Agricultura

Estados Unidos publica nuevos datos sobre su agricultura orgánica

Publicado el 01/11/2026 ·

El USDA divulgó el 30 de octubre los resultados de su Encuesta Orgánica 2025, con información sobre explotaciones certificadas, producción, superficie agrícola, ventas y prácticas de manejo.


Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Eduardo Schmitz

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) publicó el 30 de octubre de 2026 los resultados de la Encuesta Orgánica 2025, una operación estadística nacional destinada a actualizar el conocimiento sobre la producción agrícola y ganadera certificada. El nuevo conjunto de datos permite examinar la dimensión productiva y económica de un sector que abarca desde cultivos extensivos y hortalizas hasta explotaciones lecheras, avícolas y ganaderas.

La publicación fue realizada por el Servicio Nacional de Estadísticas Agrícolas (NASS), organismo responsable de elaborar las principales estadísticas oficiales del campo estadounidense. Se trata de un estudio especial vinculado al Censo Agropecuario de 2022, que recopila información correspondiente al año productivo 2025.

La novedad consiste en la disponibilidad de un nuevo conjunto de resultados oficiales desagregados por productos y actividades. Esta información permite estudiar la agricultura orgánica desde la perspectiva de las explotaciones que producen, sus superficies, sus sistemas de manejo y sus canales comerciales, en lugar de limitar el análisis al crecimiento del consumo de alimentos ecológicos.

Un nuevo panorama de la producción orgánica estadounidense

La Encuesta Orgánica 2025 reúne información sobre superficies agrícolas, producción, inventarios ganaderos, valor de las ventas y prácticas utilizadas por las explotaciones certificadas. El USDA organiza los resultados en cuadros estadísticos que permiten identificar diferentes actividades productivas y analizar sus características.

Entre los sectores examinados figuran las hortalizas cultivadas al aire libre, los cítricos, las frutas, las bayas, los frutos secos, las manzanas, las uvas, los cultivos extensivos y los forrajes.

El levantamiento también incluye viveros, floricultura, hongos, producción protegida, jarabe de arce y árboles de Navidad cultivados bajo certificación orgánica. En el ámbito ganadero, incorpora inventarios y ventas de animales, aves de corral y productos derivados.

Esta amplitud resulta importante porque la agricultura orgánica no constituye un sistema productivo uniforme. Las necesidades de una explotación hortícola intensiva son distintas de las que enfrenta un establecimiento dedicado a cereales, una finca frutícola o una granja lechera que debe garantizar alimentación y manejo compatibles con los requisitos de certificación.

La diversidad de actividades también se refleja en las iniciativas de transición. En Iowa, por ejemplo, un programa universitario de acompañamiento a productores orgánicos ha documentado avances en la certificación de superficies agrícolas y ganaderas mediante asesoramiento directo entre agricultores.

Las cifras permiten examinar la evolución del sector

La publicación de 2026 ofrece una nueva referencia para comparar la situación de las explotaciones orgánicas con los resultados de levantamientos anteriores. La Encuesta Orgánica 2025 sucede a operaciones estadísticas realizadas en distintos momentos de las últimas dos décadas.

Como antecedente, el USDA había informado que las ventas de productos agropecuarios orgánicos certificados alcanzaron aproximadamente 9.600 millones de dólares en 2022. Ese valor correspondía a la producción comercializada por las explotaciones agrícolas, no al conjunto de ventas minoristas de alimentos orgánicos.

Esta distinción es esencial para interpretar correctamente los indicadores económicos. El valor recibido por los productores no equivale al importe que finalmente pagan los consumidores en supermercados y otros establecimientos, porque entre ambos intervienen procesos de transformación, transporte, distribución y comercialización.

Los nuevos cuadros correspondientes a 2025 permiten analizar la estructura del sector por productos, estados y actividades. Sin embargo, las comparaciones entre diferentes encuestas deben considerar sus respectivas poblaciones estadísticas, definiciones y metodologías.

El Servicio de Investigación Económica del USDA también ha documentado que la superficie certificada y el número de explotaciones pueden evolucionar de manera diferente a las ventas. Por ello, un aumento de la facturación no demuestra necesariamente una expansión equivalente de la superficie cultivada o del volumen producido.

La certificación y los costos siguen siendo factores decisivos

La encuesta incorpora información sobre las prácticas de producción y los principales desafíos de las explotaciones orgánicas. Estos datos permiten examinar cuestiones que afectan directamente a las decisiones de los agricultores, como el manejo de malezas, la fertilidad del suelo, las rotaciones y la disponibilidad de recursos productivos.

En los sistemas certificados, las decisiones agronómicas deben ajustarse a requisitos específicos. Esto puede exigir cambios en la planificación de las parcelas, en los insumos utilizados y en los procedimientos de control y documentación.

Las diferencias entre modelos de certificación también tienen consecuencias para la diversidad productiva. En Brasil, una investigación sobre sistemas participativos de garantía encontró una mayor variedad de productos por explotación en las fincas certificadas mediante mecanismos colectivos que en aquellas evaluadas por terceros.

