Cultivos

Plátano venezolano marca $1,25 por kilo a puerta de finca

Publicado el 06/10/2026 ·

FUMPLAVEN actualizó el 5 de octubre su referencia nacional para el fruto de primera calidad, un indicador que permite seguir la evolución económica de uno de los cultivos tropicales importantes del país


Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Karem Díaz S.

El precio referencial del plátano de primera calidad en Venezuela se situó en 1,25 dólares por kilogramo a puerta de finca en la actualización correspondiente al 5 de octubre de 2026, de acuerdo con la Fundación para el Mejoramiento del Plátano en Venezuela (FUMPLAVEN). El registro aporta una referencia directa sobre el valor recibido en el primer eslabón de comercialización de un cultivo de especial importancia para productores del occidente venezolano.

La organización también fijó el equivalente en 4.083,20 bolívares por kilogramo, calculado utilizando la tasa de cambio oficial del Banco Central de Venezuela. FUMPLAVEN identifica expresamente el dato como un precio referencial para plátano de primera calidad a puerta de finca, por lo que no representa necesariamente el precio minorista que posteriormente encuentra el consumidor.

La actualización adquiere relevancia después de un año en el que la cadena platanera venezolana ha atravesado fuertes variaciones productivas y comerciales. Durante febrero y marzo, FUMPLAVEN había reportado un incremento de hasta 80 % en el precio del fruto después de que las condiciones meteorológicas redujeran considerablemente la producción en la principal zona platanera del país.

El precio se mide antes de intermediación y venta minorista

El indicador de FUMPLAVEN corresponde al kilogramo de plátano de primera calidad valorado en la propia unidad productiva. Esta precisión es importante porque entre la finca y el consumidor intervienen posteriormente transporte, clasificación, manipulación, almacenamiento, distribución y comercialización.

Por tanto, los 1,25 dólares por kilogramo no deben interpretarse como un precio nacional obligatorio ni como una cotización uniforme en todos los mercados venezolanos. Funciona como referencia para seguir la situación económica del cultivo y comparar su evolución entre diferentes fechas.

FUMPLAVEN mantiene además un historial de precios y una sección específica dedicada a los costos de fundación y mantenimiento de una hectárea de plátano. La combinación de ambas variables resulta especialmente útil para el productor: un precio nominal elevado no significa necesariamente mayor rentabilidad si fertilizantes, mano de obra, transporte, control fitosanitario y otros insumos aumentan al mismo tiempo.

La situación comercial de los cultivos venezolanos se desarrolla además en un entorno en el que distintos gremios han advertido sobre dificultades para colocar la producción nacional. En septiembre, Mundo Agropecuario documentó cómo las importaciones estaban presionando los precios y la comercialización de varias cosechas venezolanas, especialmente arroz, maíz y azúcar.

El clima alteró la oferta de plátano durante 2026

El comportamiento del precio durante este año tiene un antecedente productivo directo. En marzo, David Enrique Govea, presidente de FUMPLAVEN, explicó que las plantaciones del sur del lago de Maracaibo habían sufrido los efectos de fuertes lluvias y vientos durante los últimos meses de 2025.

Según la información proporcionada entonces por la organización, la producción llegó a disminuir alrededor de 40 % entre septiembre y octubre de 2025. La menor disponibilidad posterior del fruto contribuyó a que los precios aumentaran hasta 80 % durante febrero y marzo de 2026.

FUMPLAVEN señaló posteriormente una estabilización progresiva de la producción. La referencia actual de 1,25 dólares por kilogramo permite disponer ahora de un nuevo punto de comparación para evaluar el comportamiento de la cadena durante la última parte del año.

La sensibilidad del cultivo a los fenómenos meteorológicos no es exclusiva de Venezuela. La disponibilidad de agua durante las fases de crecimiento y llenado del fruto condiciona la productividad de musáceas como plátanos y bananos. Un análisis reciente sobre los efectos potenciales de El Niño sobre la agricultura colombiana identificó precisamente al banano y al plátano entre los cultivos expuestos a pérdidas de rendimiento cuando disminuyen las precipitaciones y no existe riego suficiente.

El sur del lago concentra una parte estratégica del cultivo

La zona sur del lago de Maracaibo constituye uno de los principales territorios plataneros de Venezuela. Sus condiciones tropicales permiten una actividad productiva intensiva, pero la concentración del cultivo también hace que acontecimientos meteorológicos o fitosanitarios en esa región puedan repercutir sobre la disponibilidad nacional.

