El Instituto Venezolano de la Leche y la Carne divulgó sus indicadores pecuarios al 7 de octubre de 2026. El reporte muestra diferencias de hasta 2,18 dólares por kilogramo de queso entre estados, mientras la leche fría se mantiene en 0,83 dólares por litro y el ganado bovino registra variaciones moderadas.
Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Eduardo Schmitz
Los precios que reciben los productores ganaderos de Venezuela presentan diferencias importantes según el producto y la región. El Instituto Venezolano de la Leche y la Carne (INVELECAR) divulgó un nuevo balance correspondiente a la primera semana de octubre de 2026, en el que el queso duro de vaca alcanzó un promedio nacional de 5,71 dólares por kilogramo a puerta de corral, mientras que la leche fría se situó en 0,83 dólares por litro.
El informe, difundido el 8 de octubre y elaborado bajo la dirección de Rodrigo Agudo, también actualiza las referencias comerciales del ganado bovino en pie y de otras categorías pecuarias.
Los datos permiten observar el comportamiento reciente de los mercados ganaderos venezolanos en un momento en que productores y comerciantes necesitan conocer los valores de referencia para organizar sus operaciones.
Una de las principales conclusiones del balance es que el precio del queso duro ha aumentado durante las últimas semanas, aunque las cotizaciones muestran diferencias considerables entre los estados productores.
El reporte corresponde a precios de referencia a puerta de corral. Por tanto, no representa necesariamente el valor final que pagan los consumidores en supermercados, mercados municipales o establecimientos comerciales.
El queso duro registra cinco semanas de recuperación
El indicador nacional del queso duro de vaca cerró el 7 de octubre en 5,71 dólares por kilogramo.
Según la información divulgada por INVELECAR, el producto había comenzado septiembre con una referencia aproximada de 5,13 dólares por kilogramo.
Posteriormente, el precio avanzó hasta situarse alrededor de 5,67 dólares al finalizar ese mes.
La actualización de octubre representa una subida semanal del 0,71 %.
La diferencia entre los 5,13 dólares de comienzos de septiembre y los 5,71 dólares actuales equivale a un incremento de 0,58 dólares por kilogramo, aproximadamente un 11,3 %.
Este movimiento describe la recuperación nominal del precio de referencia durante el período considerado.
Sin embargo, el aumento no permite determinar por sí solo si los productores están obteniendo mayores beneficios económicos.
Para evaluar la rentabilidad es necesario conocer también los costos de producción, el volumen comercializado, los gastos de transporte y las condiciones de pago.
El informe publicado no presenta una comparación completa entre ingresos y costos de las explotaciones queseras.
Trujillo registra el queso más caro entre los estados reportados
La distribución territorial de los precios constituye uno de los elementos más relevantes del balance.
Trujillo aparece con la cotización más elevada del queso duro, al registrar 7 dólares por kilogramo.
Le siguen Cojedes, con 6,70 dólares, y Bolívar, con 6,50 dólares por kilogramo.
En el extremo inferior se encuentran Barinas, donde la referencia es de 4,82 dólares, y Guárico, con 4,90 dólares.
En Portuguesa, el precio reportado alcanza 5,75 dólares por kilogramo, mientras que Zulia registra 5,71 dólares, exactamente el promedio nacional señalado por INVELECAR.
La diferencia entre Trujillo y Barinas asciende a 2,18 dólares por kilogramo.
Expresada proporcionalmente, la referencia de Trujillo supera en aproximadamente un 45,2 % a la de Barinas.
Estas diferencias muestran que el mercado quesero venezolano no presenta un precio uniforme en todas las regiones.
Sin embargo, el reporte no identifica una causa única para la dispersión territorial.
Factores como las características del producto, las condiciones comerciales, la disponibilidad regional y los costos de movilización pueden influir en los precios, pero sería necesario disponer de información adicional para establecer su peso específico en cada estado.
La leche fría se mantiene en 0,83 dólares por litro
El mercado de la leche cruda presenta un comportamiento diferente al del queso duro.
