Un estudio del Boyce Thompson Institute identifica diferencias en la regulación de genes relacionados con azúcares, aromas y otros componentes del fruto.
Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Karem Díaz S.
Investigadores del Boyce Thompson Institute, la Universidad de Cornell y el Servicio de Investigación Agrícola del Departamento de Agricultura de Estados Unidos elaboraron un mapa de diferencias en la actividad genética entre tomates cultivados y sus parientes silvestres. El trabajo, publicado el 12 de septiembre de 2026 en Genome Biology, aporta información para orientar el mejoramiento de características vinculadas con el sabor y la calidad del fruto.
La investigación aborda una dificultad de la selección agrícola: la domesticación redujo la diversidad disponible, mientras los materiales silvestres conservaron variantes potencialmente útiles. El nuevo análisis estudia cómo se regula la actividad de los genes.
Comparar la actividad genética dentro de los híbridos
El equipo examinó híbridos de primera generación obtenidos entre tomate cultivado y tres parientes silvestres, en tres tejidos del fruto y diferentes etapas de desarrollo. Comparó la expresión de las versiones de los genes heredadas de cada progenitor.
Encontró un papel predominante de las diferencias regulatorias denominadas cis, asociadas a la regulación local de un gen. Buena parte de sus efectos dependía del tejido o de la etapa analizada, lo que indica que una variante puede actuar de forma distinta durante el desarrollo.
Este resultado amplía el antecedente sobre el tomate silvestre como reservorio genómico para los fitomejoradores: conservar diversidad ofrece oportunidades, pero también es necesario comprender cómo se expresa.
El sabor depende de varias rutas del fruto
Los autores identificaron divergencias regulatorias en rutas relacionadas con azúcares, compuestos volátiles, carotenoides, flavonoides y alcaloides. Estas diferencias ayudan a estudiar la formación de atributos del fruto, aunque el trabajo no anuncia una variedad comercial cuyo sabor ya haya sido recuperado.
La conservación también tiene una dimensión agrícola y cultural. La experiencia de recuperación de tomates procedentes de semillas conservadas desde 1916 muestra otra vía para mantener materiales distintos de los utilizados habitualmente en la distribución comercial.
Una herramienta para orientar la selección
El mapa permite formular hipótesis sobre qué variantes conviene estudiar y en qué tejidos o momentos hacerlo. Su aplicación al mejoramiento requiere comprobar los efectos sobre el fruto y evaluar su compatibilidad con las características productivas buscadas.
En la parcela, además, la variedad debe acompañarse de un manejo adecuado. Las recomendaciones sobre riego, nutrición y cuidados para una cosecha de tomates sanos aportan contexto sobre ese componente agronómico.
El avance ofrece una base para investigar la calidad del tomate con mayor precisión. La obtención de materiales útiles para los productores dependerá de las evaluaciones posteriores.


