Cereales

Kenia evalúa importar maíz sin aranceles ante la caída de la cosecha

Publicado el 11/09/2026 · REDACCION

Los molineros solicitan autorizar durante nueve meses la entrada de tres millones de toneladas de maíz blanco para contener la escasez y los precios


Redactor: Santiago Duarte
Editor: Eduardo Schmitz

El Gobierno de Kenia estudia autorizar la importación temporal y libre de aranceles de tres millones de toneladas de maíz blanco ante la fuerte disminución de la producción nacional. La propuesta fue presentada por la Asociación de Molineros de Cereales del país y busca asegurar el suministro de harina, uno de los alimentos básicos de la población.

El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Ganadero confirmó que examina la solicitud como parte de las medidas destinadas a evitar interrupciones en el abastecimiento y aumentos descontrolados de los precios. La apertura comercial todavía requiere una autorización oficial, por lo que las condiciones definitivas podrían modificarse durante la evaluación gubernamental.

Los molineros piden una ventana de importación de nueve meses

La Asociación de Molineros de Cereales solicitó que la exención arancelaria permanezca vigente durante nueve meses. Según el sector, ese periodo permitiría negociar contratos, organizar el financiamiento de las compras y establecer una cadena logística capaz de mantener abastecidas las plantas procesadoras.

La petición se concentra en maíz blanco no modificado genéticamente, utilizado principalmente para consumo humano. Los importadores quieren disponer de flexibilidad para adquirir el grano tanto en países africanos como en mercados más alejados si la oferta regional resulta insuficiente o demasiado costosa.

El sector atribuye la necesidad de importar al deterioro de la cosecha por la sequía y otras condiciones climáticas desfavorables. Sus previsiones indican que solamente seis de los principales condados productores conseguirían superar individualmente el millón de sacos durante la temporada.

La evolución del cultivo también depende del manejo agronómico. Investigaciones sobre la relación entre nutrición y rendimiento del maíz muestran la importancia de ajustar las prácticas productivas a las condiciones del suelo y del ambiente, aunque estas medidas no eliminan las pérdidas ocasionadas por una sequía intensa.

Zambia y Tanzania aparecen entre los posibles proveedores

Zambia y Tanzania figuran entre los mercados próximos con capacidad para suministrar parte del volumen requerido. La alta comisionada de Kenia en Zambia, Lilian Tomitom, indicó que existen existencias disponibles y que comerciantes establecidos en Zambia y Malaui podrían redirigir cargamentos hacia los molinos kenianos.

El principal obstáculo para esa alternativa es el costo del transporte terrestre. El ministro de Agricultura y Desarrollo Ganadero, Mutahi Kagwe, inició conversaciones con Zambia para explorar precios de compra que permitan compensar parcialmente los gastos logísticos.

Los molineros también advierten que Tanzania podría restringir sus exportaciones si disminuyen sus propias reservas. Por esta razón, reclaman que la futura autorización no limite las compras al continente africano y permita acudir a otros proveedores cuando resulte necesario para garantizar el abastecimiento.

El maíz amarillo se reservaría para la alimentación animal

La estrategia analizada incluye la importación de 360.000 toneladas de maíz amarillo para fabricar alimentos destinados al ganado. Como esa variedad apenas se produce en el mercado keniano, el volumen tendría que adquirirse íntegramente en el exterior.

El objetivo es reducir el uso de maíz blanco en las raciones pecuarias y reservar una mayor proporción del grano disponible para la alimentación humana. La medida también aliviaría la competencia por la materia prima entre los molinos harineros y los fabricantes de piensos.

La separación de ambos mercados será relevante para determinar el efecto real de las importaciones. Una mayor disponibilidad de grano amarillo podría estabilizar el suministro de alimento animal, pero su impacto sobre los costos de la ganadería dependerá del precio internacional, el transporte y la distribución interna.

Kenia mantendrá los controles sobre humedad y aflatoxinas

Las autoridades señalaron que una eventual ampliación de las importaciones no supondrá una reducción de los controles sanitarios y fitosanitarios. Los cargamentos deberán cumplir los requisitos nacionales, especialmente los límites aplicables a la humedad y a la presencia de aflatoxinas.

El Gobierno pretende introducir pruebas rápidas capaces de evaluar la seguridad y calidad del grano en aproximadamente diez minutos. Estos procedimientos sustituirían controles que actualmente pueden tardar desde cuatro horas hasta varios días, según la información difundida.

También se plantea establecer un sistema de ventanilla única para agilizar el despacho aduanero. Las demoras fronterizas de entre tres y cinco días incrementan los gastos de almacenamiento, transporte y financiación, costos que finalmente pueden trasladarse al precio de la harina.

El Consejo Nacional de Cereales y Productos Agrícolas dispone actualmente de capacidad libre para almacenar alrededor de dos millones de sacos estándar de 90 kilogramos. El espacio disponible facilitaría la formación de reservas, aunque resulta inferior al volumen total solicitado por los molineros y obligaría a coordinar cuidadosamente la llegada de los cargamentos.

Fuente referencial:
AgroXXI



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