Impacto Ambiental

La PAC limita pagos por cortafuegos ganaderos en Andalucía

Publicado el 03/08/2026 · REDACCION

La normativa europea impide compatibilizar determinadas subvenciones agrarias con la partida creada por la Junta para financiar desbroces y mantenimiento preventivo mediante pastoreo


Redactor: Santiago Duarte
Editor: Karem Díaz S.

Una incompatibilidad establecida por la normativa comunitaria condiciona en Andalucía el acceso de los ganaderos que reciben ayudas de la Política Agraria Común (PAC) a la partida autonómica destinada a ejecutar cortafuegos y desbroces. La limitación afecta a explotaciones que podrían participar en la prevención de incendios mediante el pastoreo, pero que no pueden cobrar dos ayudas vinculadas a una misma actividad o superficie.

La medida financiada por la Junta de Andalucía busca aprovechar la presencia de rebaños para reducir matorral y vegetación seca en áreas estratégicas. Sin embargo, según la información publicada por ABC, los ganaderos beneficiarios de determinadas subvenciones agrarias quedan excluidos del pago adicional cuando el reglamento europeo considera que existe una superposición entre las actuaciones financiadas.

La restricción no supone, por sí misma, que los productores deban renunciar a la PAC. El problema reside en la imposibilidad de percibir simultáneamente las ayudas europeas y la compensación autonómica cuando ambas cubren obligaciones, superficies o trabajos equivalentes. Cada expediente debe examinarse según la ayuda agraria recibida y la intervención concreta que se pretenda financiar.

El riesgo de doble financiación condiciona las ayudas

Las normas europeas sobre subvenciones públicas exigen que un mismo coste no sea pagado dos veces con fondos diferentes. Este principio obliga a las administraciones a comprobar si las labores de pastoreo, mantenimiento del terreno o control de vegetación ya están contempladas en los compromisos asociados a la PAC antes de conceder una compensación adicional.

La incompatibilidad adquiere especial importancia en las explotaciones extensivas, donde una parte de la superficie declarada para recibir pagos agrarios puede coincidir con los terrenos incluidos en los programas de prevención de incendios. Si el ganado mantiene despejadas esas zonas como parte de una obligación ya subvencionada, la Junta no podría volver a pagar por el mismo servicio bajo otra línea de financiación.

Esta interpretación plantea dificultades prácticas porque el trabajo preventivo requiere dirigir los animales hacia franjas concretas, ajustar la carga ganadera y mantener el pastoreo durante los periodos establecidos por la administración forestal. No siempre se trata de una actividad idéntica al aprovechamiento ordinario de los pastos, aunque pueda desarrollarse sobre una superficie incluida en la solicitud de la PAC.

La situación se relaciona con las dificultades administrativas que afrontan las explotaciones de dehesa. En un análisis sobre la viabilidad del sector, ganaderos de dehesa advirtieron sobre la complejidad de los requisitos y controles de la PAC, especialmente cuando los sistemas productivos también prestan servicios ambientales.

El pastoreo reduce combustible vegetal en zonas estratégicas

La utilización de ovejas, cabras, vacunos y otros herbívoros en áreas cortafuegos permite retirar biomasa sin depender exclusivamente de medios mecánicos. Los animales consumen hierbas, brotes y parte del matorral, disminuyendo la continuidad del combustible que puede facilitar la propagación del fuego.

Este modelo exige planificación técnica. Las zonas de intervención, las especies ganaderas, el número de animales y el tiempo de permanencia deben adaptarse a la vegetación y a las condiciones del terreno. Un manejo inadecuado puede provocar sobrepastoreo, mientras que una presión insuficiente deja sin retirar parte de la biomasa prevista.

Experiencias desarrolladas en diferentes territorios españoles muestran que el pastoreo planificado puede reforzar la prevención de incendios y conservar la biodiversidad. Además de reducir vegetación inflamable, estos programas aportan actividad económica a zonas rurales afectadas por el abandono de tierras.

El empleo de animales también puede complementar los trabajos mecanizados en pendientes o espacios de acceso difícil. Entre las alternativas estudiadas figura el uso de caballos para controlar vegetación susceptible de arder, una práctica que amplía las opciones de gestión preventiva en función de las características del paisaje.

La ganadería extensiva reclama que se valore su servicio ambiental

Para los productores, la incompatibilidad económica puede reducir el atractivo de participar en programas que requieren desplazamientos, vigilancia del rebaño, instalación de cerramientos o suministro de agua. Si esas tareas generan costes adicionales y no pueden ser compensadas, algunas explotaciones podrían carecer de margen para asumirlas.

El debate se centra, por tanto, en cómo diferenciar el aprovechamiento ganadero habitual de un servicio específico encargado por la administración. Una delimitación precisa de las parcelas, los trabajos y los gastos subvencionables podría ayudar a determinar cuándo existe doble financiación y cuándo se trata de actuaciones complementarias.

La propia Unión Europea ha destacado el papel ambiental de los pequeños rumiantes. La contribución del ovino y el caprino a la conservación de ecosistemas y la prevención de incendios respalda la demanda de instrumentos que remuneren estos servicios sin incumplir las reglas de las ayudas públicas.

También resulta necesario que las convocatorias informen con claridad sobre las incompatibilidades antes de que los ganaderos presenten sus solicitudes. La coordinación entre los departamentos responsables de agricultura, medioambiente y gestión de la PAC puede evitar que una explotación incurra en errores o deba devolver fondos por una interpretación incorrecta.

Andalucía refuerza sus actuaciones preventivas en 2026

El presupuesto de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente para 2026 contempla una nueva línea de subvenciones destinada a la prevención de incendios y a tratamientos selvícolas en montes de titularidad privada. La programación autonómica también considera prioritaria la conservación de caminos forestales y otras infraestructuras necesarias para proteger el territorio rural.

Ese esfuerzo presupuestario coincide con la necesidad de integrar a propietarios y ganaderos en las labores preventivas. La ganadería extensiva puede aportar una intervención continuada sobre el terreno, pero su participación depende de que los pagos compensen los costes reales y sean jurídicamente compatibles con las ayudas agrarias.

La revisión de los mecanismos de financiación deberá respetar la prohibición europea de duplicar subvenciones. Al mismo tiempo, la administración puede estudiar fórmulas que identifiquen tareas adicionales, costes no cubiertos por la PAC o superficies diferenciadas, siempre que cumplan las condiciones comunitarias y queden documentadas en cada convocatoria.

La resolución de esta incompatibilidad resulta relevante tanto para las explotaciones como para la prevención forestal. El objetivo administrativo será distinguir con precisión qué servicio ya está remunerado por una ayuda agraria y qué actuación específica puede recibir apoyo adicional sin financiar dos veces el mismo trabajo.

Fuentes referenciales:
ABC Andalucía
Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía



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