Ciencia y Tecnología

Venezuela impulsa nuevas investigaciones en producción rural

Publicado el 14/10/2026 ·

La Academia de Ciencias Agrícolas y la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora acordaron avanzar en una agenda de cooperación que incluye acuicultura, piscicultura, apicultura y formación científica aplicada al campo.


Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Eduardo Schmitz

La investigación agropecuaria venezolana busca ampliar su capacidad de respuesta a las necesidades de los productores mediante una nueva agenda de cooperación entre la Academia de Ciencias Agrícolas de Venezuela (ACAV) y la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora (UNELLEZ). Ambas instituciones desarrollaron un encuentro técnico, divulgado el 11 de septiembre de 2026, para identificar áreas de trabajo conjunto relacionadas con la producción rural, la formación académica y la investigación aplicada.

Entre los campos de cooperación identificados figuran la acuicultura, la piscicultura y la apicultura, actividades que ofrecen oportunidades de diversificación productiva para distintas comunidades rurales venezolanas.

La iniciativa contempla avanzar hacia una estructura de colaboración que permita vincular investigadores, docentes, estudiantes y actores del sector agroproductivo. El objetivo anunciado es aprovechar las capacidades científicas y formativas de ambas instituciones para desarrollar proyectos vinculados con las necesidades del territorio.

La información disponible confirma la celebración del encuentro y la identificación de líneas de cooperación, pero no establece todavía un presupuesto, un calendario definitivo de ejecución ni resultados experimentales derivados de esta alianza.

Una agenda para conectar la investigación con las necesidades del campo

La cooperación entre la ACAV y la UNELLEZ parte de una necesidad importante para la producción agropecuaria: relacionar el conocimiento científico con los problemas concretos que enfrentan agricultores, ganaderos y otros productores rurales.

Las universidades y los centros de investigación pueden desarrollar estudios sobre alimentación animal, manejo de cultivos, sanidad, aprovechamiento de recursos naturales y sistemas de producción adaptados a diferentes condiciones ambientales.

Sin embargo, para que estos conocimientos se traduzcan en mejoras productivas resulta necesario establecer mecanismos de colaboración con quienes desarrollan las actividades económicas en el territorio.

El encuentro técnico buscó precisamente identificar áreas en las que ambas instituciones puedan combinar capacidades académicas, científicas y de formación.

Según la información divulgada, uno de los pasos planteados consiste en construir una base jurídica, académica y científica que permita formalizar las acciones conjuntas.

Esto supone que la cooperación se encuentra en una etapa de organización institucional. Los proyectos específicos deberán definirse posteriormente, junto con sus objetivos, responsabilidades y mecanismos de ejecución.

La acuicultura aparece entre las áreas prioritarias

Una de las actividades mencionadas durante el encuentro fue la acuicultura, entendida como la producción controlada de organismos acuáticos destinados a diferentes usos, especialmente la alimentación.

Venezuela dispone de ambientes continentales y costeros que ofrecen posibilidades para desarrollar distintas modalidades productivas. No obstante, las condiciones técnicas y económicas varían considerablemente entre regiones.

El aprovechamiento de estos recursos exige evaluar la disponibilidad y calidad del agua, las especies adecuadas, los sistemas de alimentación, la sanidad y las condiciones de comercialización.

En ese contexto, la investigación puede contribuir a determinar qué modalidades de producción resultan apropiadas para cada territorio.

Un antecedente de interés es el análisis del potencial acuícola del estado Anzoátegui, que identifica oportunidades para ampliar la producción aprovechando diferentes ambientes y recursos disponibles en el oriente venezolano.

La inclusión de la acuicultura en la agenda de cooperación no significa que se haya anunciado la construcción inmediata de instalaciones productivas. La información difundida se refiere a la identificación de áreas para futuros proyectos de investigación y formación.

La piscicultura podría beneficiarse de una mayor coordinación científica

La piscicultura, dedicada específicamente a la cría de peces, constituye otra de las actividades contempladas por las instituciones.

Su desarrollo depende de una combinación de conocimientos relacionados con reproducción, nutrición, calidad del agua, prevención de enfermedades y manejo de los sistemas de cultivo.

En las explotaciones piscícolas, las decisiones sobre densidad de siembra, alimentación y renovación del agua pueden influir directamente en el crecimiento de los animales y en los costos de producción.

También es necesario considerar la disponibilidad de insumos y las características de los mercados a los que se destinará el producto.

La colaboración entre investigadores y productores puede resultar útil para estudiar estas variables bajo condiciones locales, en lugar de trasladar automáticamente recomendaciones desarrolladas en ambientes diferentes.

Los sistemas acuáticos presentan particularidades que obligan a adaptar las prácticas de manejo. Una especie que ofrece buenos resultados en determinadas condiciones de temperatura y calidad del agua puede requerir ajustes importantes cuando se cultiva en otra región.

Por esa razón, la formación técnica y la investigación aplicada constituyen componentes relevantes para el desarrollo de esta actividad.