Según el balance de INVELECAR, la leche fría cerró la primera semana de octubre con una referencia nacional de 0,83 dólares por litro.
El valor permaneció sin cambios respecto de la semana anterior, con una variación del 0 %.
La leche caliente, por su parte, alcanzó 0,73 dólares por litro.
En este caso, el incremento semanal fue del 1,39 %.
La diferencia entre ambas referencias es de 0,10 dólares por litro.
La distinción entre leche fría y caliente está relacionada con las condiciones de manejo y comercialización del producto.
El enfriamiento constituye una práctica importante para conservar la calidad de la leche cruda y facilitar su traslado hacia los establecimientos procesadores.
No obstante, el informe no permite atribuir toda la diferencia de precio exclusivamente al enfriamiento.
Las condiciones contractuales, las características del producto y los mecanismos de compra también pueden intervenir en las operaciones.
La cadena de frío influye en la comercialización lechera
La producción de leche exige una coordinación estrecha entre las explotaciones ganaderas, los transportistas y las plantas procesadoras.
Una vez realizado el ordeño, el producto necesita un manejo higiénico y condiciones adecuadas de conservación para mantener su calidad.
El enfriamiento oportuno permite limitar la multiplicación de microorganismos y preservar las características de la materia prima durante el almacenamiento y el transporte.
Sin embargo, incorporar sistemas de refrigeración supone inversiones en equipos, energía y mantenimiento.
Para una explotación pequeña, esos costos pueden representar una proporción importante de sus gastos operativos.
Por ello, la comparación entre los precios de la leche fría y caliente debe considerar tanto la cotización recibida como los recursos necesarios para comercializar cada producto.
Los datos de INVELECAR muestran una diferencia comercial entre ambas categorías, pero no proporcionan información suficiente para calcular cuál genera el mayor margen económico para una finca determinada.
Esta distinción resulta especialmente importante cuando los productores evalúan inversiones destinadas a mejorar la conservación de la leche.
Los precios actuales muestran una recuperación frente a años anteriores
INVELECAR también presentó indicadores históricos que permiten observar la evolución nominal de las cotizaciones pecuarias desde enero de 2019.
Según esa serie, el índice del queso duro registra una variación acumulada del 145,06 % hasta octubre de 2026.
Para la leche caliente, el incremento acumulado alcanza el 305,56 %.
La leche fría presenta una variación del 277,27 % durante el mismo período.
Estos porcentajes describen cambios acumulados en los indicadores de precios utilizados por la institución.
No deben confundirse con aumentos equivalentes de la producción nacional ni de los beneficios de los ganaderos.
Tampoco representan necesariamente una mejora del poder adquisitivo de los productores.
La evolución económica de una explotación depende de la relación entre los precios de venta y sus costos.
Entre los gastos relevantes pueden encontrarse la alimentación animal, la sanidad, la mano de obra, el combustible, la energía y el mantenimiento de las instalaciones.
Para determinar la evolución real de la rentabilidad sería necesario comparar esos costos con los ingresos obtenidos durante cada período.
El ganado bovino en pie alcanza los 2,39 dólares por kilogramo
El informe también incorpora referencias para la comercialización de bovinos.
El toro en pie registró un promedio nacional de 2,39 dólares por kilogramo al 7 de octubre.
La variación semanal fue del 0,42 %, lo que indica un movimiento relativamente moderado frente a la semana anterior.
Las cotizaciones más elevadas entre las regiones mencionadas correspondieron a Cojedes y Táchira, ambas con 2,60 dólares por kilogramo.
Zulia presentó la referencia más baja de ese grupo, con 2,23 dólares.
En Portuguesa y Apure, el promedio informado fue de 2,45 dólares por kilogramo.
La diferencia entre las cotizaciones de Cojedes y Táchira y la registrada en Zulia asciende a 0,37 dólares por kilogramo.
El indicador corresponde a animales comercializados en pie, por lo que no debe confundirse con el precio de la carne en canal ni con el precio minorista de los cortes de carne.
