Cereales

Argentina acelera las ventas de maíz y marca un récord en agosto

Publicado el 21/08/2026 · REDACCION

Las DJVE del cereal rozan los ocho millones de toneladas en el mes, mientras la campaña 2025/26 podría devolver al país el segundo puesto entre los exportadores mundiales


Redactor: Javier Morales O.
Editor: Karem Díaz S.

Las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior de maíz argentino alcanzaron un ritmo récord durante agosto de 2026. Los exportadores habían registrado 6,44 millones de toneladas hasta el viernes 14 y habrían añadido más de 1,2 millones el martes 18, con lo que el volumen mensual se aproximó a ocho millones de toneladas.

El registro supera los 6,84 millones de toneladas anotados durante marzo, que constituían el máximo mensual de la actual campaña comercial. El movimiento se produce cuando todavía restaban doce días para finalizar agosto y confirma una aceleración de los compromisos de embarque desde los puertos argentinos.

Los datos, recopilados y analizados por el ingeniero agrónomo y consultor Javier Preciado Patiño, corresponden a las DJVE, el sistema mediante el cual las empresas informan anticipadamente sus operaciones de exportación. Por lo tanto, representan compromisos comerciales declarados y no necesariamente embarques ya realizados.

Las DJVE superan todo el volumen de la campaña anterior

Desde el comienzo del ciclo comercial, en marzo, los exportadores habrían registrado operaciones por aproximadamente 33 millones de toneladas de maíz. Esa cantidad supera los 29 millones declarados durante toda la temporada 2024/25, pese a que solo habían transcurrido seis meses de la nueva campaña.

La velocidad de las ventas externas está respaldada por una disponibilidad excepcional de grano. La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca proyectó una cosecha argentina récord de 71,5 millones de toneladas para la campaña 2025/26, impulsada por una mayor superficie sembrada y mejores rendimientos.

El balance oficial calculaba inicialmente exportaciones por 44 millones de toneladas entre marzo de 2026 y febrero de 2027. El análisis del mercado eleva el potencial a unos 45 millones, una diferencia que dependerá del cierre de la cosecha, la demanda internacional, los precios y la capacidad logística.

Una campaña de esta magnitud exige trasladar grandes volúmenes desde las regiones productoras hacia acopios, plantas de acondicionamiento, industrias y terminales portuarias. La disponibilidad de camiones, ferrocarriles, almacenamiento y espacio de embarque influirá en la posibilidad de convertir las declaraciones comerciales en exportaciones efectivas.

Cargill encabeza el mercado exportador del cereal

Cargill ocupa el primer lugar entre las empresas que declararon exportaciones de maíz en la campaña, con 7,25 millones de toneladas. La cifra incluye 1,2 millones registradas durante una sola jornada de agosto, según los datos difundidos.

ADM se sitúa en segundo lugar con 4,96 millones de toneladas, seguida por Bunge, que adquirió Viterra, con 4,63 millones. Cofco aparece muy cerca, con 4,60 millones de toneladas declaradas.

Louis Dreyfus Company encabeza el segundo grupo con 3,10 millones de toneladas. Detrás se ubican la Asociación de Cooperativas Argentinas, con 2,95 millones, y Aceitera General Deheza, con 2,40 millones. Molinos Agro completa el grupo principal con un volumen cercano al millón de toneladas.

Estas ocho compañías concentran el 97 % del maíz declarado para exportación. El nivel de concentración muestra el peso de las grandes comercializadoras dentro de una cadena que requiere capacidad financiera, redes de compra, almacenamiento, transporte y acceso a terminales portuarias.

Argentina podría recuperar el segundo puesto mundial

Si el país consigue exportar alrededor de 45 millones de toneladas durante la campaña 2025/26, recuperaría el segundo lugar mundial detrás de Estados Unidos. Las proyecciones citadas sitúan las ventas estadounidenses en 86,4 millones de toneladas y las brasileñas cerca de 42 millones.

El crecimiento argentino también coincide con la apertura de nuevos destinos. En abril se anunció el primer embarque de maíz argentino hacia China, una operación inicial de 34.000 toneladas que abrió una nueva ruta para el cereal.

Desde entonces, las compras chinas ganaron velocidad. Los embarques argentinos de maíz destinados a China superaron las 600.000 toneladas desde abril, favorecidos por precios competitivos y por la estrategia del país asiático de diversificar sus proveedores.

La consolidación de estos mercados puede reducir la dependencia de un grupo limitado de compradores, aunque exige mantener requisitos sanitarios, calidad homogénea, trazabilidad y cumplimiento de los plazos pactados.

La situación del mar Negro favorece la oferta argentina

La aceleración exportadora ocurre en un mercado internacional condicionado por la guerra entre Rusia y Ucrania. Los ataques sobre infraestructura portuaria y embarcaciones en el entorno de Odesa han reducido la previsibilidad de las salidas ucranianas a través del mar Negro.

Ucrania mantiene un potencial exportador de aproximadamente 23 millones de toneladas de maíz para esta campaña, pero enfrenta riesgos operativos y de seguridad. La alternativa del Danubio también presenta limitaciones por los menores caudales asociados con la sequía europea y por la exposición de la zona al conflicto.

La ola de calor y la falta de lluvias en Europa están reduciendo el potencial de producción regional y podrían elevar sus necesidades de importación en unos cinco millones de toneladas, según el análisis difundido. Esa combinación de menor oferta propia y obstáculos para el grano ucraniano abre oportunidades para Argentina y otros exportadores.

Las tensiones geopolíticas también afectan los precios y los costos de producción. El mercado ya había reaccionado ante el impacto de otros conflictos sobre las cotizaciones del maíz, los fertilizantes y los combustibles agrícolas, lo que evidencia la sensibilidad de la cadena cerealera a las alteraciones internacionales.

La abundancia exportable también plantea desafíos internos

El récord de producción y el rápido avance de las DJVE mejoran las perspectivas de ingreso de divisas y actividad portuaria, pero no garantizan automáticamente una mayor rentabilidad para todos los productores. El resultado económico depende del precio de venta, la distancia hasta los puertos, el costo de acondicionamiento y la estrategia comercial de cada establecimiento.

Una oferta muy elevada puede ejercer presión sobre las cotizaciones internas, especialmente durante los momentos de mayor ingreso de grano. Los productores con capacidad de almacenamiento o herramientas de cobertura disponen de más alternativas para elegir cuándo fijar precios.

El crecimiento de las exportaciones de grano también reabre el debate sobre el agregado de valor dentro del país. Argentina vende al exterior cerca del 60 % de su producción de maíz sin transformar, mientras una mayor industrialización permitiría destinar parte del cereal a carnes, leche, huevos, almidones, etanol y otros productos.

El volumen anotado durante agosto confirma una demanda externa intensa y una capacidad exportadora significativa. La evolución de los embarques, los precios internacionales, la infraestructura portuaria y la cosecha pendiente determinará si el país completa las 45 millones de toneladas proyectadas y consolida su regreso al segundo lugar mundial.

Fuente referencial:
Infocampo



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