La Altagracia supera las 215.000 cabezas de ganado y concentra una actividad estratégica para el abastecimiento nacional de carne y leche
Redactor: Valentina Ríos
Editor: Camila Herrera R.
República Dominicana reforzó el papel de su ganadería bovina durante la apertura de la XXXV Feria Agropecuaria de la Región Este, donde el Ministerio de Agricultura identificó a La Altagracia como la principal provincia productora de carne y leche del país, con más de 215.000 cabezas de ganado.
El encuentro se desarrolla en las instalaciones de la Asociación de Ganaderos de Nisibón (AGANI), en La Otra Banda de Higüey, y permanecerá abierto hasta el 16 de agosto de 2026. La exposición reúne más de 530 ejemplares vacunos procedentes de distintas provincias dominicanas.
El ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat Bencosme, destacó que la actividad pecuaria constituye uno de los motores económicos de la región Este por su contribución al suministro de alimentos, la generación de empleo y el movimiento comercial asociado con las explotaciones ganaderas.
La producción combina carne y leche
La composición del hato permite sostener explotaciones orientadas a la producción cárnica, lechera o de doble propósito. Esta última modalidad resulta relevante para ganaderos que obtienen ingresos mediante la venta de leche y la crianza de animales destinados posteriormente al mercado de carne.
La existencia de más de 215.000 bovinos muestra la escala alcanzada por la actividad en La Altagracia, pero el número de animales no determina por sí solo el volumen final de alimentos. La productividad también depende de la genética, la alimentación, el agua, la reproducción, la sanidad y el manejo de cada explotación.
Las razas y cruces deben adaptarse al objetivo de cada unidad productiva. Una referencia sobre la planificación de rebaños de ganado vacuno distingue entre animales especializados en carne, razas lecheras y sistemas que buscan equilibrar ambas producciones.
El clima tropical obliga además a prestar atención al estrés térmico. El acceso permanente a agua de calidad, sombra, pastos suficientes y áreas de descanso influye en el consumo de alimento, la fertilidad, el crecimiento de los animales y la producción de leche.
Una empacadora reforzará la capacidad de los productores
Durante la inauguración, el Ministerio de Agricultura entregó una empacadora a la Asociación de Ganaderos de Nisibón. La institución informó que la infraestructura ayudará a aumentar la capacidad productiva y agregar valor a la actividad pecuaria regional.
La utilidad del equipo dependerá de su función específica dentro de la cadena, su capacidad operativa y el modelo de administración adoptado por la asociación. El Ministerio no detalló en el anuncio el volumen que podrá procesar ni el calendario previsto para su entrada plena en funcionamiento.
Espaillat Bencosme señaló que el Gobierno continuará apoyando la sanidad animal, los servicios veterinarios, la asistencia técnica, el mejoramiento genético, el acceso al financiamiento y la incorporación de tecnología en las explotaciones.
Estas áreas están estrechamente vinculadas. El mejoramiento genético necesita registros productivos y reproductivos, mientras que una mayor capacidad individual exige alimentación adecuada y vigilancia veterinaria para convertirse en más litros de leche o mayor ganancia de peso.
AGANI reúne a más de 1.000 productores del Este
La Asociación de Ganaderos de Nisibón fue fundada en 1969 y suma 57 años de actividad. Actualmente cuenta con más de 1.000 miembros distribuidos entre La Altagracia, El Seibo, Hato Mayor, La Romana y Monte Plata.
Ese alcance permite coordinar servicios y representar a productores de varias provincias ante instituciones públicas y compradores. La organización colectiva también puede facilitar el acceso a equipos, capacitación, financiamiento, compras de insumos y canales de comercialización que serían menos accesibles para explotaciones individuales.
El presidente de AGANI, Pedro Castillo, valoró el respaldo oficial y consideró que la nueva empacadora representa una mejora concreta para la infraestructura de la asociación. También señaló que la feria permite mostrar los avances de las explotaciones y favorecer el intercambio comercial y tecnológico.
El desarrollo ganadero regional deberá considerar también su desempeño ambiental. Un análisis de la producción bovina y las emisiones en América Latina y el Caribe indica que el crecimiento del sector repercute en el consumo energético y en la huella climática de los sistemas agropecuarios.
La feria conecta genética, producción y mercado
El programa de la XXXV Feria Agropecuaria de la Región Este incluye concursos lecheros, subastas de animales de alta genética y juzgamientos de ejemplares. Estas actividades permiten comparar características productivas, promover reproductores y establecer contactos comerciales entre ganaderos.
También están previstas competencias de pasos higüeyanos, actividades familiares, juegos populares y presentaciones artísticas. La combinación busca mantener el carácter productivo de la exposición y, al mismo tiempo, acercar la ganadería regional a consumidores y visitantes.
Los concursos lecheros ofrecen una referencia sobre el potencial de determinados animales, pero los resultados obtenidos durante una competencia deben interpretarse junto con información sobre alimentación, número de lactancia, estado sanitario y condiciones de manejo.
Las subastas de genética pueden acelerar el mejoramiento del hato, aunque la incorporación de un reproductor no garantiza automáticamente mayor rendimiento. El material genético debe responder al clima, los recursos forrajeros y el sistema productivo donde serán criadas sus crías.
Sanidad y alimentación sostienen el liderazgo productivo
Una concentración ganadera de esta magnitud requiere vigilancia epidemiológica, identificación de animales, control de movimientos y protocolos de bioseguridad. La detección temprana de enfermedades protege la productividad de las fincas y la seguridad de la cadena alimentaria.
La disponibilidad de forraje constituye otro componente decisivo. Las explotaciones necesitan planificar pasturas y reservas para mantener la alimentación durante periodos de sequía, lluvias excesivas o disminución estacional del crecimiento vegetal.
La evaluación de suplementos debe realizarse según la dieta, la categoría animal y el objetivo productivo. Investigaciones sobre aditivos de levadura en la alimentación bovina muestran que estas herramientas pueden formar parte del manejo nutricional, pero no sustituyen una ración equilibrada ni la calidad del forraje.
El liderazgo de La Altagracia plantea así una responsabilidad productiva nacional. Mantener el abastecimiento de carne y leche exigirá transformar el tamaño del hato en productividad sostenible, ingresos estables para los ganaderos, alimentos inocuos y una gestión eficiente de agua, pastos y servicios veterinarios.
Fuente referencial:
Infobae