Cada una de estas etapas representa condiciones comerciales y costos diferentes dentro de la cadena bovina.
Los mautes mantienen su precio y las vacas retroceden ligeramente
Otras categorías ganaderas presentaron variaciones más pequeñas.
El maute registró una cotización promedio de 2,63 dólares por kilogramo, sin cambios respecto de la semana anterior.
La vaca se situó en 1,82 dólares por kilogramo, con una disminución semanal del 0,55 %.
Estas diferencias reflejan que las distintas categorías de animales no necesariamente siguen la misma trayectoria de precios.
El valor comercial puede variar según el tipo de animal, su condición y el destino productivo.
El reporte también indica que el índice correspondiente al toro en canal permaneció sin variaciones durante la semana.
Para este último indicador se comunicó un valor de 326,76 dentro de la serie comparativa utilizada por INVELECAR.
Se trata de un índice, no de una cotización expresada en dólares por kilogramo.
La separación entre estos indicadores resulta fundamental para evitar comparaciones incorrectas entre categorías comerciales.
Los precios regionales son importantes para las decisiones ganaderas
La información territorial permite a los productores conocer cómo se comportan las referencias comerciales fuera de su zona habitual.
Sin embargo, una cotización superior en otro estado no significa necesariamente que trasladar animales o productos hacia ese mercado sea más rentable.
La movilización de ganado implica gastos de transporte, documentación, manejo y tiempo.
En el caso de los productos lácteos, también deben considerarse las condiciones de conservación y la duración del traslado.
Un productor que recibe un precio inferior en su localidad podría no obtener una mejora económica si los costos adicionales de comercialización superan la diferencia de cotización.
Por esta razón, los valores regionales funcionan como referencias para analizar oportunidades, pero no sustituyen el cálculo individual de costos y márgenes.
Las dificultades de comercialización también aparecen en otros sectores agrícolas venezolanos. Mundo Agropecuario documentó recientemente las denuncias de caficultores de Portuguesa y Lara por diferencias entre los precios recibidos y los valores acordados para la cosecha.
Aunque el café y la ganadería tienen estructuras productivas diferentes, ambos casos muestran la importancia de distinguir entre el precio de referencia y las condiciones reales de venta.
La formación de precios afecta a toda la cadena pecuaria
La comercialización de leche, queso y ganado involucra diferentes participantes.
Los productores constituyen el primer eslabón, pero posteriormente intervienen transportistas, intermediarios, industrias procesadoras y establecimientos de distribución.
El valor recibido en la finca no representa automáticamente el costo final de un producto para el consumidor.
Entre ambos extremos pueden incorporarse gastos de procesamiento, almacenamiento, transporte y comercialización.
Por eso, los indicadores a puerta de corral permiten analizar una parte concreta del mercado.
Los datos de INVELECAR son especialmente relevantes para quienes necesitan negociar operaciones en origen o evaluar sus ingresos productivos.
El mismo principio se aplica a otros rubros agropecuarios.
Por ejemplo, la actualización del precio referencial del plátano venezolano a puerta de finca permitió conocer una cotización específica para el producto de primera calidad sin confundirla con los precios minoristas.
En el caso de la ganadería, distinguir el valor del animal en pie, la leche cruda y el queso elaborado resulta igualmente necesario para interpretar correctamente el comportamiento del mercado.
Los indicadores de mercado no equivalen a estadísticas de producción
El balance de octubre presenta información sobre precios, pero no ofrece una medición del volumen nacional de leche, queso o carne producido durante la semana.
Por tanto, no permite afirmar que la producción ganadera haya aumentado o disminuido en la misma proporción que las cotizaciones.
Un precio puede variar por diferentes circunstancias comerciales, incluso cuando el volumen de producción permanece relativamente estable.
También puede ocurrir que una mayor producción coincida con precios elevados si existen cambios simultáneos en la demanda o en otros componentes del mercado.
Para evaluar el desempeño productivo del sector se necesitan indicadores adicionales, como litros de leche obtenidos, animales comercializados, rendimiento por explotación y volumen de productos procesados.
