La tecnología desarrollada por Texas A&M AgriLife y sus socios recibió autorización regulatoria en Estados Unidos; Silvec Biologics prevé ofrecerla a citricultores desde finales de 2026
Redactor: Valentina Ríos
Editor: Eduardo Schmitz
Una tecnología que utiliza defensinas presentes de forma natural en la espinaca recibió autorización para su aplicación comercial contra el huanglongbing o HLB en Estados Unidos. El producto, desarrollado tras más de una década de investigación encabezada por Texas A&M AgriLife y transferido a Silvec Biologics, comenzaría a estar disponible para citricultores de Florida hacia finales de 2026.
La innovación busca proteger los árboles frente a Candidatus Liberibacter asiaticus, la bacteria asociada con el enverdecimiento de los cítricos. El tratamiento no modifica permanentemente el genoma del naranjo: emplea un vector derivado del virus de la tristeza de los cítricos para llevar instrucciones que permiten a la planta producir péptidos antimicrobianos capaces de limitar al patógeno.
Defensinas de espinaca contra la bacteria del HLB
El equipo dirigido por Kranthi Mandadi, biólogo molecular vegetal de Texas A&M AgriLife Research, seleccionó dos defensinas de espinaca identificadas como SoAMP1 y SoAMP2. Estas moléculas forman parte del sistema natural con el que las plantas se defienden de determinados microorganismos.
Los investigadores comprobaron que los péptidos podían reducir la acumulación de bacterias del género Candidatus Liberibacter y aumentar la tolerancia de plantas enfermas. El estudio, publicado en Plant Biotechnology Journal, incluyó evaluaciones en cítricos afectados por HLB y en papas expuestas a la bacteria relacionada que ocasiona la enfermedad conocida como zebra chip.
En los ensayos con árboles comerciales infectados, determinados tratamientos produjeron incrementos de hasta 50% en el rendimiento de fruta frente a árboles no tratados después de una sola aplicación. Este dato corresponde a las condiciones experimentales evaluadas y no implica que todos los huertos vayan a obtener el mismo resultado.
La tecnología se incorpora a un campo de investigación que también estudia anticuerpos vegetales para proteger los cítricos del HLB y mecanismos de tolerancia capaces de sostener la producción en árboles infectados.
Un vector lleva la protección hasta el floema
Uno de los mayores obstáculos para tratar el HLB es la ubicación de la bacteria en el floema, la red interna que transporta azúcares y otros compuestos por el árbol. Las aplicaciones externas no siempre alcanzan una concentración suficiente en esos tejidos, mientras que los síntomas visibles suelen aparecer cuando el deterioro ya está avanzado.
Para superar esa barrera, los investigadores colaboraron con especialistas de la Universidad de Florida que desarrollaron un vector basado en una forma atenuada del virus de la tristeza de los cítricos. Mediante injerto se introduce material vegetal portador del vector, que se desplaza por los tejidos donde también se encuentra la bacteria y estimula la producción continua de la defensina.
Este mecanismo se relaciona directamente con los daños internos documentados en un reciente atlas microscópico sobre el avance del HLB en los cítricos. Ese trabajo mostró alteraciones en el floema, acumulación de calosa, pérdida de reservas en las raíces y dificultades progresivas para distribuir carbono y nutrientes.
Silvec Biologics, Southern Gardens Citrus, Texas A&M AgriLife Research y la Universidad de Florida participaron en las etapas necesarias para convertir los resultados científicos en una herramienta susceptible de aplicación comercial. Silvec presenta el producto como una terapia de larga duración y compatible con distintas variedades de cítricos.
Autorización y acceso previsto para finales de 2026
Texas A&M AgriLife informó en agosto de 2026 que el producto obtuvo la autorización regulatoria necesaria en Estados Unidos. Silvec señala que su solución CTV+Defensin cuenta con aprobación de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos y del Departamento de Agricultura, y que puede utilizarse en todos los condados de Florida.
La empresa prevé iniciar el acceso de los productores a finales de 2026, comenzando por Florida. La llegada efectiva a cada explotación dependerá de la distribución comercial, los protocolos de aplicación, la disponibilidad de material autorizado y las condiciones establecidas para su uso.
La evaluación de seguridad también formó parte del proceso. En 2021, la EPA determinó que la exposición alimentaria a las defensinas derivadas de la espinaca no planteaba riesgos previsibles para la población estadounidense, incluidos niños y lactantes. La autorización del producto completo, sin embargo, contempla además el vector, el método de aplicación y las condiciones de empleo agrícola.
Una herramienta de manejo, no la erradicación inmediata del HLB
La aprobación representa un avance relevante, pero no equivale a declarar terminado el huanglongbing. La tecnología está destinada a proteger árboles y reducir los efectos de la bacteria; no elimina al psílido asiático de los cítricos, Diaphorina citri, responsable de transmitir el patógeno entre plantas.
El control del vector, la producción de plantas sanas en viveros, la vigilancia fitosanitaria, el retiro de árboles improductivos y el manejo nutricional continúan siendo componentes necesarios. También deberán obtenerse datos de uso comercial para establecer cuánto dura la protección en diferentes variedades, edades de plantación, niveles de infección y condiciones ambientales.
La cautela resulta especialmente importante porque existen otras líneas experimentales contra la enfermedad. Entre ellas figuran la búsqueda de defensas genéticas frente al psílido asiático, los péptidos diseñados mediante inteligencia artificial y el aprovechamiento de microorganismos asociados con árboles tolerantes.
Investigadores de Florida, por ejemplo, han estudiado microorganismos beneficiosos presentes en cítricos que sobreviven al HLB. La coexistencia de estas estrategias refuerza la posibilidad de construir programas integrados, en lugar de depender de una única intervención.
Relevancia para la citricultura de Florida
Florida detectó el HLB en 2005 y desde entonces la enfermedad se convirtió en uno de los principales factores del retroceso de su producción citrícola. Los árboles infectados pierden raíces y vigor, producen menos fruta y pueden generar naranjas pequeñas, deformadas, amargas o con maduración irregular.
Para las explotaciones comerciales, disponer de una intervención de efecto prolongado podría reducir la necesidad de tratamientos repetidos y ayudar a recuperar parte de la productividad de los árboles afectados. La magnitud del beneficio deberá medirse bajo condiciones comerciales y compararse con el costo de aplicación y con las prácticas de manejo ya utilizadas en cada huerto.
La plataforma también podría tener aplicaciones más amplias. Las defensinas de espinaca mostraron actividad frente a la bacteria relacionada con el zebra chip de la papa, aunque cada nuevo cultivo y enfermedad requerirá evaluaciones específicas de eficacia, seguridad y autorización regulatoria.
Fuentes referenciales:
AgroXXI
Texas A&M AgriLife Today
Silvec Biologics
Plant Biotechnology Journal

