se desplaza desde agosto hacia septiembre.
Para fortalecer las reservas invernales de las explotaciones ganaderas, Phelan señaló que los cereales producidos en Irlanda, especialmente avena y centeno, podrían incorporarse en proporciones mayores a las raciones.
Las hortalizas que no alcancen las especificaciones de los supermercados también podrían destinarse a la alimentación animal. Sin embargo, numerosos productos necesitan equipos especializados para ser procesados y suministrados de manera segura, por lo que esta salida no está disponible para todas las explotaciones.
La evolución de las lluvias, la disponibilidad de fuentes fiables de agua y la capacidad de financiar aplicaciones adicionales de riego serán decisivas para las cosechas pendientes. El sector también deberá evaluar las pérdidas por rechazo comercial y el posible efecto de una oferta menor sobre los ingresos de productores y los precios agrícolas.
Fuente referencial:
Teagasc – Agriculture and Food Development Authority

