Alimentación animal

Pasturas diversas cambian la calidad nutricional de la carne

Publicado el 09/09/2026 · REDACCION

Investigaciones desarrolladas en Nueva Zelanda vinculan la alimentación del ganado con cambios en los metabolitos de los productos animales y en la respuesta del organismo humano tras consumirlos


Redactor: Luis Ortega
Editor: Karem Díaz S.

Un programa científico desarrollado en Nueva Zelanda aporta nuevas evidencias sobre la relación entre las pasturas, la salud de los animales y la composición nutricional de los alimentos destinados a las personas. Los investigadores observaron que modificar la diversidad de los forrajes consumidos por el ganado puede producir cambios medibles en la carne, la leche y el metabolismo de quienes los consumen.

El planteamiento parte de una cadena productiva interconectada: las características del suelo influyen en las plantas; los forrajes determinan parte de la nutrición animal; y esa alimentación puede modificar los nutrientes y compuestos bioactivos presentes en los productos pecuarios. Esta perspectiva busca evaluar la granja no solo por su volumen de producción, sino también por la calidad biológica de los alimentos, el bienestar animal y los efectos ambientales.

Pasturas con gramíneas, leguminosas y hierbas

Los sistemas ganaderos convencionales estudiados suelen depender de pasturas relativamente uniformes, dominadas por raigrás y trébol blanco. Frente a este modelo, los investigadores de la Universidad Lincoln evaluaron alternativas con mayor diversidad funcional, integradas por gramíneas, leguminosas y hierbas como alfalfa, trébol rojo, achicoria y llantén.

Esta variedad permite que los animales seleccionen plantas con diferentes perfiles nutricionales y fitoquímicos. Los estudios del laboratorio de producción ganadera pastoral compararon sistemas convencionales, mezclas multiespecíficas y franjas de monocultivos complementarios en bovinos, ovejas y ciervos.

La importancia productiva de esta diversidad coincide con investigaciones sobre pastizales agrícolas diversos con mayores rendimientos y menor fertilización. Sin embargo, la respuesta final depende de las especies utilizadas, el clima, el suelo y la forma de gestionar el pastoreo.

La dieta del ganado deja una huella en la carne

Uno de los trabajos principales analizó ganado Angus terminado en tres sistemas: una pastura estándar de raigrás y trébol blanco, una mezcla compleja de múltiples especies y un diseño de franjas adyacentes con raigrás, achicoria, llantén, alfalfa y trébol rojo. Los científicos estudiaron los metabolitos presentes en los forrajes, los animales, la carne y el plasma de consumidores humanos.

La carne procedente del sistema de franjas presentó concentraciones superiores de gamma-tocoferol, una forma de vitamina E, y ácido eicosapentaenoico, conocido como EPA. Después de consumir esa carne, ambos compuestos también fueron detectados en mayores niveles en el plasma de los participantes entre tres y cinco horas después de la comida.

Estos resultados complementan otros análisis sobre cómo la dieta y la estación modifican los ácidos grasos de la leche. En ambos casos, la alimentación aparece como una variable capaz de influir en la composición de los productos ganaderos, aunque no todos los cambios observados implican automáticamente un beneficio clínico.

Un ensayo cruzado con 23 participantes

La prueba con consumidores incluyó a 23 personas con trastornos cardiometabólicos. Se aplicó un diseño aleatorizado, cruzado y de doble ciego, en el que cada participante consumió carne procedente de los tres sistemas de pastoreo y actuó como su propio control.

Los investigadores recogieron muestras antes de la comida y a las tres y cinco horas posteriores. Mediante metabolómica no dirigida analizaron miles de pequeñas moléculas relacionadas con procesos como el metabolismo de lípidos y aminoácidos, el equilibrio oxidativo, la inflamación, la función cardiovascular y la señalización celular.

El ensayo mostró que la composición del forraje puede influir tanto en el perfil metabólico de la carne como en la respuesta posprandial de las personas. No obstante, el estudio evaluó efectos producidos después de comidas concretas y no demostró que consumir esos productos prevenga por sí mismo obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares o cáncer.

Menores pérdidas de nitrógeno en el sistema ganadero

El programa de investigación también examinó las consecuencias productivas y ambientales del pastoreo con diversidad funcional. Según los resultados divulgados por el equipo, estos sistemas redujeron alrededor de un 30% las pérdidas de nitrógeno en ovejas y un 42% en vacas lecheras, además de registrar mejoras en variables de crecimiento, eficiencia alimentaria, producción de leche y bienestar animal.

La reducción de las pérdidas nitrogenadas es relevante porque una mayor proporción del nutriente retenida dentro del sistema puede disminuir la presión ambiental asociada con la producción ganadera. Estos resultados deben interpretarse dentro de las condiciones experimentales de Nueva Zelanda y requieren validación antes de trasladarse directamente a otras regiones productivas.

Una salud integrada desde el suelo hasta el consumidor

Los investigadores denominan “paisajes de salud” al enfoque que conecta el manejo del territorio con la salud vegetal, animal, humana y comunitaria. Esta visión coincide con el concepto de salud integral entre animales, personas y medioambiente, que propone estudiar conjuntamente factores productivos, sanitarios y ecológicos.

Para el sector agropecuario, el trabajo abre una vía de diferenciación basada en la composición de los alimentos y no únicamente en parámetros tradicionales como peso, rendimiento o contenido de grasa. También plantea la necesidad de identificar qué combinaciones de forrajes producen respuestas consistentes sin comprometer la productividad ni elevar de forma desproporcionada los costos de establecimiento y manejo.

Las evidencias disponibles muestran una conexión medible entre las plantas que consume el ganado, la composición bioquímica de la carne y la respuesta metabólica inmediata del consumidor. La determinación de beneficios sanitarios de largo plazo requerirá ensayos más amplios, poblaciones diversas y seguimientos prolongados que permitan separar asociaciones metabólicas de resultados clínicos.

Fuentes referenciales:
Phys.org
Journal of Animal Science



Mundo Agropecuario
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.