El USDA proyecta aumentos moderados para 2026 y 2027, apoyados en una mayor productividad por cerda, el ingreso de animales vivos y la recuperación de las exportaciones
Redactor: Raúl Méndez C.
Editor: Karem Díaz S.
La producción de carne de cerdo en Estados Unidos mantendrá una trayectoria de crecimiento durante 2026 y 2027, aunque el número de animales destinados a reproducción continúa disminuyendo. Las previsiones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, USDA, reflejan una industria capaz de generar más carne con un inventario reproductor más reducido.
El inventario porcino estadounidense se situó en 73,7 millones de animales al 1 de junio de 2026. La cifra fue ligeramente inferior a la registrada un año antes y también quedó por debajo del nivel contabilizado durante el trimestre precedente.
Dentro de ese total, el hato reproductor alcanzó 5,88 millones de cabezas, una reducción interanual del 1 %. En contraste, el inventario de cerdos destinados al mercado llegó a 67,8 millones de animales y se mantuvo ligeramente por encima del nivel observado en junio de 2025.
La combinación de un menor número de reproductoras y una oferta comercial estable muestra que la industria está compensando la reducción del hato mediante mejoras en productividad. Esta capacidad resulta determinante para el comportamiento futuro del negocio de las granjas porcinas, donde la eficiencia por animal influye directamente sobre los costos y los márgenes.
Más lechones por camada compensan la reducción de reproductoras
Entre marzo y mayo de 2026, las granjas estadounidenses produjeron una camada total de 33,5 millones de lechones, una cifra ligeramente superior a la del mismo período de 2025. Durante esos tres meses parieron 2,82 millones de cerdas, un 1 % menos que un año antes.
La productividad media aumentó de 11,75 a 11,87 lechones por camada. Este avance permitió sostener el número total de animales nacidos pese a la disminución de las hembras que llegaron al parto.
Los productores indicaron además que prevén utilizar 2,90 millones de cerdas entre junio y agosto de 2026, un 2,2 % menos que durante el mismo trimestre del año anterior. Para el período comprendido entre septiembre y noviembre, las intenciones de parto se situaron en 2,89 millones de hembras, un descenso interanual del 0,6 %.
La productividad reproductiva se ha convertido así en uno de los factores centrales para explicar por qué la producción puede crecer mientras disminuye el número de cerdas. La evolución también refuerza la necesidad de controlar sanidad, alimentación, genética y manejo, variables estrechamente relacionadas con la productividad y el bienestar de los cerdos.
La producción rozará los 28.000 millones de libras en 2026
El Servicio de Investigación Económica del USDA proyecta que la producción estadounidense de carne de cerdo se situará ligeramente por debajo de 28.000 millones de libras en 2026. Este volumen representaría un incremento aproximado del 1,4 % frente a 2025.
La previsión fue ajustada a la baja respecto a estimaciones anteriores debido a revisiones en los inventarios de cerdos para mercado correspondientes a diciembre de 2025 y marzo de 2026. Aun con esta corrección, el volumen anual continuará superando al del ejercicio previo.
Para el tercer trimestre de 2026 se esperan alrededor de 6.800 millones de libras de carne porcina. Durante el cuarto trimestre, la producción alcanzaría cerca de 7.400 millones de libras, apoyada en el número de partos previsto y en incrementos moderados del tamaño de las camadas.
El avance estadounidense se produce en un mercado internacional donde otros países también buscan ampliar su producción y colocar excedentes. Panamá, por ejemplo, ha comenzado a explorar nuevos destinos después de alcanzar un récord productivo en su industria porcina.
El crecimiento continuará durante 2027
La producción estadounidense aumentaría nuevamente en 2027 hasta aproximadamente 28.100 millones de libras, alrededor de un 0,6 % más que la cantidad prevista para 2026. La proyección confirma un crecimiento moderado, pero sostenido, pese a que el hato reproductor permanece por debajo de los niveles de años anteriores.
La disponibilidad de cerdos procedentes de Canadá también tendrá relevancia dentro de la oferta estadounidense. Las importaciones de animales vivos permiten complementar el abastecimiento de plantas de sacrificio, particularmente en regiones cercanas a la frontera entre ambos países.
El aumento de los pesos de las canales y la obtención de más lechones por camada constituyen otros componentes de la expansión. Estos factores permiten producir un mayor volumen de carne sin que la industria necesite recuperar inmediatamente el tamaño anterior del inventario de reproductoras.
Este comportamiento contrasta con mercados afectados por exceso de capacidad, donde las autoridades y los productores deben limitar el número de animales para corregir los desequilibrios. La sobreoferta dentro de la producción porcina puede presionar los precios y deteriorar la rentabilidad cuando la demanda no absorbe el crecimiento.
Las exportaciones recuperarán impulso
Las exportaciones estadounidenses de carne de cerdo alcanzarían unos 7.200 millones de libras durante 2026, un incremento estimado del 3,8 % frente a los embarques de 2025. La previsión fue reducida debido principalmente a la debilidad reciente de las ventas hacia México, uno de los principales destinos del producto estadounidense.
Para 2027, el USDA espera que las exportaciones continúen creciendo. El aumento de la producción y una mayor demanda externa permitirían colocar una parte importante de la carne adicional en los mercados internacionales.
La relación entre producción, consumo interno y comercio exterior será decisiva para evitar acumulaciones de oferta. Las experiencias observadas en otros mercados muestran que una industria en expansión necesita canales comerciales suficientes para conservar el equilibrio entre disponibilidad, precios y rentabilidad.
Estados Unidos continuará siendo uno de los actores centrales del comercio porcino mundial. Su capacidad para sostener la producción con menos reproductoras dependerá de mantener la eficiencia técnica, la sanidad del hato y el acceso a compradores externos en un contexto de creciente competencia internacional.
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