Bovino

Estados Unidos amplía su capacidad para detectar enfermedades del ganado

Publicado el 10/10/2026 ·

Pensilvania inicia una inversión de 65 millones de dólares para modernizar un laboratorio veterinario que reforzará la vigilancia sanitaria de explotaciones ganaderas y avícolas


Redacción: Redacción Mundo Agropecuario Editor: Karem Díaz S.

La Universidad Estatal de Pensilvania (Penn State) y el Departamento de Agricultura de ese estado estadounidense iniciaron el 5 de octubre de 2026 las obras de ampliación del Laboratorio de Diagnóstico Animal, una infraestructura destinada a fortalecer la detección de enfermedades que amenazan a la ganadería y la avicultura. El proyecto contempla una inversión de 65 millones de dólares y permitirá aumentar la capacidad de análisis, vigilancia epidemiológica y respuesta ante posibles emergencias sanitarias.

La iniciativa fue anunciada oficialmente el 7 de octubre y representa una inversión en los servicios veterinarios que utilizan productores, profesionales de la sanidad animal e instituciones públicas. La ampliación incorporará instalaciones especializadas para trabajar con agentes infecciosos que requieren condiciones estrictas de bioseguridad, entre ellos los relacionados con la influenza aviar altamente patógena y la peste porcina africana.

El nuevo edificio se construirá en el campus University Park de Penn State, donde funciona actualmente el laboratorio. Según la universidad, las obras deberán finalizar a finales de 2028, cuando las instalaciones ampliadas puedan proporcionar mayores capacidades de diagnóstico y apoyo a las actividades pecuarias de Pensilvania.

Una ampliación de casi 4.300 metros cuadrados

El proyecto comprende una nueva estructura de dos plantas con una superficie aproximada de 46.000 pies cuadrados, equivalentes a unos 4.274 metros cuadrados. Esta construcción estará conectada con el laboratorio existente para facilitar las operaciones de diagnóstico, mejorar la circulación del personal y establecer condiciones más adecuadas para el manejo de muestras biológicas.

La infraestructura original fue construida en 1956 y recibió su última renovación importante en 1999. Desde entonces, las necesidades de diagnóstico veterinario han evolucionado, especialmente por la aparición de amenazas sanitarias que requieren instalaciones especializadas y procedimientos de contención más exigentes.

La modernización permitirá ampliar los espacios disponibles para las pruebas veterinarias, mejorar las condiciones de seguridad y proporcionar una distribución más funcional de las áreas de trabajo. También facilitará futuras ampliaciones de los servicios conforme evolucionen las necesidades de los productores y las autoridades sanitarias.

Uno de los componentes más importantes será la incorporación de instalaciones de nivel de bioseguridad 3 (BSL-3), diseñadas para determinadas actividades con agentes biológicos que requieren medidas reforzadas de contención.

Mayor preparación frente a la influenza aviar y la peste porcina africana

La ampliación busca reforzar la capacidad del laboratorio para realizar pruebas relacionadas con enfermedades animales de gran repercusión productiva y económica. Entre las amenazas mencionadas por Penn State figuran la influenza aviar altamente patógena y la peste porcina africana, dos enfermedades que exigen una vigilancia permanente de los servicios veterinarios.

La influenza aviar puede ocasionar importantes pérdidas en explotaciones avícolas y obliga a aplicar medidas sanitarias estrictas cuando se detectan infecciones. Su vigilancia también ha adquirido nuevas dimensiones debido a los episodios de transmisión registrados en otras especies, incluido el ganado lechero de Estados Unidos.

Por su parte, la peste porcina africana representa una amenaza para la producción de cerdos debido a su elevada capacidad de provocar pérdidas en animales susceptibles y a las restricciones sanitarias y comerciales asociadas con los brotes. La experiencia reciente de la peste porcina africana en Europa muestra la importancia de mantener sistemas capaces de identificar rápidamente nuevos focos.

Las nuevas instalaciones de Pensilvania no implican que se haya detectado un brote específico relacionado con la construcción. Su objetivo es mejorar la preparación institucional y proporcionar mayor flexibilidad para analizar muestras asociadas con enfermedades de alto impacto bajo condiciones de seguridad apropiadas.

El diagnóstico veterinario como protección para las explotaciones

Los laboratorios especializados desempeñan una función fundamental en la producción pecuaria. Cuando aparecen síntomas compatibles con enfermedades infecciosas, los análisis permiten investigar sus posibles causas y proporcionar información técnica para orientar las decisiones veterinarias.

Una identificación oportuna puede ayudar a las autoridades y a los productores a establecer medidas de vigilancia, aislamiento, control de movimientos o bioseguridad, dependiendo de la enfermedad y de las disposiciones sanitarias aplicables.

