Agricultura

Avispa oriental amenaza colmenas en Cartagena, España

Publicado el 29/07/2026 · REDACCION

La amenaza podría extenderse a nuevas colonias en pocas semanas


Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Eduardo Schmitz

Los apicultores del Campo de Cartagena, en la Región de Murcia, han intensificado la búsqueda de un posible nido de avispa oriental después de detectar varios ejemplares de Vespa orientalis depredando abejas en pleno casco histórico de la ciudad. El hallazgo ha encendido la alerta por el riesgo que esta especie representa para las colmenas y por su elevada capacidad reproductiva.

La presencia de los avispones fue descubierta accidentalmente cuando un apicultor acudió a retirar un enjambre silvestre instalado en una zona urbana. Al llegar, observó varios ejemplares atacando a las abejas, capturó algunos de ellos y comenzó a seguir sus desplazamientos para tratar de encontrar el lugar donde se encuentra la colonia.

La búsqueda se desarrolla contrarreloj porque, según explicó el apicultor cartagenero Álvaro Pérez, a partir de septiembre pueden comenzar a salir las nuevas reinas. Un solo nido podría producir entre 50 y 70 ejemplares reproductores capaces de establecer nuevas colonias y acelerar la expansión de la especie por el municipio y otras zonas próximas.

El nido permanece oculto en el casco histórico

Durante varios días, grupos de apicultores han recorrido el centro de Cartagena siguiendo el vuelo de los avispones. En una de las jornadas participaron once personas, a las que posteriormente se sumaron técnicos municipales especializados en el control de plagas. Sin embargo, todavía no se ha podido localizar el refugio.

Las características del casco antiguo dificultan el rastreo. Los ejemplares pueden desplazarse entre calles estrechas y ocultarse en huecos de muros, tejados, edificios, árboles, suelos u otras estructuras urbanas que impiden seguir de manera continua su trayectoria.

El sector ha solicitado la colaboración de los vecinos para identificar movimientos frecuentes de insectos de gran tamaño que entren y salgan de una misma abertura. No obstante, cualquier posible nido debe ser comunicado a las autoridades o a profesionales capacitados, sin intentar manipularlo, debido al riesgo de picaduras y a la respuesta defensiva de la colonia.

La avispa oriental se reconoce por su tamaño, su coloración predominantemente marrón rojiza y las zonas amarillas presentes en la cabeza y el abdomen. Es diferente de la avispa asiática o Vespa velutina, aunque ambas especies ejercen una fuerte presión depredadora sobre las abejas melíferas.

Las colmenas afrontan pérdidas considerables

Los apicultores de Cartagena estiman que la presencia continuada de estos avispones podría ocasionar pérdidas de entre el 50 % y el 60 % en una explotación afectada. Álvaro Pérez advirtió que una colonia puede destruir apiarios de 60 o 70 colmenas en pocas semanas cuando la presión depredadora alcanza niveles elevados.

Las avispas capturan a las obreras que regresan a las colmenas y utilizan sus cuerpos como fuente de alimento para las larvas. Además de la mortalidad directa, su presencia constante frente a las piqueras puede alterar el comportamiento de las abejas, limitar la recolección de néctar y polen y debilitar progresivamente la colonia.

El problema se suma a otras amenazas que ya reducen la rentabilidad de la actividad, como las enfermedades, los períodos de sequía, la falta de floración, el aumento de los costos productivos y la competencia de mieles importadas. Los principales desafíos que afronta la apicultura española obligan a los productores a invertir cada vez más recursos en vigilancia, alimentación y protección de las colmenas.

La experiencia registrada en otras regiones aumenta la preocupación. La especie se ha asentado en zonas de Málaga y Cádiz, donde productores han comunicado pérdidas de colmenas y mayores dificultades para mantener sus explotaciones. En junio de 2026 también fueron detectadas obreras de avispón oriental en la provincia de Córdoba, lo que confirmó la expansión de esta amenaza en el sur de España.

Una especie alóctona con capacidad de adaptación

La Vespa orientalis es una especie alóctona en España que ha mostrado capacidad para establecerse en ambientes urbanos, costeros y agrícolas. La ficha técnica del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico la identifica como un depredador voraz de abejas melíferas y recoge los impactos que está provocando en el país.

El documento oficial precisa que, debido a su consideración biogeográfica como especie europea, no estaba legalmente catalogada como invasora en España en el momento de elaboración de la ficha, pese a no ser nativa del territorio y a los daños atribuidos a su expansión. Esta distinción normativa no reduce la preocupación del sector apícola por sus consecuencias productivas.

Los apicultores de Cartagena consideran que su llegada a la ciudad podría estar relacionada con el transporte marítimo de mercancías y contenedores. Se trata de una hipótesis planteada por el sector a partir de la ubicación portuaria y de la afinidad de la especie por áreas costeras cálidas, pero el origen concreto de los ejemplares detectados todavía no ha sido determinado.

La presión de los avispones invasores ya afecta a distintos territorios europeos. En Galicia, por ejemplo, los productores han denunciado que la avispa velutina adelantó sus ataques contra las colmenas durante la temporada de 2026, mientras que en Alemania la expansión de la avispa asiática mantiene en alerta a los apicultores.

La detección temprana resulta decisiva

La prioridad inmediata en Cartagena es localizar y retirar el nido antes de la salida de las nuevas reinas. La eliminación temprana de una colonia puede evitar la fundación de numerosos nidos durante el siguiente ciclo reproductivo y limitar la presión sobre las explotaciones apícolas de la comarca.

El seguimiento de los ejemplares adultos, la coordinación entre apicultores y autoridades y la comunicación de avistamientos son herramientas esenciales para identificar los focos. Los especialistas insisten, sin embargo, en que la retirada debe quedar en manos de personal equipado y con conocimientos específicos sobre el comportamiento de estos insectos.

La protección de las colmenas también requiere mejorar la vigilancia en los apiarios, reducir los puntos de entrada de los depredadores y evaluar métodos selectivos de control que no dañen a otros insectos. Las trampas indiscriminadas pueden capturar polinizadores y especies autóctonas, por lo que deben utilizarse únicamente dentro de estrategias técnicamente supervisadas.

La pérdida de abejas no afecta solamente a la producción de miel. Estos insectos participan en la polinización de cultivos y plantas silvestres, por lo que el deterioro de las colonias puede repercutir en la agricultura y en el funcionamiento de los ecosistemas. El avance de especies depredadoras se añade a otras presiones que ya amenazan a las abejas autóctonas españolas y a la biodiversidad agrícola.

Mientras continúa el rastreo en el casco histórico, los productores mantienen la alerta ante cualquier nuevo avistamiento. Encontrar el nido antes de la fase reproductiva será determinante para reducir el riesgo de que la avispa oriental se multiplique y extienda su impacto sobre la apicultura del Campo de Cartagena.

Fuentes referenciales:
Cadena SER Radio Cartagena
Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico



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