Una red científica detectó la expansión de Pinctada radiata por el Mediterráneo occidental, favorecida por el calentamiento del mar y su dispersión larvaria
Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Eduardo Schmitz
La ostra perlífera tropical Pinctada radiata está ampliando su presencia en las costas mediterráneas de España. Una investigación coordinada por el Instituto de Acuicultura Torre de la Sal, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IATS-CSIC), documentó nuevos episodios de colonización durante la última década.
Los registros sitúan a la especie desde las Islas Baleares y el sur de Cataluña hasta Agua Amarga, en Almería. Su avance despierta preocupación por los posibles efectos sobre la biodiversidad marina, las cadenas alimentarias y las actividades pesqueras y acuícolas que dependen de ecosistemas costeros equilibrados.
Una red de 132 estaciones sigue el avance de Pinctada radiata
El trabajo fue realizado mediante una red de 132 puntos de seguimiento distribuidos por las costas de Argelia, Croacia, Chipre, Eslovenia, España, Francia, Grecia e Italia. La iniciativa está coordinada por Diego Kersting, investigador del IATS-CSIC, y reunió información obtenida entre 2015 y 2024.
Los científicos utilizaron colectores larvarios: estructuras de malla que proporcionan una superficie donde pueden asentarse las larvas transportadas por las corrientes. Este sistema permite detectar la llegada de determinados organismos antes de que formen poblaciones visibles y consolidadas en el medio natural.
La diferencia temporal quedó demostrada en la Reserva Marina de las Islas Columbretes, frente a Castellón. Allí, los colectores registraron la ostra tropical en 2020, mientras que su establecimiento en el entorno natural no fue comprobado hasta 2022.
La experiencia resulta relevante para la vigilancia de otras invasiones biológicas que puedan afectar a la producción de moluscos. En Europa ya existen alertas relacionadas con un gusano plano invasor que amenaza la acuicultura, lo que refuerza la necesidad de sistemas capaces de identificar organismos exóticos durante sus primeras fases de expansión.
El calentamiento facilita la expansión hacia el oeste
Pinctada radiata es originaria del mar Rojo y entró al Mediterráneo después de la apertura del canal de Suez en 1869. Está considerada el primer migrante lessepsiano registrado en esta cuenca, denominación aplicada a las especies que ingresaron desde el mar Rojo a través del canal.
Durante décadas, su presencia estuvo concentrada principalmente en el Mediterráneo oriental. Los nuevos datos muestran que ahora protagoniza una expansión más amplia hacia el oeste y el norte, con colonizaciones recientes en el Mediterráneo occidental y registros adicionales en los mares Adriático y Egeo.
Los investigadores relacionan este avance con el aumento de la temperatura del agua y con la elevada capacidad de dispersión de sus larvas. Las áreas relativamente más frías, como el golfo de León y el norte del Adriático, permanecían libres de la especie durante el período estudiado, una distribución que respalda la importancia de las condiciones térmicas.
El fenómeno forma parte de una transformación más extensa de los ecosistemas marinos. Otros estudios han mostrado que el cambio climático desplaza poblaciones de peces hacia alta mar y modifica su distribución, con consecuencias potenciales para las comunidades pesqueras y la gestión de los recursos.
Riesgos para la biodiversidad y la acuicultura mediterránea
El Mediterráneo alberga alrededor de un millar de especies exóticas y unas 600 ya se consideran establecidas, según la información difundida por el CSIC. Pinctada radiata figura entre las especies invasoras más problemáticas de la cuenca debido a su capacidad para competir con organismos autóctonos y alterar las relaciones dentro de la cadena alimentaria.
En el Mediterráneo oriental se han observado desplazamientos de especies nativas asociados a su establecimiento. Sin embargo, la detección de la ostra no permite anticipar por sí sola la magnitud que alcanzará su impacto en cada punto de las costas españolas. Esa evaluación requiere seguimiento continuado de su abundancia, reproducción e interacción con los ecosistemas locales.
La preocupación también tiene una dimensión productiva. Los moluscos forman parte de una actividad acuícola importante en diversas zonas costeras, sensible a cambios en la disponibilidad de alimento, la competencia por el espacio y la aparición de nuevos depredadores o competidores. El precedente del cangrejo azul y sus efectos sobre los cultivos mediterráneos de bivalvos muestra cómo una invasión puede obligar a modificar especies cultivadas y métodos de protección.
Frente a este escenario, la detección temprana puede proporcionar tiempo para delimitar nuevas colonias, evaluar riesgos y adaptar las medidas de gestión. Los colectores empleados por la red científica son económicos, sencillos de construir y adecuados para cubrir grandes extensiones, por lo que podrían aplicarse al seguimiento de diferentes especies marinas.
La vigilancia científica como herramienta para el sector
La investigación destaca el valor de mantener redes internacionales de observación, debido a que las larvas y los organismos marinos no se ajustan a fronteras administrativas. Compartir datos entre estaciones permite reconstruir rutas de dispersión y distinguir una aparición aislada de un proceso sostenido de colonización.
Para la pesca y la acuicultura, esta información puede incorporarse a las decisiones sobre bioseguridad, selección de zonas productivas y vigilancia sanitaria y ambiental. También complementa los esfuerzos destinados a desarrollar una acuicultura más resiliente frente a cambios ambientales.
El seguimiento continuará siendo decisivo para determinar hasta dónde puede extenderse Pinctada radiata y cuáles serán sus consecuencias concretas en el Mediterráneo occidental. La presencia registrada desde Baleares hasta Almería confirma que la especie ya no constituye únicamente un fenómeno del sector oriental de la cuenca.
Fuentes referenciales:
OKDIARIO
Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Marine Environmental Research


