Relevo agrícola con garbanzos bio


El caso de Marie von Schnehen en Alemania muestra cómo una sucesión familiar puede convertirse en motor de innovación, agricultura ecológica y nuevos mercados


Redactor: Javier Morales O.
Editor: Eduardo Schmitz

El relevo generacional en una finca agrícola no siempre empieza ni termina con una firma ante notario. En Alemania, el caso de Marie von Schnehen, responsable del Hofgut Klein Schneen, en Friedland, cerca de Gotinga, muestra que la sucesión también puede ser un proceso de transformación productiva, comercial y familiar.

Marie von Schnehen se incorporó al establecimiento en 2019, cuando la explotación ya había pasado por varias etapas de cambio. Su padre había reorganizado superficies, edificios, espacios de vivienda y áreas de trabajo. Pero con la nueva generación llegó otro giro: agricultura ecológica, cultivos especiales, venta directa, construcción de marca y nuevos canales de comercialización.

La experiencia conecta con un desafío más amplio del agro: el relevo generacional en el campo. En muchas regiones, la edad de los productores aumenta mientras las explotaciones familiares buscan fórmulas para atraer a jóvenes, profesionalizar la gestión y mantener la actividad rural con modelos económicamente viables.

La sucesión como proceso, no como fecha

Para Marie von Schnehen, la entrega de una finca no debe entenderse como un simple acto administrativo. Su visión es que la nueva generación crece dentro del papel que va a asumir, aprende gradualmente y participa en decisiones antes de tomar el control completo del proyecto.

Esa lectura cambia la manera de entender la continuidad familiar. La sucesión deja de ser el cierre de una etapa y se convierte en el inicio de una nueva fase de desarrollo. En el Hofgut Klein Schneen, esa fase se expresó con una pregunta práctica: qué podía hacerse de otra manera sin romper con la historia del establecimiento.

El caso también refleja una tendencia observada en distintos países: las explotaciones familiares necesitan algo más que herederos. Requieren capacidades de gestión, apertura a nuevos mercados y una lectura realista de los cambios en el consumo. Por eso, las nuevas generaciones en explotaciones agrícolas familiares pueden desempeñar un papel decisivo cuando logran combinar tradición, innovación y sentido empresarial.

Garbanzos en una región donde casi nadie los sembraba

Uno de los cambios más visibles fue la introducción del garbanzo como cultivo especial. Marie von Schnehen recordó que fueron los primeros en llevar esta legumbre al suelo de su región. El inicio fue modesto: tres hectáreas, grandes expectativas y una presión importante de malezas.

La experiencia no fue sencilla porque el garbanzo no encajaba de manera automática en la rotación habitual del establecimiento. Al contrario, obligó a repensar el manejo agronómico, el control de arvenses, la planificación productiva y la forma de presentar el producto ante el mercado.

El interés por este tipo de cultivos se entiende mejor dentro de la importancia creciente de las legumbres como alimento saludable y sostenible. Garbanzos, lentejas, frijoles y otras especies aportan proteína vegetal, ayudan a diversificar dietas y pueden abrir oportunidades para productores que buscan salir de esquemas tradicionales de bajo margen.

Agricultura ecológica y venta directa

El giro del Hofgut Klein Schneen no se limitó al cambio de cultivo. La finca avanzó hacia la agricultura ecológica y construyó una estrategia basada en productos diferenciados, identidad propia y relación más directa con los consumidores.

La venta directa permite que una explotación comunique mejor el valor de su producto, especialmente cuando trabaja con cultivos de nicho o sistemas ecológicos. Sin embargo, también exige tareas adicionales: marca, logística, atención al cliente, transformación o envasado, y una gestión comercial que no todos los productores están preparados para asumir desde el primer día.

En el caso de Marie von Schnehen, el cambio generacional funcionó como una oportunidad para revisar el modelo completo. No se trató únicamente de continuar con lo heredado, sino de adaptar el establecimiento a un contexto donde los consumidores valoran cada vez más el origen, la sostenibilidad y la trazabilidad de los alimentos.

Jóvenes agricultores y nuevos modelos de negocio

La historia alemana muestra que el relevo generacional puede convertirse en una herramienta de renovación productiva cuando la nueva generación tiene margen para proponer cambios. La agricultura ecológica, los cultivos especiales y la comercialización directa no aparecen como adornos, sino como partes de una estrategia para diferenciar la finca y darle futuro económico.

Este enfoque coincide con el papel creciente de los jóvenes agricultores en la transición agroecológica. La entrada de nuevas generaciones suele traer mayor disposición a experimentar con modelos de producción, comunicación digital, venta local y esquemas de valor agregado.

Pero el caso también deja una advertencia: innovar no significa improvisar. Un cultivo nuevo puede abrir mercado, pero también traer malezas, incertidumbre técnica y una curva de aprendizaje costosa. La sucesión exitosa exige acompañamiento, planificación y una transición donde la experiencia de la generación anterior no sea descartada, sino integrada al nuevo rumbo.

En Hofgut Klein Schneen, la frase que resume el proceso es que lo más constante es el cambio. Esa idea no describe solo una finca alemana. También refleja el momento de muchas explotaciones agropecuarias que necesitan resolver quién seguirá al frente, qué producirán y cómo podrán competir en mercados más exigentes.

Fuente(s) referenciales

Top Agrar: “Hofnachfolge neu gedacht: Mit Bio und Kichererbsen zum Erfolg”