Cereales

Argentina proyecta una cosecha récord de 71,5 millones de toneladas de maíz

Publicado el 30/07/2026 · REDACCION

La campaña 2025/26 alcanzaría el mayor volumen de la historia del cultivo, impulsada por una expansión del 26,1 % en la superficie sembrada y mejores rendimientos nacionales.


Redactor: Raúl Méndez C.
Editor: Karem Díaz S.

La producción argentina de maíz de la campaña 2025/26 alcanzaría un récord histórico de 71,5 millones de toneladas, de acuerdo con las estimaciones difundidas por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. El volumen superaría ampliamente el resultado del ciclo anterior y confirmaría una de las campañas agrícolas más importantes para el cereal en el país.

La proyección fue elaborada cuando la cosecha había avanzado sobre aproximadamente el 75 % del área sembrada. La recolección de los últimos lotes continuaba a un ritmo moderado, mientras los productores esperaban que los granos alcanzaran niveles adecuados de humedad para ingresar con las cosechadoras.

El resultado combina dos factores decisivos: una expansión considerable del área implantada y una mejora del rendimiento promedio. La superficie destinada al maíz pasó de 9,2 millones de hectáreas en la campaña 2024/25 a 11,6 millones en el ciclo actual, lo que representa un crecimiento interanual del 26,1 %.

Los rendimientos nacionales superaron los 7.200 kilos por hectárea

El rendimiento promedio del cultivo aumentó de 6.900 a 7.240 kilogramos por hectárea entre ambas campañas. Esta mejora, combinada con la mayor superficie sembrada, elevó la producción estimada un 38,3 % frente a los 51,7 millones de toneladas obtenidos en el ciclo anterior.

La Secretaría de Agricultura atribuyó el desempeño a condiciones climáticas favorables en buena parte de las regiones productoras y al manejo agronómico realizado por los productores. El comportamiento de los rendimientos permitió sostener el potencial productivo incluso en una campaña caracterizada por una superficie récord.

Las primeras estimaciones del ciclo ya anticipaban un fuerte crecimiento. En enero se proyectaba una cosecha argentina cercana a 62 millones de toneladas de maíz, pero los sucesivos relevamientos oficiales elevaron el cálculo a medida que avanzaron la campaña y la recolección.

En abril, la previsión se situaba en 67,6 millones de toneladas y en mayo subió a 70 millones. El procesamiento de nuevos datos de campo durante julio añadió otras 1,5 millones de toneladas y llevó la estimación definitiva a 71,5 millones.

La superficie maicera alcanzó un máximo histórico

Las 11,6 millones de hectáreas implantadas constituyen el mayor registro informado para el cultivo en Argentina. La cifra incluye tanto el maíz destinado a la producción comercial de grano como las superficies utilizadas para alimentación animal y otros aprovechamientos forrajeros.

El aumento del área muestra la recuperación del cereal dentro de los planteamientos agrícolas y ganaderos. La disponibilidad de una cosecha abundante puede favorecer a las cadenas de producción de carne, leche, aves y cerdos, que utilizan el maíz como uno de sus principales insumos energéticos.

Esta relación ya había sido señalada al analizar cómo una mayor oferta de maíz puede respaldar la producción argentina de carne, especialmente mediante dietas de terminación y sistemas que buscan incrementar los kilos obtenidos por animal.

La expansión también obliga a reforzar la planificación del almacenamiento, el transporte y la comercialización. Una campaña de esta magnitud genera una mayor circulación de granos desde las zonas productoras hacia plantas de acondicionamiento, establecimientos pecuarios, industrias procesadoras y terminales portuarias.

La cosecha avanzó más lentamente por la humedad del grano

Según el informe agrícola oficial del 16 de julio, la trilla había alcanzado cerca del 75 % del total sembrado, frente al 82 % registrado en igual momento de la campaña anterior. El retraso estuvo asociado principalmente a los elevados niveles de humedad de los maíces tardíos que permanecían en pie.

Los cultivos tempranos ya habían sido recolectados en gran medida, mientras que los productores aguardaban mejores condiciones para completar la cosecha de los planteamientos tardíos. Retrasar la recolección permite reducir los costos del secado artificial, aunque también puede incrementar la exposición del cultivo a pérdidas en el campo.

La campaña atravesó inicialmente algunas demoras provocadas por las lluvias en regiones del norte y el centro del país. Durante la implantación, el avance del maíz presentó diferencias territoriales frente al desarrollo de la siembra de soja de la campaña argentina, que había alcanzado antes una cobertura más uniforme.

A pesar de esas dificultades operativas, el estado general de los cultivos y el comportamiento de los rendimientos permitieron sostener la proyección récord. La estimación oficial contempla tanto los lotes ya cosechados como la producción esperada en las superficies pendientes.

Argentina prevé exportar 44 millones de toneladas

El balance oficial de oferta y demanda proyecta exportaciones de maíz por 44 millones de toneladas durante el ciclo comercial comprendido entre marzo de 2026 y febrero de 2027. Ese volumen representaría alrededor del 59 % de la producción estimada.

Otros 18 millones de toneladas se destinarían al consumo animal, mientras aproximadamente 3,3 millones serían absorbidas por la molienda seca, la molienda húmeda, la producción de etanol, la elaboración de semillas y otros usos industriales.

La elevada disponibilidad fortalece la posición del país como proveedor internacional. En los últimos meses, China aceleró sus compras de maíz argentino, con embarques superiores a 600.000 toneladas desde abril y una mayor diversificación de sus orígenes de abastecimiento.

El maíz también contribuye al ingreso de divisas del complejo agroexportador. Durante abril, el cereal y la soja tuvieron una participación relevante en las exportaciones agropecuarias argentinas que generaron cerca de 2.500 millones de dólares.

La oferta récord aumenta la presión sobre los precios

El crecimiento de la producción abre oportunidades para ampliar las exportaciones y abastecer a la industria nacional, pero también puede ejercer presión sobre las cotizaciones. Una oferta elevada en Argentina coincide con perspectivas de cosechas abundantes en otros países productores.

En este escenario, los especialistas recomiendan que los agricultores definan estrategias comerciales y coberturas de precios. El mercado internacional ya mostraba señales de debilidad ante las previsiones de grandes cosechas mundiales de maíz para la campaña 2025/26.

La rentabilidad final dependerá no solo del volumen obtenido, sino también del precio recibido, los costos de transporte, el acondicionamiento del grano y la capacidad de almacenamiento. La magnitud de la cosecha puede acentuar las diferencias entre productores según su ubicación y su acceso a infraestructura comercial.

Con una producción estimada de 71,5 millones de toneladas, la campaña 2025/26 se posiciona como la mayor de la historia argentina para el maíz. La confirmación definitiva del volumen dependerá de la finalización de la trilla y de los rendimientos obtenidos en los lotes que todavía permanecen en pie.

Fuentes referenciales:
Infobae Revista Chacra
Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina
Informe mensual de Estimaciones Agrícolas de julio de 2026



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