El caso brasileño no puede extrapolarse automáticamente a Estados Unidos, donde funcionan otras disposiciones regulatorias. Sin embargo, ilustra por qué las estadísticas sobre certificación, comercialización y prácticas agrícolas deben analizarse conjuntamente.

La ganadería orgánica también forma parte del estudio

Uno de los componentes de la encuesta estadounidense corresponde a la producción animal. Los cuadros oficiales incluyen información sobre inventarios, productos y ventas de explotaciones ganaderas y avícolas certificadas.

En estos sistemas, las condiciones de producción dependen de factores como la alimentación, el acceso a superficies adecuadas, el manejo sanitario y el cumplimiento de las normas aplicables a cada especie.

La disponibilidad de pasturas y forrajes certificados puede influir especialmente en las explotaciones lecheras y de rumiantes. Una reducción de la superficie destinada a estos usos puede modificar los costos de alimentación y las posibilidades de expansión de determinadas actividades.

La certificación también plantea desafíos particulares en otros sectores pecuarios. En la apicultura estadounidense, una investigación sobre las posibilidades de producir miel orgánica examinó las distancias de búsqueda de alimento de las abejas y los residuos de pesticidas, dos elementos relevantes para evaluar los requisitos de certificación.

La incorporación de distintas producciones animales en el levantamiento de 2025 permite disponer de una base estadística más amplia para estudiar la actividad orgánica desde una perspectiva agropecuaria integral.

La transición orgánica recibe una atención específica

Además de las explotaciones certificadas, el USDA publicó cuadros dedicados a las tierras que se encuentran en transición hacia la producción orgánica. Esta información permite diferenciar la superficie que ya cumple los requisitos de certificación de aquella que todavía atraviesa el proceso de adaptación.

Entre los indicadores disponibles figuran la superficie en transición, los planes de producción y determinadas condiciones de comercialización de los productos procedentes de esas tierras.

La distinción tiene consecuencias económicas. Durante la transición, los agricultores pueden afrontar cambios en sus prácticas de manejo sin disponer todavía de todas las oportunidades comerciales asociadas con la certificación definitiva.

El problema adquiere especial importancia cuando se consideran los costos de producción, la disponibilidad de compradores y la necesidad de mantener ingresos suficientes mientras se reorganiza la explotación.

Los resultados estadounidenses también ofrecen una referencia para comparar estrategias de expansión orgánica en otros territorios. En Europa, Inglaterra presentó una estrategia para triplicar su superficie agrícola orgánica hacia 2036, una iniciativa que muestra la importancia de contar con estadísticas fiables para evaluar los avances de las políticas sectoriales.

Información para agricultores, empresas y responsables agrícolas

La actualización estadística del USDA proporciona información que puede utilizarse en la planificación de explotaciones, la evaluación de mercados y el diseño de programas de asistencia técnica.

Para los agricultores, los datos desagregados permiten identificar las actividades que participan en la producción orgánica y estudiar la estructura de las explotaciones. Para las organizaciones sectoriales, constituyen una referencia sobre las necesidades de productores con características diferentes.

Las empresas proveedoras de insumos y servicios también pueden utilizar los resultados para conocer mejor la distribución de las actividades certificadas, mientras que universidades y centros de extensión agrícola disponen de información para orientar investigaciones y programas de capacitación.

El levantamiento incorpora, además, apartados sobre comercialización, productos con valor agregado, prácticas productivas y dificultades experimentadas por las explotaciones.

Estos indicadores ayudan a distinguir entre crecimiento comercial, expansión territorial y cambios en los métodos de producción, tres dimensiones que no necesariamente evolucionan al mismo ritmo.

El USDA prepara otra medición correspondiente a 2026

La publicación de los resultados de 2025 no cierra el seguimiento estadístico de la agricultura orgánica estadounidense. El NASS tiene previsto iniciar en diciembre de 2026 una nueva encuesta dirigida a productores certificados, con información correspondiente a ese mismo año.

El organismo anunció que los formularios se distribuirán a aproximadamente 22.000 productores y que las respuestas podrán enviarse por internet, correo postal o teléfono. La fecha límite comunicada es el 5 de febrero de 2027, mientras que la publicación de los resultados está prevista para finales de ese año.

La continuidad de estas mediciones permitirá disponer de información más reciente sobre producción y ventas, aunque cualquier comparación deberá respetar las diferencias metodológicas entre los levantamientos.

Para el sector agropecuario, el principal aporte de la publicación del 30 de octubre es la disponibilidad de una nueva base oficial que abarca simultáneamente cultivos, ganadería, superficies, comercialización y prácticas productivas. Su utilización permite analizar la agricultura orgánica estadounidense con indicadores de las explotaciones y no exclusivamente mediante estimaciones del mercado de consumo.

Fuentes referenciales:
USDA — National Agricultural Statistics Service: 2025 Organic Survey, resultados publicados el 30 de octubre de 2026
USDA — Organic Agriculture Surveys, metodología y calendario de encuestas
USDA — Economic Research Service: Organic Agriculture