La productividad no depende únicamente del clima. La sanidad vegetal continúa siendo un componente crítico para las plantaciones venezolanas. En 2023, el país declaró una emergencia fitosanitaria después de confirmar la presencia de la raza tropical 4 de Fusarium oxysporum en Aragua, Carabobo y Cojedes. Mundo Agropecuario informó entonces sobre las medidas adoptadas en Venezuela para contener el hongo que amenaza plátanos y cambures.

Entre las recomendaciones difundidas figuraban restringir el movimiento de material vegetal procedente de zonas afectadas, desinfectar vehículos y calzado y recurrir a material de propagación obtenido mediante cultivo de tejidos cuando fuera posible. El patógeno puede persistir durante largos periodos en el suelo, lo que convierte la prevención en una herramienta fundamental.

Los costos por hectárea completan la lectura del precio

FUMPLAVEN no limita su sistema de información al valor del fruto. La fundación mantiene también referencias sobre los costos de establecimiento y mantenimiento por hectárea, una variable necesaria para determinar cuánto del precio recibido se convierte realmente en margen para el productor.

La producción comercial exige inversiones sucesivas en preparación y mantenimiento de las parcelas, fertilización, manejo de malezas, control de enfermedades y plagas, labores culturales, cosecha y movilización del producto. Los requerimientos concretos cambian según la zona, la condición del suelo y el sistema de producción.

La fertilización constituye uno de los componentes que influyen tanto sobre los costos como sobre el desempeño agronómico. El interés por aprovechar fuentes alternativas de nutrientes ha generado investigaciones en diferentes países; una revisión difundida este año encontró que residuos de cáscara de plátano utilizados como fertilizantes pueden favorecer determinadas variables de crecimiento vegetal, aunque estos resultados no sustituyen un programa de fertilización ajustado mediante análisis de suelo y requerimientos del cultivo.

El balance económico de una finca debe considerar, por tanto, el precio por kilogramo junto con rendimiento por hectárea, proporción de fruta que alcanza la primera calidad, pérdidas durante la producción y cosecha y gastos necesarios para mantener la plantación.

La calidad del fruto determina cuánto puede capturar el productor

La referencia publicada el 5 de octubre corresponde específicamente al plátano de primera calidad. Esa clasificación introduce otra variable decisiva: producir más kilogramos no garantiza automáticamente mejores ingresos si una proporción elevada de la cosecha pierde valor comercial debido a tamaño, daños físicos, enfermedades o defectos de calidad.

El manejo adecuado desde el campo hasta la cosecha permite aumentar la proporción de fruta comercializable y reducir pérdidas. La disponibilidad de agua, nutrición equilibrada, control fitosanitario y oportunidad de la cosecha influyen en el resultado final.

También existe un creciente interés internacional por utilizar los residuos generados por las musáceas después de la cosecha. En Brasil, por ejemplo, el pseudotallo del plátano comenzó a aprovecharse para obtener fibras destinadas a textiles, papel y embalajes, una vía que muestra cómo los subproductos de una plantación pueden incorporarse a cadenas adicionales de valor.

Una referencia para seguir el cierre productivo de 2026

El dato publicado por FUMPLAVEN ofrece una fotografía puntual del mercado primario venezolano: al 5 de octubre, el kilogramo de plátano de primera calidad tiene como referencia 1,25 dólares a puerta de finca. Su utilidad aumentará al compararlo con las próximas actualizaciones y con la evolución de los costos productivos.

Después de las alteraciones de oferta registradas entre finales de 2025 y comienzos de 2026, el seguimiento permitirá determinar si el valor del fruto se mantiene relativamente estable durante el último trimestre o vuelve a experimentar cambios asociados con producción, clima y disponibilidad comercial.

Para las explotaciones plataneras, el indicador más relevante seguirá siendo la relación entre rendimiento, calidad y costo. El precio por kilogramo constituye solo una parte de esa ecuación, pero disponer de referencias periódicas a puerta de finca permite a productores y demás actores de la cadena contar con una base objetiva para observar la evolución del mercado.

Fuentes referenciales:
Fundación para el Mejoramiento del Plátano en Venezuela (FUMPLAVEN)
FUMPLAVEN – Costos de producción
Fedecámaras Radio – Venezuela Productiva