La distinción entre producción y abastecimiento también es relevante para interpretar otras cadenas pecuarias.
Un análisis publicado por Mundo Agropecuario examinó la estimación de que la porcicultura venezolana cubre aproximadamente el 97 % del consumo nacional de carne de cerdo.
Aquel trabajo se concentró en la relación entre oferta y demanda, mientras que los datos actuales de INVELECAR permiten observar los precios recibidos en distintas operaciones ganaderas.
Ambos tipos de información son complementarios, pero responden a preguntas económicas diferentes.
El mercado lácteo dispone de otras series de seguimiento
En Venezuela también opera el Observatorio del Circuito Lácteo, vinculado a NADBIO, que publica referencias sobre los precios de la leche cruda y el queso a puerta de corral.
Su información constituye otra herramienta para examinar el comportamiento comercial de estos productos.
La serie disponible en el observatorio incluye registros correspondientes a septiembre de 2026 y períodos anteriores.
Sin embargo, los indicadores publicados por distintas instituciones no deben combinarse automáticamente como si procedieran de una misma medición.
Antes de compararlos es necesario comprobar las fechas, categorías de productos, procedimientos de recopilación y criterios estadísticos empleados.
En particular, el dato del queso duro presentado por INVELECAR no debe equipararse sin comprobación metodológica con una serie referida a queso fresco.
La disponibilidad de diferentes registros puede contribuir a mejorar el conocimiento del mercado, siempre que se respeten las características de cada fuente.
La rentabilidad sigue siendo la principal cuestión para las explotaciones
Los aumentos de precios pueden mejorar los ingresos por unidad comercializada, pero el resultado económico final depende de las condiciones particulares de cada finca.
En una explotación lechera, por ejemplo, el ingreso depende tanto del precio recibido por litro como de la cantidad de leche producida.
También intervienen la alimentación del rebaño, los gastos veterinarios, la disponibilidad de agua y los costos de mantenimiento.
En las explotaciones dedicadas a la producción de queso, el rendimiento de transformación y los gastos de elaboración constituyen otros componentes importantes.
Por su parte, los productores de ganado de carne necesitan considerar el peso de los animales, el tiempo de engorde y los costos de alimentación y manejo.
El reporte de INVELECAR no presenta datos suficientes para calcular la rentabilidad promedio nacional de estas actividades.
Su aportación principal consiste en ofrecer referencias comerciales recientes que pueden utilizarse junto con los registros económicos de cada explotación.
El balance de octubre muestra diferencias entre productos y regiones
La actualización de INVELECAR correspondiente al 7 de octubre de 2026 revela tres comportamientos destacados en el mercado pecuario venezolano.
El primero es la recuperación reciente del precio del queso duro, cuyo promedio nacional alcanzó 5,71 dólares por kilogramo después de varias semanas de aumentos.
El segundo es la estabilidad de la leche fría en 0,83 dólares por litro, mientras la leche caliente registró un incremento moderado hasta 0,73 dólares.
El tercero es el movimiento limitado de las cotizaciones bovinas, con el toro en pie situado en 2,39 dólares por kilogramo y diferencias entre estados.
La dispersión territorial es especialmente visible en el queso duro, cuyos valores reportados oscilan entre 4,82 dólares en Barinas y 7 dólares en Trujillo.
Para los productores, estos indicadores proporcionan información útil al momento de negociar ventas y revisar sus resultados económicos.
No obstante, los precios de referencia deben analizarse junto con los costos de producción, las condiciones comerciales y la evolución de cada mercado regional.
El seguimiento de las próximas semanas permitirá comprobar si la recuperación del queso duro continúa, se estabiliza o cambia de dirección durante el último trimestre de 2026.
Fuentes referenciales:
Visión Agropecuaria: reporte de INVELECAR sobre precios ganaderos y lácteos, 8 de octubre de 2026
Observatorio del Circuito Lácteo Venezolano: series de precios de leche y queso a puerta de corral
NADBIO: datos y metodología de seguimiento del mercado lácteo venezolano


