Canadá bloquea ganado de Texas


La detección del gusano barrenador del Nuevo Mundo en dos terneros llevó a Canadá a frenar la entrada de bovinos y caballos procedentes de Texas


Redactor: Santiago Duarte
Editor: Karem Díaz S.

Canadá decidió prohibir temporalmente la entrada de ganado procedente de Texas tras la detección del gusano barrenador del Nuevo Mundo en dos terneros del estado estadounidense. La medida refleja la preocupación sanitaria por un parásito capaz de afectar gravemente al ganado, propagarse mediante animales infestados y generar pérdidas importantes en la producción pecuaria.

La autoridad canadiense de inspección alimentaria estableció que bovinos y caballos que hayan estado en Texas durante los 21 días previos al cruce fronterizo no podrán ingresar al país. La decisión llega después de que las autoridades estadounidenses confirmaran primero un caso en un ternero de tres semanas y luego un segundo caso en otro animal ubicado a unos diez kilómetros del primero.

Una alerta ganadera en la frontera norteamericana

El hallazgo tiene relevancia porque el gusano barrenador del Nuevo Mundo estaba considerado erradicado en Estados Unidos desde hace décadas. La aparición de nuevos casos en Texas activó medidas sanitarias, restricciones de movimiento y una respuesta inmediata de Canadá, país que mantiene intercambio de animales vivos con su vecino del sur.

Texas es el principal estado productor de carne bovina de Estados Unidos, por lo que cualquier foco sanitario en su rodeo tiene impacto más allá de sus límites estatales. El comercio entre Canadá y Estados Unidos incluye animales destinados a sacrificio, cría, producción lechera y otros fines pecuarios. En 2025, Canadá importó alrededor de 550.000 bovinos desde Estados Unidos.

El caso confirma la importancia de la vigilancia sanitaria en el ganado de Texas, especialmente cuando una plaga parasitaria puede moverse con animales aparentemente sanos o con lesiones no detectadas durante el transporte.

Qué provoca el gusano barrenador

El gusano barrenador del Nuevo Mundo es la fase larvaria de una mosca parasitaria que deposita sus huevos en heridas abiertas de mamíferos. Cuando las larvas eclosionan, se alojan en el tejido vivo y se alimentan de él, agrandando la lesión y favoreciendo infecciones secundarias.

Los animales afectados pueden tratarse, pero el procedimiento resulta costoso y requiere retirar numerosas larvas y desinfectar cuidadosamente las heridas. La infestación puede provocar dolor, deterioro del estado general, pérdida de peso, menor productividad y, en casos graves, la muerte del animal.

La amenaza no se limita a la sanidad individual. En producción ganadera, una enfermedad parasitaria de rápida expansión obliga a reforzar controles, revisar animales heridos, restringir movimientos y coordinar respuestas oficiales. Por eso, el tema se vincula directamente con la prevención de nuevos casos de gusano barrenador en zonas ganaderas sensibles.

Texas declara emergencia y crea una zona de control

El gobernador de Texas, Greg Abbott, declaró el estado de desastre ante el riesgo de expansión durante el verano. Como parte de la respuesta, las autoridades establecieron una zona de bloqueo de 20 kilómetros alrededor de los casos confirmados.

El objetivo es impedir que animales potencialmente infestados se desplacen a otros puntos y faciliten la propagación del parásito. Aunque la mosca no se mueve a grandes distancias por sí sola, puede viajar indirectamente cuando animales con heridas infestadas son transportados por carretera.

La situación también ha reactivado el interés por las medidas históricas de control. Estados Unidos logró eliminar el parásito en los años sesenta mediante la técnica del insecto estéril, basada en criar machos, esterilizarlos con radiación y liberarlos en zonas afectadas para impedir la reproducción de las hembras.

Esta estrategia vuelve a ocupar un lugar central en los planes actuales. Texas ya había acelerado acciones vinculadas con la liberación de insectos estériles para frenar el avance de la plaga, una línea que Mundo Agropecuario abordó al analizar la construcción de una planta de moscas estériles frente a la emergencia sanitaria.

El avance desde México y Centroamérica

El parásito se ha expandido hacia el norte desde Centroamérica y México. En México se han registrado más de 27.000 casos desde noviembre de 2024, lo que llevó a Estados Unidos a mantener cerrada durante más de un año la frontera para importaciones ganaderas procedentes del país vecino.

La reaparición en Texas modifica el nivel de riesgo porque coloca al gusano barrenador dentro de un territorio ganadero de gran escala. Para Canadá, la medida de prohibir temporalmente animales procedentes de Texas busca reducir la posibilidad de ingreso accidental del parásito, aunque las autoridades canadienses consideran poco probable su expansión interna por las condiciones climáticas más frías.

La alerta sanitaria también recuerda que los productores deben revisar heridas, cortes, secreciones y olores anormales en el ganado. Las lesiones con mal olor o exudado pueden ser una señal de infestación y deben notificarse de inmediato a las autoridades veterinarias.

Bioseguridad y comercio ganadero

El episodio muestra cómo una enfermedad parasitaria puede alterar decisiones comerciales en cuestión de días. La bioseguridad ya no se limita al establecimiento rural: incluye transporte, certificación sanitaria, controles fronterizos, vigilancia veterinaria y comunicación rápida entre países.

Para los ganaderos, la principal recomendación práctica es observar de cerca a los animales, especialmente aquellos con heridas recientes, ombligos en terneros, lesiones por manejo, cortes o zonas húmedas donde las moscas puedan depositar huevos. La detección temprana permite reducir daños, aislar casos sospechosos y evitar que el parásito viaje con animales movilizados.

La situación de Texas se suma a otras alertas de sanidad pecuaria que han mostrado la necesidad de reforzar prevención, diagnóstico y respuesta. En producción bovina, el seguimiento de enfermedades y plagas forma parte del mismo enfoque que sostiene la ganadería moderna y el bienestar animal.

Canadá optó por actuar antes de que el problema cruce su frontera. Texas intenta contener los focos con restricciones y vigilancia. Para el sector agropecuario norteamericano, el gusano barrenador vuelve a instalar una advertencia concreta: una herida pequeña en un animal puede convertirse en un problema sanitario, económico y comercial de gran escala.

Fuente(s) referenciales

Der Spiegel — Kanada verhängt Einfuhrverbot für Rinder aus Texas wegen Neuwelt-Schraubenwurmfliege