Cannabis ¿tan promisorio como el café?



Para que la industria del cannabis se consolide en el país se debe desarrollar una robusta capacidad técnica que permita aportar a toda la cadena productiva y convertirla en agroindustria, de manera similar a como ocurre con la producción cafetera.



“Lo ideal con el café, el cacao y el cannabis, entre otros productos agroindustriales, es que el país pueda aportar valor agregado”, sostiene el profesor Fabián Parada Alfonso, de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

Recuerda además que por su alto contenido de tetrahidrocannabinol (THC), esta especie originaria de la India tiene un uso psicotrópico y otro medicinal, para el cual se estudia el cannabidiol (CBD) de una estructura muy similar a THC, dos de los compuestos más importantes de la familia cannabinoide.

Entre los principales pilares que abren la posibilidad de generar crecimiento en torno a la industria del cannabis, el docente de la UNAL destaca el manejo político-legal que se le ha venido dando a esta planta no solo en Colombia sino en el mundo.

En ese sentido, considera que algo muy importante son las políticas de Estado, de manera que este cultivo sea visto como un producto agrícola más y apoyar así su cadena productiva.

En cuanto a las posibilidades que ofrece el cultivo de esta especie, el profesor Parales destaca el aprovechamiento de sus hojas en el sector agroalimentario; de sus flores, que es donde está la mayor concentración de THC y CBD; de las semillas –que no contienen compuestos psicotrópicos– para la producción de aceites ricos en omega 3 y 6, y la producción de cáñamo para la industria textil “el cáñamo es una materia prima más fina que el mismo lino”, asegura.

El cannabis contiene unos 400 compuestos químicos, entre los cuales se destacan más de 60 sustancias conocidas con el nombre de cannabinoides. De estos sobresalen el THC, que es el que tiene más potencia psicoactiva, el CBD, que no causa intoxicación o euforia y tiene efectos ansiolíticos sedantes, y en cannabinol (CBN), que tiene efectos como analgésico y sedante.

Potenciar este producto como un importante renglón económico implica crear centros de producción agrícola que se enfoquen en la buena calidad del cultivo y centros industriales que puedan llegar a obtener materias primas de calidad reconocidas por la industria internacional.

Entre 2013 y 2020 más de 20 grupos de investigación del país, varios de ellos de la UNAL, han desarrollado proyectos relacionados con temas como: cadena productiva, soporte técnico-científico, obtención de materiales, caracterización de extractos, rutas para el cultivo y la transformación, estudios clínicos, sistemas nanoestructurados, extracción de cannabinoides, y potencial de producción de flores.