En la avicultura, por ejemplo, las estrategias preventivas incluyen procedimientos para limitar la entrada y circulación de agentes infecciosos dentro de las instalaciones. Investigaciones anteriores sobre medidas de bioseguridad en granjas avícolas han examinado cómo determinadas prácticas pueden reducir la contaminación y mejorar la protección sanitaria de las explotaciones.

El Laboratorio de Diagnóstico Animal de Penn State desarrolla actividades que abarcan tanto las enfermedades de animales individuales como la vigilancia de agentes infecciosos de importancia para la producción agropecuaria. También realiza pruebas relacionadas con la inocuidad alimentaria y enfermedades transmisibles entre animales y personas.

Entre sus funciones se encuentra el apoyo a la detección de enfermedades como la rabia, cuya vigilancia resulta especialmente importante cuando existe contacto entre animales domésticos, especies silvestres y personas. La vigilancia de la rabia en Estados Unidos constituye otro ejemplo de la necesidad de mantener servicios diagnósticos accesibles para las comunidades rurales.

Una red de laboratorios al servicio de la ganadería

El centro de University Park forma parte del Sistema de Laboratorios de Diagnóstico Animal de Pensilvania, una red integrada por cuatro instalaciones que colaboran en el seguimiento de enfermedades y en la prestación de servicios veterinarios.

Además del laboratorio que será ampliado, el sistema comprende el Keystone Animal Diagnostic Center, ubicado en Penn State Beaver, en Monaca; el Laboratorio Veterinario de Pensilvania, situado en Harrisburg; y el New Bolton Center, perteneciente a la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Pensilvania, en Kennett Square.

Esta estructura permite distribuir capacidades técnicas entre diferentes instituciones y proporcionar respaldo a las actividades de vigilancia sanitaria del estado. La modernización de University Park fortalecerá uno de los componentes de esa red.

Ernest Hovingh, profesor clínico de ciencias veterinarias y biomédicas y director del laboratorio de University Park, explicó durante el anuncio que las instalaciones actuales realizan pruebas diagnósticas de manera continua. La ampliación permitirá ofrecer un entorno de trabajo más seguro y funcional, además de disponer de espacio para incrementar los servicios.

Por su parte, Sandeep Prabhu, responsable del Departamento de Ciencias Veterinarias y Biomédicas de Penn State, destacó la necesidad de contar con infraestructura moderna para manipular de manera segura agentes patógenos emergentes y sostener las actividades de vigilancia sanitaria.

Una inversión vinculada con la seguridad de la producción agropecuaria

El financiamiento y apoyo institucional del proyecto involucran al Departamento de Agricultura de Pensilvania y al Departamento de Servicios Generales del estado, en colaboración con Penn State.

Russell Redding, secretario de Agricultura de Pensilvania, señaló que las inversiones en investigación, diagnóstico y educación agropecuaria son importantes para la economía, la seguridad alimentaria y la protección de la población.

Desde la perspectiva productiva, la capacidad de diagnosticar enfermedades constituye un componente esencial de los programas de sanidad animal. Los resultados de laboratorio proporcionan información que puede respaldar las decisiones destinadas a proteger rebaños, granjas avícolas y cadenas de suministro alimentario.

La inversión también responde a una concepción integrada de la sanidad conocida como Una Sola Salud, que reconoce las conexiones entre la salud animal, la salud humana y el ambiente. En las actividades agropecuarias, este enfoque adquiere relevancia ante enfermedades que pueden afectar simultáneamente a diferentes especies o generar consecuencias sobre la producción de alimentos.

La ampliación no supone por sí misma la eliminación de los riesgos sanitarios. Su contribución prevista consiste en mejorar la infraestructura disponible para identificarlos, investigarlos y apoyar las respuestas correspondientes.

Las nuevas instalaciones estarán previstas para finales de 2028

El inicio de las obras, realizado el 5 de octubre de 2026, marca la primera etapa de un proyecto cuya finalización está programada para finales de 2028. Durante ese periodo se desarrollará la construcción del nuevo edificio y su integración con las instalaciones existentes.

La universidad espera que el laboratorio modernizado pueda responder mejor a las necesidades de los productores pecuarios, veterinarios, investigadores y organismos responsables de la vigilancia de enfermedades animales.

La incorporación de áreas especializadas de contención biológica, junto con la ampliación de los espacios de diagnóstico, permitirá reforzar una infraestructura que presta servicios a la ganadería y la avicultura de Pensilvania desde hace décadas.

Para los productores, el interés de esta inversión reside en disponer de una red sanitaria con mayores recursos técnicos para investigar enfermedades, apoyar la prevención y facilitar las decisiones veterinarias ante amenazas que puedan comprometer la continuidad de las explotaciones.

Fuente referencial: Pennsylvania State University (Penn State), comunicado oficial del 7 de octubre de 2026