Una hoja de ruta elaborada por 31 científicos propone ocho acciones para proteger a 12 especies endémicas y recuperar sus poblaciones
Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Eduardo Schmitz
La peste porcina africana está poniendo en riesgo la conservación de los cerdos silvestres de Asia. Un trabajo publicado el 15 de septiembre de 2026 en Nature Reviews Biodiversity plantea una respuesta coordinada para proteger a las 12 especies endémicas de la región, con medidas que vinculan vigilancia veterinaria, conservación y producción ganadera.
El documento, firmado por 31 científicos, presenta ocho acciones prioritarias. Su objetivo es evitar que los desplomes poblacionales provocados por la enfermedad desemboquen en extinciones.
Infecciones confirmadas y poblaciones bajo sospecha
Los autores diferencian los niveles de evidencia: hay infecciones confirmadas en al menos cuatro especies endémicas y otras dos presentan sospechas tras episodios de mortalidad masiva. Por tanto, la amenaza sobre las 12 especies no significa que todas tengan contagios documentados.
Desde 2018, la expansión del virus ha provocado mortalidades cercanas al total en poblaciones susceptibles. Para algunos endemismos insulares, los investigadores consideran plausible una extinción dentro de una sola generación.
El problema también conecta con la producción pecuaria. Los antecedentes sobre peste porcina africana en jabalíes y sus consecuencias para la industria porcina ilustran la importancia sanitaria de las poblaciones silvestres.
Tres medidas que los científicos consideran inmediatas
La hoja de ruta identifica un núcleo urgente: vigilancia de alerta temprana, conservación de poblaciones fuera de su hábitat y financiación específica de emergencia. También recomienda reforzar la protección en el medio natural, reducir riesgos donde coinciden animales silvestres y domésticos e invertir en investigación de vacunas.
Entre las intervenciones de campo figuran la detección rápida de cadáveres y la ampliación del seguimiento epidemiológico, con participación ciudadana. La propuesta reclama coordinación entre conservación, medicina veterinaria, agricultura y políticas públicas.
Esta relación entre sanidad y actividad económica también aparece en los requisitos de certificación sanitaria para el comercio porcino internacional.
La cría de conservación tiene una capacidad limitada
Según Wildlife Conservation Society, solo cinco de las 12 especies cuentan actualmente con poblaciones mantenidas fuera de su hábitat. Algunas son demasiado pequeñas para ofrecer seguridad a largo plazo. Los científicos advierten que establecer poblaciones de respaldo resulta más difícil cuando quedan muy pocos animales.
Las pérdidas también afectan a los bosques y a las comunidades rurales: estos cerdos dispersan semillas, remueven suelos y sirven de alimento a depredadores. En Borneo, además, sostienen prácticas alimentarias y culturales de comunidades indígenas.
Investigación y protección deben avanzar juntas
El estudio propone una respuesta de Una Salud, que conecte animales, ecosistemas y bienestar humano. Como antecedente complementario, las investigaciones celulares sobre resistencia a la peste porcina africana permiten estudiar diferencias entre suidos domésticos y silvestres.
Los autores plantean inversiones sostenidas durante cinco años. La prioridad inmediata es detectar brotes y asegurar poblaciones de respaldo antes de que nuevas pérdidas reduzcan las posibilidades de recuperación.
Fuentes referenciales:
Nature Reviews Biodiversity: Pathways to recover Asian wild pigs from African swine fever
Wildlife Conservation Society: hoja de ruta para proteger a los cerdos silvestres asiáticos