La agenda anunciada por la ACAV y la UNELLEZ abre la posibilidad de trabajar sobre estas cuestiones, aunque todavía no se han comunicado especies seleccionadas, ensayos concretos ni metas de producción.

La apicultura también forma parte de las líneas de cooperación

La apicultura fue otra de las áreas identificadas durante el encuentro institucional.

Esta actividad comprende el manejo de colonias de abejas para obtener miel y otros productos de la colmena. También se relaciona con la polinización de plantas cultivadas y silvestres.

Para los productores rurales, la actividad apícola puede representar una fuente complementaria de ingresos, aunque su viabilidad depende de las condiciones ambientales, la disponibilidad de recursos florales y el manejo sanitario.

La investigación permite abordar problemas como la alimentación de las colonias durante períodos de escasez de floración, el control de enfermedades y parásitos, la reproducción de las abejas y la calidad de los productos obtenidos.

El conocimiento de la biología de las colonias también es importante para interpretar su comportamiento. Investigaciones recientes sobre la formación y crianza de abejas reinas muestran que las condiciones físicas de las celdas de cría forman parte de los mecanismos que intervienen en el desarrollo de nuevas reinas.

Estos conocimientos pueden aportar contexto científico al manejo apícola, aunque no deben confundirse con resultados de la nueva cooperación venezolana.

La agenda entre la ACAV y la UNELLEZ todavía no especifica qué problemas apícolas serán investigados ni qué comunidades productoras podrían participar.

La UNELLEZ aporta experiencia académica en los Llanos venezolanos

La Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora mantiene una vinculación histórica con la formación profesional y las actividades productivas de los Llanos occidentales venezolanos.

Esta región reúne importantes sistemas agrícolas y pecuarios, cuya evolución depende de factores como la disponibilidad de agua, las características de los suelos, las condiciones climáticas y la organización de los productores.

La relación entre formación universitaria e investigación aplicada puede facilitar el estudio de problemas que requieren observaciones prolongadas y conocimiento de las condiciones locales.

En la producción agrícola, por ejemplo, la planificación de las siembras necesita considerar las variaciones estacionales de las precipitaciones y las posibilidades reales de riego.

La importancia de estos factores ha quedado reflejada en las recientes advertencias sobre sequía y disponibilidad de agua para las siembras venezolanas, que ponen de relieve la necesidad de adaptar las decisiones productivas a las condiciones de cada región.

La cooperación académica puede contribuir a fortalecer las capacidades de análisis y formación necesarias para abordar este tipo de desafíos.

Sin embargo, no se ha anunciado que la nueva agenda incluya específicamente investigaciones sobre sequía, riego o manejo climático. Esos asuntos constituyen parte del contexto productivo en el que trabajan las instituciones agrícolas del país.

La Academia de Ciencias Agrícolas busca articular capacidades de investigación

La participación de la Academia de Ciencias Agrícolas de Venezuela responde al propósito de fortalecer la relación entre conocimiento científico, formación y producción agroalimentaria.

La institución puede actuar como espacio de articulación para iniciativas que requieran la colaboración de investigadores y especialistas de diferentes disciplinas.

La información difundida sobre el encuentro destaca la intención de integrar capacidades científicas y técnicas disponibles para generar respuestas a las necesidades del sector agroproductivo.

Este enfoque resulta especialmente importante cuando los problemas de producción no pueden resolverse desde una sola disciplina.

La sanidad de los animales acuáticos, por ejemplo, requiere conocimientos de biología, microbiología, nutrición y calidad del agua.

De manera semejante, la productividad apícola depende tanto del manejo de las colmenas como de la disponibilidad de vegetación, las condiciones meteorológicas y la prevención de enfermedades.

La cooperación institucional puede facilitar el intercambio de conocimientos entre especialistas que trabajan sobre distintos componentes de un mismo sistema productivo.

Para que esa colaboración tenga resultados verificables será necesario definir proyectos, establecer métodos de evaluación y publicar posteriormente los avances alcanzados.

La formación técnica puede fortalecer a los productores rurales

Uno de los objetivos identificados durante el encuentro fue ampliar las oportunidades de formación vinculadas con la producción agrícola.

La capacitación permite que estudiantes, técnicos y productores conozcan procedimientos de manejo y comprendan las condiciones bajo las cuales pueden aplicarse.

En las actividades pecuarias y acuícolas, esta formación puede abarcar desde el control de parámetros productivos hasta la prevención sanitaria y la organización de registros.

Los registros son especialmente importantes porque permiten comparar resultados entre ciclos de producción e identificar cambios que podrían pasar inadvertidos durante la actividad cotidiana.

En la piscicultura, por ejemplo, el seguimiento del crecimiento, la mortalidad y el consumo de alimento ayuda a evaluar el comportamiento de una explotación.

En la apicultura, las observaciones sobre el estado de las colonias, las reservas alimentarias y las condiciones sanitarias pueden orientar decisiones de manejo.

La información anunciada por las instituciones no precisa todavía el número de personas que participarán en futuras actividades formativas.

Tampoco establece modalidades, fechas o sedes definitivas para cursos y programas específicos.

Por ahora, la formación aparece como uno de los componentes que las organizaciones buscan desarrollar mediante la cooperación.

La investigación aplicada necesita resultados medibles

La formalización de una alianza académica representa una etapa inicial, pero su impacto sobre la producción rural dependerá de las actividades que lleguen a ejecutarse.

Los proyectos de investigación requieren objetivos definidos, procedimientos reproducibles y mecanismos para evaluar los resultados.

En el caso de la producción animal, los indicadores pueden incluir crecimiento, eficiencia alimentaria, supervivencia y comportamiento sanitario, dependiendo de la especie y del sistema estudiado.

Para las actividades apícolas, la evaluación puede considerar la evolución de las colonias, la producción obtenida y las condiciones ambientales que influyen sobre ellas.

La selección de estos indicadores debe responder a los objetivos de cada investigación.

También resulta importante que los resultados se comuniquen de manera comprensible para los productores, distinguiendo entre experiencias preliminares, ensayos controlados y recomendaciones técnicas respaldadas por evidencia suficiente.

La colaboración entre instituciones académicas puede contribuir a mejorar estos procesos mediante el intercambio de especialistas y la utilización compartida de capacidades de investigación.

No obstante, la existencia de una agenda conjunta no permite anticipar aumentos concretos de producción ni atribuir mejoras económicas que todavía no han sido medidas.

La diversificación productiva ofrece oportunidades para las comunidades rurales

La inclusión de acuicultura, piscicultura y apicultura refleja el interés de las instituciones por actividades que pueden complementar otros sistemas agropecuarios.

La diversificación permite que una unidad productiva o una comunidad explore distintas fuentes de alimentos e ingresos, aunque sus resultados dependen de la disponibilidad de recursos y de las condiciones del mercado.

En las zonas donde existe acceso apropiado al agua, determinados sistemas de producción acuática pueden constituir una alternativa para el abastecimiento local.

En otros territorios, la apicultura puede integrarse con actividades agrícolas, siempre que existan condiciones adecuadas para mantener las colonias.

Sin embargo, no todas las actividades resultan viables en cualquier lugar.

La disponibilidad de agua, la calidad ambiental, los costos de alimentación, la infraestructura y las posibilidades de comercialización deben evaluarse antes de promover nuevas unidades productivas.

La investigación local permite identificar esas limitaciones y evitar decisiones basadas únicamente en el potencial teórico de una actividad.

Por ello, la cooperación entre universidades y centros científicos puede ser útil para determinar qué alternativas merecen estudios adicionales en cada territorio.

La alianza se encuentra en una fase de organización

La información publicada sobre el encuentro entre la ACAV y la UNELLEZ permite identificar un avance institucional concreto: ambas organizaciones comenzaron a construir una agenda de colaboración y señalaron áreas productivas en las que podrían desarrollar actividades conjuntas.

También se planteó la necesidad de establecer una base formal que respalde los futuros proyectos y facilite la participación de investigadores, docentes, estudiantes y representantes del sector agroproductivo.

Sin embargo, todavía no se dispone de resultados de campo asociados con esta iniciativa.

La comunicación institucional tampoco proporciona cifras sobre financiamiento, instalaciones, productores beneficiarios o incrementos previstos de productividad.

Estas limitaciones son importantes para distinguir el alcance real del anuncio.

La novedad consiste en la articulación de capacidades científicas y académicas, no en la presentación de un descubrimiento experimental ni en la puesta en marcha de una nueva explotación agropecuaria.

Los próximos avances verificables dependerán de la formalización de los acuerdos y de la publicación de proyectos con objetivos, responsables y resultados identificables.

La cooperación científica busca ampliar su alcance territorial

La agenda entre la Academia de Ciencias Agrícolas de Venezuela y la UNELLEZ plantea una vía para fortalecer la investigación aplicada y la formación relacionada con la producción rural.

Su principal característica es la identificación de actividades diversas, desde la cría de peces hasta la apicultura, que requieren conocimientos especializados y condiciones de manejo diferentes.

El trabajo conjunto podría facilitar el aprovechamiento de capacidades académicas existentes y la organización de investigaciones vinculadas con las necesidades de los productores.

La iniciativa también pone de relieve la importancia de conectar la formación universitaria con los territorios donde se desarrollan las actividades agropecuarias.

Por ahora, el resultado comprobable es el establecimiento de una agenda técnica y la intención de formalizar mecanismos de cooperación.

La evaluación de su contribución a la agricultura y a las comunidades rurales venezolanas requerirá conocer los proyectos que se ejecuten, los resultados obtenidos y la manera en que esos conocimientos lleguen efectivamente a los productores.

Fuente referencial:
Diario Primicia — Impulsan agenda técnica para fortalecer la investigación y formación agrícola, 11 de septiembre de 2026